martes, 3 de octubre de 2023

LA GARANTIA CONSTITUCIONAL DEL FUERO SINDICAL


Por Joaquín Rivera Larios



NOCIÓN DE FUERO

El fuero sindical (arts. 47 inc. 6° de la Cn. y 248 del Código de Trabajo) “se encuentra constituido por el conjunto de medidas que protegen al dirigente contra cualquier perjuicio que pueda sufrir en ejercicio de su actividad sindical; por ende, es un presupuesto de la libertad sindical, y ambos configuran pilares interrelacionados que se requieren de modo recíproco; siendo el fuero sindical el derecho protector y la libertad sindical el derecho protegido”.

                                                            
                                                    
El fuero sindical, también llamado garantía de inamovilidad sindical, es un privilegio o prerrogativa procesal que se traduce en un procedimiento especial que busca proteger el rol del directivo sindical y la autonomía en el ejercicio de sus funciones, es decir una garantía reforzada antes de proceder en el caso de un directivo sindical del sector público ante la jurisdicción ordinaria o la autoridad que debe autorizar la imposición de la sanción. 
                                      

 
    

No es una simple garantía contra el despido, sino contra todo acto atentatorio a la libertad sindical (por ejemplo, desmejora en las condiciones de trabajo, traslado a otro establecimiento de la misma empresa sin causa justificada, etc.). Es decir, si bien el despido es la sanción más gravosa, no es la única. 

                                            


Es sabido que se acepta la terminología latina de fórum, foro o tribunal, como raíz de la voz fuero, acepciones jurídicas orientadas hacia juicio, jurisdicción privilegio, uso, costumbre. El fuero supone una jurisdicción con carácter privilegiado que se otorga a determinadas causas o personas, substraídas así de los tribunales ordinarios. (Véase Cabanellas de Torres, Guillermo, Compendio de Derecho Laboral, Editorial Heliasta, S.R.L., 1992, Pág.260)

Guillermo Cabanellas también fija la diferenciación de los términos inmunidad sindical e inviolabilidad sindical. Por inmunidad se pone a cubierto de pena o persecución quien la tiene; y por la inviolabilidad se impide castigar aquellas ideas, actitudes o expresiones tendientes a asegurar la libertad de la función que se desarrolla. (Ob. Cit., Pág. 260)
                                            


ALCANCE DE LA GARANTÍA

Desde mi perspectiva, el fuero sindical debe interpretarse en sentido amplio y debe abarcar faltas cometidas por el trabajador tanto en el ejercicio de sus funciones sindicales como el desempeño de las tareas inherentes a su cargo en la empresa o institución. Reducir el fuero solo a infracciones cometidas en su desempeño sindical, es restringir el alcance de la garantía. Vulnerándose con ello el aforismo legal que donde no distingue el legislador no debe distinguir el intérprete, consagrado en el articulo 19 del Código Civil.

                                                                

Hay quienes sostienen que el fuero solo cubre actividades eminentemente sindicales, no incumplimientos cometidos en el desempeño del trabajo, pero se pueden dar faltas en las tareas propias del servidor, derivadas de cumplir roles en la organización sindical, por lo que debemos aplicar el principio pro operario, en el sentido que la duda favorece al trabajador, Art.14 del Código de Trabajo. 

FUERO EXIGE PROCESO PREVIO

Exigir que el fuero de un directivo sindical sometidos a la Ley de Servicio Civil se levante en sede judicial previamente al proceso de autorización de despido de servidores sujetos a la competencia de la Comisión de Servicio Civil, es de vital importancia para hacer efectiva, aunque sea mínimamente, la garantía de ser Juzgado por un tribunal competente, independiente e imparcialidad, consagrado en el artículos 12 de la Constitución, 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

                                        


Ciertamente, el hecho que un juez de lo Laboral establezca previamente si un caso incoado contra un directivo sindical amerita ser conocido por la Comisión de Servicio Civil, es de vital importancia, dado que no se puede soslayar el problema estructural de independencia e imparcialidad que históricamente han presentado estas comisiones, en tanto tribunales administrativos, en las diferentes entidades públicas donde operan, por ser sus miembros funcionarios o empleados de la institución y subalternos del Titular que pretende destituir al servidor.
                                            



La Guía sobre el Ejercicio del Derecho a la Libertad Sindical en el Sector Público Cuadernillo 5 (julio 2013), publicado por la Subsecretaria de Gobernabilidad y Modernización del Estado, en la Pág. 37 establece sobre la base de un interpretación garantista y lógico sistemática con la Ley de Servicio Civil que el fuero debe levantarse en sede judicial, dado que el artículo 47 inciso sexto de la Constitución no prescribe con precisión quien es la autoridad competente para autorizar el desafuero.

AUSENCIA DE REGULACIÓN ESPECIFICA

Dada la importancia de la garantía del fuero sindical la ley secundaria debería desarrollar un procedimiento claro y pormenorizado para hacerla efectiva, ya que la Constitución en el multicitado artículo 47 inciso sexto no precisa quien es la autoridad competente para decidir el desafuero.

                                            


En tal sentido, para evitar la inseguridad jurídica y diversas interpretaciones de operadores de justicia, a cual menos garantista, es imperativo regular el fuero sindical en un capítulo especial del Código de Trabajo y en disposiciones específicas de la LSC, la cual no contempla ningún precepto al respecto. Al no regularse con detalle el contenido y alcance de esta garantía, se configura desde mi punto de vista una especie de inconstitucionalidad por omisión.

                                                                        
                                                        
Por el contrario, la Constitución sí regula en el artículo 236 el desafuero de los diputados, esbozándose un mini juicio denominado antejuicio para dar lugar a formación de causa, es decir, es el trámite que habilita la comparecencia el encausado ante la jurisdicción ordinaria. En el artículo 419 y siguientes del Código Procesal Penal se desarrolla el procedimiento en caso de antejuicio. El fuero de los jueces está regulado en el artículo 239 Cn. sin especificarse en este último caso el derecho de audiencia de los jueces ante Corte Plena que decide el desafuero.


                                            

COMPETENCIA DEL JUEZ DE LO LABORAL

Sobre la jurisdicción en materia laboral, la Ley Orgánica Judicial prescribe los diferentes órganos con jurisdicción en materia laboral y el 369 del Código de Trabajo establece que compete a los Jueces de lo Laboral y a los demás jueces con jurisdicción en materia de trabajo, conocer en primera instancia de las acciones, excepciones y recursos que se ejerciten en juicios o conflictos individuales y en los conflictos colectivos de trabajo de carácter jurídico, que se susciten con base en leyes, decretos, contratos y reglamentos de trabajo y demás normas de carácter laboral.



