sábado, 27 de junio de 2026

SALVADOR SAMAYOA: EL INTELECTUAL DE IZQUIERDA QUE SE MUDÓ A LA DERECHA


Por Joaquín Rivera Larios




Salvador Ricardo Samayoa Leiva, nacido en San Salvador en 1950, es un reconocido y respetado intelectual de izquierda,  fue instructor de Filosofía del padre Ignacio Ellacuría (1930-1989), profesor de Filosofía, exministro de Educación durante la primera Junta Revolucionaria de Gobierno en 1979, comandante de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL). Fue negociador y firmante de los Acuerdos de Paz (1989-1992).




Obtuvo su licenciatura en Filosofía en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), donde posteriormente se desempeñó como profesor de Filosofía Política y coordinador de la misma carrera.

El 3 de enero de 1980 renunció con los otros miembros del gobierno (menos el general José Guillermo García, ministro de defensa), para incorporarse a las FPL. Hizo pública su incorporación a esta fuerza guerrillera el 8 de enero de 1980 en el auditorio de derecho de la UES, acción que causó un impacto fuerte en la sociedad.




                 

   
FORMACIÓN BASICA, MEDIA Y DOCENCIA

Realizó su formación académica básica y de bachillerato dentro de las aulas del colegio jesuita Externado San José. Durante la década de los años 70, trabajó formalmente impartiendo la cátedra de Sociología. Desde su rol docente, motivaba a los estudiantes del Externado San José a vincularse con las comunidades marginales del país para la organización social de los sectores más vulnerables.

Su paso por la docencia en el Colegio Externado San José, fundado en 1921, sirvió como plataforma hacia su posterior notoriedad pública en El Salvador. Desde este espacio educativo jesuita —y en estrecha colaboración con la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA)—, fue promovido y catapultado en 1979 para asumir el cargo de Ministro de Educación de la primera Junta Revolucionaria de Gobierno.

CAPTURA DE SALVADOR SAMAYOA



El 29 de mayo de 1980, la Policía Nacional capturó a Salvador Samayoa miembro de las FPL, junto a la profesora Paulita Pike Tennant en la casa 106 , Calle Uno en la Colonia La Mascota en San Salvador.



Vale destacar que en ambiente de represión imperante en esa época, en la que los abogados no querían asumir casos con tinte político, fue su padre como un ciudadano particular que asumió su defensa legal frente a los tribunales militares cuando Samayoa fue perseguido por su militancia a una organización guerrillera tras su renuncia como Ministro de Educación en enero de 1980.

Relata en Facebook Paulita Pike Tennant, la mujer capturada junto a Samayoa, que recibió una petición clandestina de recibir a Salvador unos días en su casa para darle refugio mientras las FPL le sacaba un pasaporte falso que le permitiera salir de El Salvador y servir como “embajador” de la guerrilla en el exterior. Refiere que no titubió en responder que ¡Claro! ¿Como no le iba a dar posada a su gran amigo, si era cuestión de vida o muerte?

Así fue como, bajo la oscuridad de la noche, salió a recoger a Salvador en el punto establecido. Entre la gran oscurana y el disfraz - con peluca, estaba irreconocible. Lo llevó a su casa que en aquel entonces estaba en la Colonia La Mascota, rodeada de embajadas de diversos países. Se consideraba una zona de máxima seguridad. Por esos días, la mamá de Paulita Pike Tennant estaba en España visitando a su hermana que allá vivía, y su habitación estaba libre.


Allí se alojó Salvador las 2 noches y 3 días que estuvo refugiado en la casa de Paulita. Solo su hija, de 10 años, sabia que era “el Pollo” Samayoa, ya que lo conocía de años. Se puso feliz al ver que Salvador estaba vivo… y escondido en el cuarto de su abuelita!


Termina el relato mencionando que al tercer día fue su captura - y por ende la de Salvador Samayoa. Ella estuvo 10 días en las mazmorras de la antigua Policía Nacional, como también unas horas “declarando” en la Policía de Hacienda mientras que Salvador estuvo 2 meses.

Expresó que su hija y ella tuvieron que salir al exilio y sufrir lo que esto supone. No pudo regresar a El Salvador hasta 1986 cuando, bajo la protección del presidente José  Napoleón Duarte, se le permitió regresar.





COMISIÓN DE DIALOGO DEL FMLN

A partir de 1989 Salvador Samayoa se destacó, junto a Ana Guadalupe Martínez, Jorge Shafick Handal, Nidia Diaz, Salvador Sánchez Cerén, Franciso Jovel, Eduardo Sancho, Juan Ramón Medrano, Roberto Roca, como parte de la Comisión Internacional del FMLN en las negociaciones de paz que se llevarían a cabo con el gobierno del presidente Alfredo Cristiani  y que llevarían a la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec el 16 de enero de 1992.







LIBRO “EL SALVADOR, LA REFORMA PACTADA”



Salvador Samayoa dió a luz en 2002 el libro “El Salvador, La Reforma Pactada”, publicada por UCA Editores, sobre los Acuerdos de Paz. La obra consta de 671 páginas y se divide en cuatro bloques temáticos fundamentales: 1) Antecedentes y Actores Internacionales: Examina el contexto geopolítico de la época, la decisión de la ONU de involucrarse y el diseño del marco inicial de la negociación.