Además del Código de Trabajo, la LSC en el artículo 97, establece competencia para el Juez de lo Laboral, al prescribir que la autoridad o los particulares afectados podrán dirigirse al Juez con jurisdicción en el área laboral, solicitando que se apliquen a los sindicatos las sanciones por infringir prohibiciones o incumplir sus obligaciones.


Asimismo, en el artículo 124 LSC, se consigna que son competentes para conocer de los conflictos colectivos de carácter jurídico contra el Estado, las Cámaras de lo Laboral de la ciudad de San Salvador, y en el caso de los municipios, los Jueces con competencia en materia laboral de la respectiva jurisdicción; dentro de este contexto competencial, en el artículo 125 y siguientes LSC, desarrolla el procedimiento para conocer de dichos conflictos.

                                        

El artículo 75 LSC establece que será el Ministerio de Trabajo y Previsión Social el que vigilará a las organizaciones sindicales, con el exclusivo propósito que funcionen ajustadas a la Ley, evitando cualquier acto que amenace, impida o tienda a limitar los derechos concedidos por la Constitución, Convenios Internacionales y la Ley; y que en el ejercicio de las facultades de vigilancia las autoridades deben abstenerse de toda intervención que tienda a limitar los derechos y garantías expresados.

Congruente con la abstención que prescribe, la LSC confiere al Juez de lo Laboral la potestad sancionatoria contra los sindicatos, la o cual implica la aplicación de multas, la suspensión y hasta la disolución misma de un sindicato.
                                                    


PROCESOS DE DESTITUCIÓN

Causaron sorpresa y preocupación dos procesos de destitución que se iniciaron en marzo y julio de 2022 contra el Secretario General y la Secretaria de Organización y Afiliación de SEPRODEHES, investidos de fuero sindical, durante la administración del licenciado Apolonio Tobar Serrano, a quienes se le siguió proceso directamente en la Comisión de Servicio Civil, sin seguirse previamente el proceso de levantamiento de fuero en un tribunal laboral, como ocurrió en el 2016 durante el mandato del licenciado David Morales.
                                                                
                                                                                                                                                    
El primero proceso fue sin suspensión previa, en el segundo se impuso dicha medida cautelar mediante acuerdo institucional 132/2022 del catorce de julio de dos mil veintidós, suscrito por el Procurador en funciones, Ricardo Salvador Martínez, por supuestas amenazas de una dirigente sindical a la Jefa del Departamento de Comunicaciones, en el marco de una conferencia de prensa que tuvo lugar en el edificio 444 el 5 de julio de 2022.
                                                            


En el considerando 10) del acuerdo institucional de suspensión previa se sostiene “la absoluta competencia para emitir actos administrativos de sanción y suspensión de trabajadores lo ostenta el titular de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, aunque estos ejerzan el cargo de directivos sindicales”. Con esta afirmación se pasa por alto la garantía de fuero sindical que debería ser exigida como un requisito de procesabilidad por la Comisión de Servicio Civil.

                                                    


Este aserto que antecede lo basan en la resolución del Recurso de Revisión I-93-2022 proveída por el Tribunal de Servicio Civil del 19 de abril de 2022, citando para tal efecto en el acuerdo: “…es atribución del titular de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos la administración de dicha institución, es decir, que es atribución del Procurador o a quien este delegue por medio de un acuerdo institucional, aplicar la suspensión previa de un funcionario o empleado de su dependencia….”

En ambos casos la Comisión de Servicio Civil (CSC) de la PDDH admitió la solicitud de autorización de despido, sin reparar que no se cumplía un requisito de procesabilidad, a tenor de los artículo 47 inciso sexto Cn.,248 del Código de Trabajo, 277 del Código Procesal Civil y Mercantil, ya que no se había desaforado previamente al dirigente sindical. Si se demanda directamente en la CSC a cualquier empleado investido de fuero, se desvirtúa la prerrogativa del procedimiento especial previo.

                                      

 
                                
En el boletín del 7 de julio de 2022 SEPRODEHES denunció la actuación de la Comisión de Servicio Civil por admitir la solicitud de autorización de despido: “Las personas directivas sindicales poseen fuero constitucional y legal. Las Comisiones de Servicio Civil no tienen facultades legales ni constitucionales específicas para despojar del fuero y procesar al directivo sindical. Exigimos a dicha Comisión de la PDDH actuar en el ámbito de su competencia legal, honrando el derecho a la seguridad jurídica y la justicia. No duden que la historia les demandará sobre su actuación.”

JURISPRUDENCIA CONSTITUCIONAL

Preocupa sobremanera como se ha ido desfigurando en la práctica tribunalicia dicha garantía, al punto de haber sido desconocida por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia en el proceso de amparo 246-2022 promovido por el Secretario General de SEPRODEHES, con motivo del procedimiento de destitución que se le siguió durante el mandato del licenciado Apolonio Tobar, recurso que fue declarado improcedente por dicha Sala a las ocho horas con cuarenta y cinco minutos del treinta y uno de octubre de dos mil veintidós.
                                                    


El Secretario General señala en su demanda que se le había prohibido el ingreso a las instalaciones de la PDDH que no sean su lugar trabajo, lo que le impide desempeñar sus funciones como técnico analista. Además, no se le permite a SEPRODEHES sesionar dentro de las instalaciones de la institución ni colocar afiches o información relativa al tema sindical.

El dirigente sindical en mención impugnó legitimamente en su demanda de amparo la solicitud de inicio del procedimiento de destitución y la admisión de este por parte de la Comisión de Servicio Civil de la PDDH, actos que fueron emitidos sin hacer valer su fuero.

                                                    
La Sala de lo Constitucional argumentó la improcedencia del recurso, sosteniendo en lo sustancial que por regla general, únicamente es competente para controlar la constitucionalidad de los actos concretos y de carácter definitivo emitidos por las autoridades demandadas, encontrándose impedida de analizar aquellos actos que carecen de dicha definitividad por tratarse de actuaciones de mero trámite o de ejecución.

Este criterio de amparar a los justiciables solo contra actos definitivos, contradice otras sentencias de la Sala de lo Constitucional, para el caso las sentencias de amparos 636-2013 y 154-2015, en su orden de fechas 18 de septiembre de 2013 y 13 de julio de 2018, en las cuales se pronunciaron a favor de los Magistrados de la Cámara de la Niñez y la Adolescencia y de un Gerente de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía.

                                                    

En el primer caso por una resolución de apertura de un proceso disciplinario en el Departamento de Investigación Judicial de la Corte Suprema de Justicia, a raíz de resolución de responsabilidad pronunciada por la PDDH contra los Magistrados; y en el segundo por una medida cautelar de suspensión previa, en el marco de un proceso de destitución sustanciado en el Juzgado de lo Civil de Santa Tecla, actos impugnados que desde luego no son definitivos. En ambos procesos, los impetrantes fueron amparados por la Sala de lo Constitucional.

Es importante repasar la jurisprudencia constitucional y analizar detenidamente que tan garantistas son sus sentencias. Con respeto al tema que nos ocupa, podemos citar otras Sentencias de fechas: 8-III-2005, 15-III-2014, 2-VII-2014,22-XII-2014, 21-IX-2015 emitidas en los Procesos de Amp. 433-2005, 514-2010, 878-2012, 692-2012y 158-2013, respectivamente.

                                    
PROCESO DE LEVANTAMIENTO DE FUERO



Haciendo una interpretación garantista y lógico sistemática de la Constitución y comparando en lo que cabe el fuero sindical con el fuero de los jueces y diputados, Arts. 47 inciso sexto, 236, 237, 238, 239 de la Constitución, debe existir una especie de antejuicio para desaforar al directivo sindical y luego someterlo a los tribunales ordinarios, en este caso a la Comisión de Servicio Civil. Si le juzga como a cualquier servidor desprovisto de fuero, se vuelve nugatoria la garantía o privilegio procesal.

Repasando la  historia conviene traer a cuenta el proceso referencia 04670-16-IS-5 LB1 que se inició el 4 de mayo de 2016, en el Juzgado Quinto de lo Laboral, demanda que se denominó “acción a efecto de que se levante la garantía del fuero sindical" a once empleados directivos y miembros de comisiones de SEPRODEHES”, la cual carece de procedimiento explícito en el Código de Trabajo y en la LSC.

                                                        
                                                            
Tal proceso se promovió por disposición del Procurador, David Morales, a través de su apoderado y Jefe del Departamento Jurídico, José Antonio Sanabria, a raíz de una protesta de veinticuatro días que se prolongó del 12 de enero al 4 de febrero de 2016.  Tal como se dio a conocer en el Informativo sindical No. 24 del 17 de octubre de 2016, la Procuradora Raquel Caballero desistió de tal acción judicial  a través de su Apoderado y Jefe del Departamento Jurídico, Guillermo Castellanos.
                                                                          

 
                                

Al evacuar prevenciones formuladas por el Juzgado Quinto de lo Laboral, previo a admitir la solicitud, el mismo licenciado Sanabria expresó en un escrito del 30 de mayo de 2016 que no existía una ley que de manera expresa indique cuál es la autoridad competente para ello (conocer el desafuero).
                                                    


Señala el boletín 22 de SEPRODEHES del 23 de septiembre de 2016 que dicha acción presentaba incongruencias, porque el licenciado Sanabria, citó un procedimiento que es para sancionar sindicatos en su calidad de personas jurídicas, pero el tenor de su demanda iba dirigido a contra once personas naturales (9 directivos de la Junta 2015-2016 y dos miembros de Comisiones), ya que invoco el artículo 620 del Código de Trabajo.

El informativo sindical a su vez cuestiona la labor del Juez Quinto de lo Laboral, al admitir la demanda mediante resolución del 2 de junio de 2016, en lugar de declararla improponible con arreglo artículo 277 del Código Procesal Civil y Mercantil (CPCM).

                                                                
No obstante el vacío de procedimiento en el Código de Trabajo y la LSC, hay que reconocer que a diferencia del licenciado Apolonio Tobar, el Procurador David Morales, a través el Jurídico del PDDH, buscó salvaguardar el fuero sindical el 2016, citando para satisfacer su pretensión una vía procesal que por analogía podría ser aplicable, potenciando la competencia del Juez Laboral como la autoridad idónea por razón de la materia para autorizar levantamiento fuero, aunque existe un vacío legal.

REFORMAS AL CONTRATO COLECTIVO

Se deben promover reformas a las cláusulas 18 relativo a las Garantías Sindicales, 44 concerniente a Sanciones del Laudo Arbitral con carácter de Contrato Colectivo de Trabajo que rige en la PDDH, a modo regular aspectos relativos al fuero sindical, consignando que antes de proceder en la Comisión de Servicio Civil contra una persona directiva sindical, debe activarse un procedimiento de levantamiento de fuero en un Juzgado con jurisdicción laboral, para que este Juez declare que hay lugar a formación de causa.

                                                                
Asimismo, se debe regular en dichas cláusulas que los Secretarios Primero y Segundo de Conflictos, cuyas atribuciones están desarrolladas en el artículo 27 los estatutos de SEPRODEHES, puedan verificar los procesos disciplinarios y participar como observadores en las audiencias que se desarrollen contra afiliados en la Comisión de Servicio Civil y/o Tribunal de Servicio Civil.

CONCLUSIONES

Es preocupante que se pase por alto la garantía del fuero sindical a la hora de procesar a directivos sindicales, juzgándolos por los procedimientos ordinarios como cualquier otro servidor no investido de fuero, porque ello atenta contra la libertad sindical al impedir el normal desenvolvimiento de los sindicatos. La garantía es para proteger la función no tanto a la persona.

                                                                    
                                                        
Se impone la necesidad de promulgar a nivel de adiciones a leyes secundarias respectivas los procedimientos que designen sin lugar a dudas cuál va a ser la autoridad competente para conocer el desafuero, siendo desde luego la autoridad indicada el Juez con competencia Laboral, porque el que más satisface el perfil de independencia, competencia e imparcialidad que exige el debido proceso legal.




jueves, 21 de septiembre de 2023

EL GUITARRISTA GUARANÍ QUE CAUTIVÓ A EL SALVADOR

Por Joaquín Rivera Larios



Agustín Barrios Mangoré, el santo y genio de la guitarra clásica, es en Paraguay lo que San Oscar Arnulfo Romero es para El Salvador, "El paraguayo más universal". Falleció en nuestra patria el 7 de agosto de 1944, si no me equivoco en una casa donde actualmente está el extinto cine Darío, luego de haber desparramado su talento por los  exuberantes paisajes de la patria americana. 

                                             
               
                                            
Justamente era un infante de unos ocho años cuando vi en exhibición en el Museo David J. Guzmán por vez primera esa guitarra a la que aquel virtuoso le arrancaba magistrales melodías. En mi imaginario infantil a lo lejos oía en forma murmullos lo que se decía del compositor paraguayo “que era el mejor guitarrista clásico del mundo”, “que era idolatrado en su tierra natal y en la nuestra”, “que había elegido vivir entre nosotros”, “sus famosos doce discípulos”.
                                        

En mi mocedad no existía internet para verificar la veracidad de la información que vía vox populi escuchaba. En el fondo tenía dudas de todo lo que se decía, hasta que vino en tiempos del presidente Armando Calderón Sol el gobernante paraguayo, Juan Carlos Wasmosy (1993-1998) y fue al Cementerio los Ilustres a rendirle tributo a su compatriota, Mangoré, en su visita oficial a El Salvador los días 29 y 30 de enero de 1998.




                                                


Más de veintiséis años después otro gobernante paraguayo se hizo presente para colocar una ofrenda en la tumba del guitarrista, esta vez fue Santiago Peña, quien llegó a El Salvador  para asistir a la segunda investidura presidencial de Nayib Bukele, el sábado 1 de junio de 2024. «Estamos en El Salvador y no podíamos no venir a rendirle un tributo al paraguayo probablemente más destacado, aquel que hizo grande al Paraguay gracias a su guitarra, a Agustín Pío Barrios Mangoré», dijo el presidente Peña.

La euforia con que fue recibido el guitarrista guaraní en sus recitales en el Teatro Nacional de San Salvador en 1933 y en 1939, y los elogios desbordantes que recibió en la prensa, parecer desmentir la creencia que somos un país con baja cultura y supuestamente éramos más incultos en los años treinta del siglo pasado.


El prodigioso músico tenía un carácter que oscilaba entre la euforia y la depresión, pero cuando se inspiraba se encerraba a componer. Compuso más de trescientas piezas que hoy forman parte del mejor repertorio de la música clásica. Se dice que fue el primer guitarrista clásico en grabar discos. 

                                           

Entre las múltiples obras que legó al país el general Maximiliano Hernández Martínez (1931-1944), aparte del Castillo de la Policía, el Telégrago, el Estadio Flor Blanca, el Puente Cuscatlán sobre el río Lempa, está la incorporación del Maestro Mangoré a la planta docente de la Escuela Nacional de Música y Declamación Rafael Olmedo, donde forjó discípulos que dieron testimonio a las futuras generaciones de su genialidad.




                                        
Algunos de sus doce discípulos salvadoreños en la Escuela Nacional de Música dejaron constancia escrita de su contacto con el guitarrista de renombre universal. Tales son los casos de José Roberto Bracamonte y Candido Morales, que escribieron los libros "Mangoré, el Maestro que conocí" y "Agustín Barrios Mangoré, genio de la guitarra". Contrario a lo que se cree que en nuestro terruño no se aprecia el arte, este último reafirmó que el virtuoso guitarrista fue recibido como un gran artista y maestro, aclamado y vitoreado por grandes multitudes.



                                
                                            


Con motivo de la inauguración de la Delegación Departamental de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos de San Vicente (17 de julio 1993), oficina de la que tuve el honor de ser jefe cuando se abrió al público, se le rindió homenaje al doctor Rafael Antonio Carballo (1911-2001), ilustre abogado oriundo de aquella urbe, quien fue el primer Ministro de Justicia que tuvo el país en el período presidencial del coronel José María Lemus y discípulo emérito del gran guitarrista paraguayo Agustín Barrios.
                                      

 
        
                                
Mientras en Paraguay se le ha erigido una estatua de tres metros en una plaza de Asunción, donde dió su último recital en 1925, se recibió al Papá Francisco en julio de 2015 con su música, se filmó en su honor una película "Mangoré, por amor al arte", que costó $ 1,400,000. 00, protagonizada por el actor Damián Alcazar y estrenada en su tierra natal el 21 de agosto de 2015; en El Salvador, la patria que lo adoptó, su recuerdo languidece. La guitarra con la que hacía milagros yace en la bodega del Museo de Antropología David J. Guzmán. 


                                        

                                                
Al ver la película de “Mangoré, por amor al arte”(2014), dirigida por el chileno Luis Roberto Vera que retrata a un artista que abrazaba su oficio con pasión en busca de concretar un ideal de belleza, despojado de mayores pretensiones económicas, lo que lo conminó a sufrir penurias al no ser remunerado como su alta valía lo ameritaba. Asimismo, la película evidencia el exilio y la postración a la que los gobiernos paraguayos conminaron a este musico icónico.

                                                

Me lamenté que en el film que se puede apreciar en YouTube no se desarrollaran escenas de la vivencias de Mangoré en El Salvador, pero ello lo explica en parte una entrevista publicada por la Revista Factum bajo el título “Mangoré es un hombre extraordinario detrás de un musico maravilloso” sostenida por Héctor Silva con el cineasta chileno Luis Roberto Vera, en la que éste explica que la Secretaria de Cultura y empresarios salvadoreños se abstuvieron de contribuir a la financiación del film, solo expresaron buenas intenciones y promesas incumplidas.





El Salvador necesita un despertar espiritual y para eso es preciso volver la mirada a la cultura y a las bellas artes. Hay una riqueza artística en nuestro suelo que ignoramos. No es posible que mientras la figura del guitarrista clásico se agiganta en Paraguay, donde solo vivió 20 años, se ignore en su tierra adoptiva, donde dio cátedra y dejó doce fervorosos discípulos que le rendían tributo.




Su tumba fue declarada Monumento Nacional de El Salvador, por decretos de la Asamblea Legislativa de 1985 y 1994, pero también debe ser justipreciada su obra, porque aquí obtuvo inspiración para varias de sus mejores composiciones. Solo un renacimiento cultural nos permitirá contrarrestar esta amnesia colectiva que nos ciega y nos arrebata el rumbo, éticamente es inadmisible que olvidemos todo, hasta a los genios que han dado honra a nuestro terruño azul.







miércoles, 30 de agosto de 2023

UN ARTISTA EXCEPCIONAL LLAMADO "MÁGICO"

Por Joaquín Rivera Larios  

                                        

Mientras Monseñor Oscar Arnulfo Romero-el otro gran ícono salvadoreño- seguía en la espera de su beatificación en las fastuosas oficinas del Vaticano, Jorge “Mágico” González, fue canonizado por la FIFA al incorporarlo al Salón de la Fama del Futbol, en Pachuca, México, el 12 de noviembre de 2013, convirtiéndose en el primer futbolista centroamericano en recibir tan alto honor.

Justo homenaje al mejor futbolista salvadoreño de todos los tiempos, un futbolista extremadamente habilidoso, todo un artista del balón que paseó un fútbol fino, exquisito, con gran sentido estético, que nos sorprendía y encantaba con jugadas ingeniosas como la culebra macheteada, el globito, el tunelito,  los pases y centros precisos.

                                        


A pesar de que su talento desbordante no se ceñía a la disciplina que exige el deporte de alto rendimiento, le debemos gratitud por poner en alto su terruño, por hacernos visibles en el concierto en naciones, por colmarnos de orgullo y  prodigarnos tantas alegrías,  en un  país vapuleado por el dolor.  

El mito de Mágico se agiganta en la medida en que nuestro futbol experimenta un descenso en calidad y logros, quizá es la forma en que el imaginario colectivo procura suplir la agonía de tantas derrotas. Muchos esperamos en vano que un contemporáneo de Jorge o en un jugador de una generación posterior, pudiera emular sus hazañas.

                                            


En algún momento ciframos la esperanza que Ever Hernández, José Martínez, Willian Renderos Iraheta, Jorge Abrego, José Otoniel Salinas, que hicieron esporádicos goles o jugadas maradonianas,  heredaran la chistera y varita mágica,  pero su brillo  en el firmamento futbolístico nacional fue efímero o tenue, comparado con las jugadas galácticas que rubricó Jorge en las canchas. Ahora la esperanza  que surja un “nuevo Mágico” se focaliza en el joven Leonardo Menjívar, contratado con bombo y platillos por la Liga Deportiva Alajuelense.

                                            



       

La experiencia de ver jugar a “Mágico” fue única y extraordinaria. La afición quedaba extasiada. Cada jugada ofensiva con el balón en sus pies, bien sea con la casaca azul y blanco de la Selección Nacional, la tricolor del FAS, o la amarilla con azul del Cádiz, era el anunció de una preciosa obra de arte, obsequiaba pinceladas de buen fútbol que eran un verdadero premio a la vista. Era el jugador más ovacionado cuando lo presentaban en los altavoces del Estadio Cuscatlán.

                                


Varias tardes de domingo salí feliz del Estadio Cuscatlán gracias a él, cada vez que corría como gacela tras el balón, el público se emocionaba en espera de una genialidad que dejara mal parado al adversario, burlándose del más férreo defensa, cuando no dejaba burlada a toda la zaga con sus autopases. En mi mente se arremolinan las imágenes de sus jugadas espectaculares y resuenan los aplausos y las grandes ovaciones.

                                                    


Allá por 1978, cuando jugaba en el FAS, andaba en un carro deportivo, y cuando los niños lo veían se emocionaban, y el murmullo de la gente era “...vimos a Jorge, vimos a Jorge”. Transcurría el año 1979 y en la televisión se proyectaba un anuncio que decía “Jorge González, es hábil y de gran destreza, la figura del fútbol, viste con Figura, viste tú también...” Mientras el locutor narraba, se veían jugadas espectaculares, y la ovación del público. Y al final del comercial “Mágico” salía del Estadio con un traje blanco subiéndose a un vehículo deportivo, con una chica. En esa época se le llamaba “El niño de oro del fútbol salvadoreño”. Recuerdo que en ese período apareció a todo color su foto en la portada del Suplemento “Hablemos” de El Diario de Hoy.

                                            


Me impactaron las palabras del árbitro mundialista salvadoreño Joel Aguilar Chicas, quien cuenta que en un partido que le pito al Barcelona, Charl Puyol le dijo Usted viene de la tierra del Mágico González”. Respecto a sus geniales jugadas, Diego Maradona dijo en una entrevista en San Salvador el 27 de octubre de 2006 en el preámbulo de un partido de exhibición: “Tuve la suerte de jugar con él. Y después de ver los enganches que le pegaba a los españoles... ¡era único! Nosotros, en los entrenamientos, siempre lo queríamos imitar, pero no podíamos. Decíamos: '¿viste el gol que hizo el Mágico?'; si queríamos tirar el enganche, nos desgarrábamos todos. Es un gran tipo, se merece todo el cariño de El Salvador. Está entre los 10 mejores jugadores que yo he visto en mi vida, sin ninguna duda".

                                        


TRAYECTORIA DEPORTIVA

El "Mágico" inició sus pasos en el fútbol profesional salvadoreño a los 17 años, con el capitalino ANTEL, en 1976  jugó una  para el Independiente de San Vicente y en 1978 fue contratado por el FAS, de la occidental ciudad de Santa Ana, para el cual trabajó por mucho tiempo en distintos períodos de su vida.

                                            


Hizo su debut en el equipo santaneco el 10 de mayo de 1978, obteniendo el campeonato nacional la temporada 1978-79 y la copa de campeones de la CONCACAF el 29 de diciembre de 1979, con un equipo en el que descollaban Raúl “Avión” Casadei, David Cabrera, Manuel Jovino Álvarez, Carlos Humberto Recinos, Nicolás Orlando Chávez,  bajo la conducción de José Eugenio “Chepito” Castro.  

                                            


González integró la selección nacional que participó en la Hexagonal de México 1977, brilló en la Hexagonal de Honduras 1981, en la que se logró la clasificación al Mundial España'82, evento en el que si bien El Salvador entró en el negativo récord histórico por el 10-1 obtenido ante Hungría, para el futbolista fue la vitrina que le permitió exhibir su virtuosismo en canchas españolas.

                            


Al final del Mundial, González fue nominado como el décimo mejor jugador del campeonato y luego fue contratado por el equipo español de la segunda división Cádiz F.C. para la temporada 1982-1983 y con el que jugó hasta 1991, anotando con el equipo gaditano 77 goles, muchos de ellos de antología. Tuvo un  paso fugaz  por el Real Valladolid en 1985, club para el que anotó  3 goles.

                                                





En 1991 volvió a El Salvador para fichar por el Club Deportivo FAS, donde militó hasta el 2000, obteniendo el campeonato nacional las temporadas 1994-95 y 1995-1996 de la mano del entrenador uruguayo Saúl Rivero. El 9 de febrero 1998 jugo su último partido con la Selección Nacional, jugando contra la selección de Jamaica en el marco de la Copa de Oro. Se retiró definitivamente en el 2002 jugando un par de partidos con el extinto San Salvador.



En suma, participo en cinco eliminatorias mundialistas, una Copa del Mundo, una Copa de Oro,  fue 62 veces internacional con la selección salvadoreña, marcando 21 goles, convirtiéndose así en el tercer goleador histórico de la selecta después de Raúl Ignacio Díaz Arce (39 goles) y Rodolfo Zelaya (23 goles).  

Con su retiro del futbol profesional  surgió una leyenda de "amor-odio" con los técnicos, por su indisciplina, pero también de adoración por parte de la afición, la cual  perdura  hasta ahora como lo demostró su retorno a Cádiz en febrero de 2001 cuando participó en un partido a beneficio de los damnificados por los dos terremotos que sufrió El Salvador  los días 13 de enero y 13 de febrero  ese año y en septiembre de 2022 cuando fue sujeto de un homenaje con motivo de  los 112 años de fundación del equipo gaditano.

DINASTIA DE LOS PACHINES

El prodigioso talento de  Jorge Alberto González Barillas, nacido el 13 de marzo de 1958 en San Salvador no es un fenómeno casual ni aislado. Creció en la Colonia Luz de la capital,  bajo el poderoso influjo de sus hermanos mayores quienes no solo brillaron en el firmamento futbolístico nacional, si no  que fungieron como mentores dentro y fuera de las canchas del genio que estaba por emerger. Jorge en sus genes tenía el talento, el carisma, la picardía y la chispa de “los Pachines”.  



Sus padres, Oscar González  y Victoria Barillas,  fallecidos  en su orden de 83 y 93 años los días 5 de julio de 2003 y 20 de abril de 2008, vivieron lo suficiente para saborear las mieles de los triunfos futbolísticos de sus hijos. Por cierto, doña Victoria apareció  el 28 de agosto de 2004  en el homenaje que recibió Mágico  con un partido entre ex futbolistas salvadoreños y ex futbolistas del Cádiz que finalizó 3-3. 

                                                  


En efecto, la familia conocida como la "Dinastía de los Pachines", ofreció al fútbol salvadoreño no sólo la figura del "Mágico", sino otros excelentes jugadores, sus hermanos Mauricio (1942-2018), Arturo, José, Efraín (1946-2016), Jesús (1952-2001)  y Miguel. Arturo y José jugaron en Segunda División. Tres de los cinco (Mauricio, Miguel y Jorge) descollaron  en Primera División y fueron seleccionados nacionales.

                                                




MAURICIO "PACHIN" GONZÁLEZ 

Mauricio “Pachin” González, el mayor de los siete hermanos  (apodado así por una caricatura que se puso de moda en los años 50 en el Diario Latino), vio la luz por vez primera el 13 de mayo de 1942 en San Salvador.  Como jugador debutó a los 17 años  en el fútbol salvadoreño en 1959, cuando defendió la camisa del Bolívar, de Liga B (hoy Liga de Ascenso), dando comienzo a la dinastía de los Pachines.

                                          


     

Participó en el Campeonato de Naciones de la CONCACAF  de 1963 y 1965,  tuvo un  paso por la selección   nacional entre 1961 y 1969, disputando 13 juegos oficiales y anotando seis goles. Perteneció a la Selección que participó en los Juegos Olímpicos de México 68.

Para muchos su calidad de fútbol de Mauricio “Pachin”  González,  considerado “el primer Mago”   superó el prodigioso talento de Jorge  y aunque era conocedor de los elogios que se vertían sobre él no los retomaba, pues decía  que su hermano menor “era hábil, veloz y potente”.                                                 


                

Recaló a los 19 años en el Atlético Marte en 1961, dirigido por Isaías Choto y capitaneado por Guillermo “el Loro” Castro, equipo para el que jugó nueve temporadas (1961-1968). Fue campeón con Atlético Marte en 1968, de la mano de José Santa Colomba.

                                            


También pasó por Alianza (1968-1971), Xelajú MC de Guatemala(1971-1974)  y Platense (1974-1975), donde se retiró en 1975 después de haber sido, con Gustavo “Lotario” Guerrero, de los más destacados de un equipo que en cuatro años logró salir campeón de Segunda, liga de ascenso, Primera y el torneo de Fraternidad (ganado con refuerzo de jugadores de otros equipos como David Pinho y Ademir Barbosa) y que jugaba en el estadio municipal de Zacatecoluca. Falleció el 15 de diciembre de 2018, a los 76 años de edad. 

EFRAIN “YIN” GONZALEZ BARILLAS

Efraín González Barillas, nacido en San Salvador el 1 de enero de 1946,  exdelantero de la Universidad de El Salvador (UES), Independiente y Atlético Marte, en los años 60 y 80, el quinto de los hermanos Gozalez Barillas  y uno de los principales mentores de Jorge “Mágico” González. Brillo en el Independiente de San Vicente, junto  a  “Carlanga” Rivera en el arco, Ramón “el Primi” Maradiaga y Joaquín Valencia en la media, y un ataque integrado por José María “el Mandingo” Rivas (QDDG), Ricardo “la Tuca” Gómez y su hermano Jesús González Barillas (QDDG).

                            


“Así como Jorge tenía la culebrita macheteada, Yin tenía su propia jugada, que solo él hacía y siempre le salía”. Esta finta de la que habla su hermano Mauricio, el Pachín González, se convirtió en marca registrada de Efraín. Con el balón frente al jugador, Yin pisaba la pelota y se la llevaba con el pie hacia atrás; pero con el mismo empeine la impulsaba de nuevo hacia el frente para salir jugando. “Se la hacía a cualquiera, era una habilidad especial”, dijo Pachín a la prensa.             


   
                            


A diferencia de sus hermanos, todos delanteros o mediapunta, Yin jugaba un poco más retrasado, casi de volante de marca pero con el mismo talento nato y la picardía que sellaba el apellido González. “Jugaba de volante defensivo, era más elegante, como era delgado y flaco y se veía diferente a nosotros”, añadió Pachín. Efraín falleció el domingo 19 de septiembre de 2016, dejando nuevamente un inmenso vacío en el fútbol salvadoreño.

MIGUEL “MICA” GONZALEZ

Nacido en Salvador el 5 de mayo de 1951, “Mica”  debutó  con Alianza en 1969 a los dieciocho años de edad,  donde también jugaba su hermano Mauricio González.  En sus primeros años en Alianza la "Mica" González llegó a jugar junto a talentos como Albert Fay, "Chamba" Mariona, "Flaco" Pineda,  "Potro" Portillo el brasileño Jose Taneses, el tico Guido Alvarado entre otros. En la temporada 1972/1973 pasó a las filas del Antel, de la segunda división, consiguiendo el ascenso a la primera división en 1974.

                                                





En 1975, llegaría a las filas del  Atlético Marte donde jugaría siete  temporadas, llegando a ganar dos campeonatos en 1980 y 1982 con solo jugadores nacionales,  de la mano del técnico Armando Contreras Palma. En Atlético Marte alterno con  Carlos Cañadas como portero; Milton Campos, Jorge Peña y Ramón Fagoaga como defensores; Norberto Huezo en la zona media; y Jorge Salomón Campos como atacantes.  

                                                


Con la selección salvadoreña participaría en distintas categorías juveniles. Fue diez veces internacional con la Selección mayor, participó en la Hexagonal de Hondura en 1981, donde El Salvador conseguiría la clasificación al Mundial de España 82, pero fue excluido de la lista final del mundial debido a que los dirigentes solo enviaron una lista de veinte jugadores a la justa.

JESUS “CHUS” GONZALEZ

Nació en San Salvador  el 8 de agosto de 1952. Volante ofensivo muy encarador, poseía buen manejo del balón. Hacia unos pases milimétricos. Tirador de los penaltis, tiros libres y corners  en el Independiente.  Pateaba con los dos pies y era muy bueno para desmarcarse.  Muy callado en el equipo pero muy conversador  en lo privado.  

                                        





A principios de los ochenta “Chus” fue una pieza fundamental del mejor Independiente de San Vicente de la historia. Los Fantasmas del Jiboa como se les llamada a los jugadores del “Inde”, dirigidos por el técnico chileno Julio Escobar, rozaron la gloria en 1981, perdiendo la final el 31 de octubre de 1981 ante FAS por los penaltis, después de haber empatado 1-1. Jugó con el cuadro vicentino las temporadas 1978/1979 y 1980/1981.
                                   

Sin embargo, el fútbol fue injusto con el “Inde” en esa final del 81 . Venían de eliminar en semis a la UES y le sacaron el empate a los tigrillos 1-1, con gol de “Chus” González. En la tanda de penales, su hermano Yin sí convirtió el penal pero Chus no, otorgándole el triunfo a FAS 4-3. Jugó las temporadas 1985/1986 y 1987/1988 con el equipo de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), el cual descendió de categoría en 1985. Chus se suicidó ahorcándose en su casa en el 2001 a los 49 años de edad, como consecuencia de una decepción.

VIVENCIAS DE NIÑO AFICIONADO

En mis memorias las peripecias del “Mágico” están asociados con mi padre. Estaba por cumplir los doce años y cursaba el último mes de sexto grado en el Colegio Unión 890. En algunas ocasiones las medidas de protección impuestas por mi progenitor, me parecían demasiado severas y gravosas.

Me costó varios años entender que a mi a padre le asistía plenamente la razón, al prohibirme que fuera al Estadio, si no iba acompañado de un adulto que se hiciera formalmente responsable de mi seguridad, ya que, siendo niño, no comprendía los peligros que se ciernen en estos eventos multitudinarios. Pero muy pronto me daría cuenta.

                                    


El domingo cinco de octubre de 1980, Carlos Urquilla, un vecino, me ofreció llevarme al Estadio Cuscatlán a presenciar el partido El Salvador contra Panamá, con motivo de las Eliminatorias hacia España 82. Mi padre conocía desde hace muchos años a Urquilla, pero me dijo que me daba permiso de ir si éste se comprometía a garantizar mi seguridad. Para mi tristeza,  ese compromiso no se dio.

                                                


Ciertamente, tenía grandes deseos de ir, fundamentalmente porque en la cancha iba estar un jugador excepcional: Jorge “Mágico” González, en aquel tiempo el niño de oro del fútbol salvadoreño. Era todo un imán de taquilla. Su presencia en la alineación aseguraba un lleno rotundo.   

                                        


Y curiosamente  ese día “Mágico” tuvo una de las tardes más gloriosas de su carrera: anotó tres goles espectaculares al arquero panameño Edilberto Torres, de los cuatro con que El Salvador le ganó a Panamá 4 a 1. El primero fue anotado a los 28 minutos del primer tiempo, el segundo lo anotó José María “Mandingo” Rivas al minuto 30  y los otros dos Jorge en el segundo tiempo. 

                                                


Muy pronto comencé a entender la racionalidad que encerraban esas medidas proteccionistas adoptadas por mi progenitor, ya que al final del partido protagonizado la tarde del domingo 23 de noviembre de 1980, entre El Salvador y la temible selección de Honduras,  me salvé de milagro de caer vapuleado, al paso de una multitud eufórica que salió huyendo en estampida por el portón sur del Cuscatlán que da a la zona de sol.

                                        

Sin embargo, el resultado del partido compensó con creces el susto: la selección ganó con dos goles de excelente manufactura, uno  de “Mágico” González al minuto 9 del primer tiempo que logró incrustar la pelota en las redes de Belarmino Rivera  y otro de cabeza de  Gustavo “Lotario” Guerrero al minuto 19 de la etapa complementaria, gracias a  asistencia magistral del Mago desde la banda izquierda.

VISITA A CÁDIZ

Álvaro Rivera Larios publicó  en Facebook  en noviembre de 2018 una crónica sobre su visita a Cádiz en compañía de mi hermana Gladys y mi cuñado Mario,  explicando cómo cambio diametralmente  el trato de los gaditanos hacia ellos cuando se percataron que eran salvadoreños,  evidenciando que la fascinación  que  Mágico esparció en aquella ciudad se prolonga hasta nuestros días. He aquí su relato:  

                                


“Hemos pasado una tarde mágica en Cádiz. Y eso que empezó de forma incomoda. Le pedíamos el menú del día al camarero de un bar, pero él parecía empeñado en que consumiéramos platos de la carta. Para que se hagan una idea, el menú (dos platos más una cerveza y un café) costaba quince dólares, pero un plato aislado de la carta (sin cerveza ni café) podía costar veinte. Al final, el camarero accedió a ofrecernos lo que le pedíamos (una carne a la toro con arroz, de primero).                                                 


“Cuando puso el segundo (una ensalada de pescado), le solté por fin que éramos salvadoreños y como por arte de magia todo fue distinto. El camarero nos sonrió y dijo: Un gaditano muy famoso nació en vuestro país, el Mágico González. Varios parroquianos que escuchaban la conversación se acercaron y uno de ellos -un tipo alto, delgado y canoso-dijo que si el Mágico se presentara como candidato a la alcaldía de Cádiz, la ganaba por mayoría absoluta.

“El dueño del local acudió al llamado de los otros (Ey,Miguel, aquí hay unos paisanos del Mágico) y vino con un libro de fotografías sobre Jorge que colocó sobre la mesa. Al rato ya nos estábamos haciendo fotos con los parroquianos, el dueño del restaurante y los camareros. Y Jordi, un gaditano de origen catalán, se ofreció de cicerone para llevarnos por las calles estrechas de la Cádiz medieval.

                                      


“Ya era de noche en ese momento y aquellos callejones con tantos siglos de antigüedad se abrieron para nosotros como se abren los pasillos de una gran casa. Fue mágico. Por el camino, Jordi saludaba de vez en cuando a gente que pasaba. Cádiz es una ciudad pequeña en la que muchos vecinos se conocen. Guiados por nuestro nuevo amigo, paramos a beber vino en un par de locales que difícilmente habríamos descubierto por nuestra condición de turistas.
                                               


Al final, a eso de las nueve de la noche, Jordi nos dejó en un teatro donde había un concierto gratuito de buen flamenco. Dos cantores, un guitarrista y una bailarina. Impresionantes los cuatro e impresionante el público local que despidió de pie a los artistas palmeando con un maravilloso sentido del ritmo. De regreso al hotel, a las doce de la noche, mi hermana me dice que aquello era un milagro de dios y yo le respondo que no, que aquello era un milagro obrado por el Mágico González.”

LIBROS SOBRE  “MÁGICO”

En la red he podido describir cinco libros cuya  trama se centra en abordar el fenómeno Mágico, dos escritos por los españoles Enrique Alcina Echeverría y Eduardo de la Pascua Peña, uno por el escritor italiano Marco Marsullo   y dos por autores salvadoreños Geovani Galeas y William Carballo que abordan aspectos de su vida profesional en las canchas y tópicos sobre su peculiar y generosa personalidad en el ámbito privado.      

MAGICO GONZÁLEZ. DETRÁS DE UN GENIO”

El escritor Eduardo de la Pascua, Peña, nacido en Cádiz en 1962, aglutinó en 128 páginas que componen  el libro “Mágico González. Detrás de un genio” (Editorial Circulo Rojo, 2018)  una compilación de anécdotas de jugadores fundamentalmente  que pertenecieron al entorno cercano a Mágico los nueve años que estuvo en la ciudad gaditana, que dan cuenta de la nobleza del personaje, de su grandeza futbolística   y de su inclinación a la fiesta y a la vida nocturna, ya que entrenaron, viajaron, comieron y durmieron en la misma habitación que el astro salvadoreño.   

                                                         


“Como persona era excepcional un bohemio un futbolista enamorado del fútbol pero la persona era un tío nada suyo daba todo lo que tenía, la verdad no conozco a nadie que pueda hablar mal del Mago como persona, como futbolista no tengo nada que decir, lo dice Maradona, todo el mundo”, comentó Eduardo de la Pascua, al programa El Chiringuito, que cubrió la presentación del libro.

SAN MAGO, PATRON DEL ESTADIO

"San Mago, patrón del estadio" (2003), con este nombre tituló el escritor salvadoreño Geovani Galeas una obra de teatro sobre la figura de Jorge González. La dirección y puesta en escena en el teatro Presidente se encargó a Fernando Umaña . En ella, aparecían distintos personajes: prostitutas, camareros de salas de fiesta, periodistas, que esperaban la llegada de Mágico relatando anécdotas de su trayectoria deportiva y las consabidas andanzas de su vida privada. Al final, Jorge no aparecía, se escabullía también en la ficción.                                                 



Galeas dijo a ACAN-EFE  el 11 de septiembre de 2003  que González "es un ser excepcional en muchos sentidos, no sólo como futbolista, sino por su honestidad, honradez, generosidad y humildad. Un auténtico poeta del silencio, que sólo puede ser comparado con los míticos orientales".

EL MAGO Y EL BEATO

“El Mago y el Beato. Ensayo sobre dos íconos culturales de un país de pocos íconos”, escrito por William Carballo (Colon, La Libertad, 1979), editado por la Dirección de Publicaciones e Impresos del Ministerio de Cultura, 2018. Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Jorge “Mágico” González, dos testimonio de vida antagónicos, dispares, pero tienen en común que concitan multitudes, despiertan pasiones y desde luego controversias y sobre todo, son personajes insignias, emblemáticos, que constituyen un puente de El Salvador con el mundo. Esta obra ganó los XXVI los Juegos Florales de San Vicente en la rama Ensayo.

                                            


MÁGICO GONZÁLEZ, EL GENIO QUE  QUERIA DIVERTIRSE        

Obra del autor Marcos Marsullo (Napoles, Italia, 1985), publicado por  Altamarea Ediciones 2019. Según su presentación este libro no es una biografía, no es una mera sucesión de episodios cronológicos, tampoco una investigación periodística. Es un homenaje a la persona que se escondía detrás del futbolista, una mirada fascinante y cargada de sensibilidad a la batalla entre fama y melancolía, diversión y tristeza. 

El libro es un recorrido por la psicología del Mágico para auscultar sus miedos, fuera de los terrenos de juego, para descifrar si ese ánimo de refugiarse en las entrañas de las noches gaditanas rodeado de mujeres responde al pánico que lo agobiaba a a quedarse sin un conejo en la chistera, sin regates y sin amor.



                    

MÁGICO GONZÁLEZ. LA LEYENDA  

El ídolo cadista ha sido el protagonista del último libro de veterano periodista gaditano Enrique Alcina Echeverria (Cádiz, España, 1963) que bajo el título “Mágico González, la Leyenda”, publicado el 2015 por Editorial Dalya, repasa la etapa del astro salvadoreño en el equipo amarillo. La publicación, escrita con ingenio y fluidez, viaja por el recuerdo y la épica de Mágico González y reúne anécdotas, fotos y recuerdos del jugador y de un equipo que hizo historia en una década memorable.