2) Acuerdos Instrumentales: Detalla el establecimiento de la agenda de paz y las dinámicas para superar la profunda desconfianza mutua entre los bandos.





3) Acuerdos Sustantivos para la Reforma del Sistema Político: Aborda el núcleo del nuevo diseño del Estado, desglosando temas cruciales: La protección y respeto a los derechos humanos. La reforma constitucional y del sistema de justicia. La disolución de antiguos cuerpos de seguridad y la creación de la Policía Nacional Civil. La desmovilización e inserción política y civil de la guerrilla.



4) La reforma estructural y depuración de la Fuerza Armada. Desenlace y Perspectivas: Narra los momentos finales hacia la firma formal en el Castillo de Chapultepec y ofrece un balance analítico a diez años de la firma de la paz.



VINCULO CON ARENA

El Diario El Mundo con motivo del fallecimiento del expresidente de la República Armando Calderón Sol (1994-1999), acaecido la madrugada del 9 de octubre de 2017 en Houston, Texas, le pidió a Salvador Samayoa, que contara como veía al expresidente, Samayoa lo calificó como un político con talento singular a quien desde pequeño le guardó afecto, respeto y confianza.



Explica que a Armando Calderón Sol y a toda su familia los conoció desde la infancia, por la estrecha relación que su padre tuvo con el padre del exgobernante –a quien siempre llamó "tío Armando"– ya que fueron compañeros en el colegio, en la universidad y en el ejercicio profesional.






En su semblanza ubicó al expresidente Calderón Sol dentro de los líderes y operadores políticos que tienen talento, que tienen vocación, que tienen una comprensión extraordinaria –intuitiva y cultivada– de los métodos, los rituales y las reglas del oficio, del valor a veces determinante de las relaciones personales en la política, de la combinación justa entre firmeza y flexibilidad, entre manejo público y gestiones privadas en cada situación; políticos con un don natural para hacer alianzas, para neutralizar resistencias, para sumar y multiplicar.




Rememora que fue compañero de grado de su hermano Tomás Calerón Sol  en el Externado San José desde el primer grado hasta el último de bachillerato. Recuerda que prepararon en grupo, ya en las últimas jornadas, las de mayor nerviosismo, los exámenes "privados" en la Hacienda Veracruz, camino al puerto, a la que por cierto fueron en incontables ocasiones en su infancia.



Prosigue Samayoa que ya mayores, la política los distanció temporalmente porque estuvieron en bandos contrarios, pero el afecto, el respeto y la confianza se mantuvieron latentes. Quizá por eso, Armando Calderón le pidió que formara parte de varias comisiones presidenciales durante su gobierno: la Comisión para la reforma del sistema electoral, que Armando pactó con Rubén Zamora entre la primera y segunda vuelta de 1994.



Añadió que de esa comisión salieron, entre otras, las propuestas para crear el Documento Único de Identidad (DUI) y el Registro Nacional de las Personas Naturales, y la recomendación de asumir el modelo de concejos municipales plurales. También me convocó para integrar el primer Consejo Nacional de Seguridad Pública y la Comisión Nacional de Desarrollo que trabajó en el Plan de Nación.



Samayoa destaca también que habrá que reconocerle a Calderón Sol su apoyo decisivo en el momento crucial de las negociaciones del Acuerdo de Paz. Estuvo siempre pendiente del proceso, pero en los días finales se trasladó a Nueva York para apoyar personalmente a la delegación del gobierno en su calidad de presidente de ARENA, el partido gobernante en esa época.

GESTIONES PARA DESVINCULAR A CRISTIANI

De acuerdo con cables diplomáticos filtrados por WikiLeaks, Salvador Samayoa, exdirigente del FMLN, viajó a Madrid, España entre el 7 y el 10 de diciembre de 2008, junto a Oscar Santamaría (excanciller de los gobiernos de ARENA) para intentar excluir al expresidente de la República,  Alfredo Cristiani Burkard (1989-1994) del proceso judicial por la masacre de los jesuitas.



La comitiva buscaba reunirse con funcionarios del gobierno de España y miembros del sistema judicial de ese país. Su propósito explícito era interceder para que Alfredo Cristiani quedara fuera de la lista de imputados en la querella que organizaciones de derechos humanos habían interpuesto ante la Audiencia Nacional española.

Argumentaban que procesar a Cristiani pondría en riesgo la estabilidad política y los logros alcanzados con los Acuerdos de Paz de El Salvador, en los cuales tanto Samayoa como Santamaría participaron activamente como firmantes.




El periódico ULTIMAHORA. sv,  en su edición del 14 de diciembre de 2017   bajo el encabezado "Salvador Samayoa sale en defensa de Cristiani por el caso Jesuitas, destaca que en el programa Debate con Nacho Castillo  Samayoa  dijo   estar plenamente convencido de que él no avaló la orden para asesinar a los seis sacerdotes jesuitas de la UCA.  Y añadió: «Siempre he tenido la íntima convicción e información de que Cristiani no estaba informado de que los jesuitas iban a ser asesinados; incluso, él tenía una buena comunicación con Ellacuría»


A pesar de aquellos esfuerzos de cabildeo político en 2008 en Madrid y la defensa del exmandatario ante la opinión pública, el curso de la justicia en El Salvador avanzó, al punto que un Juzgado de Instrucción de San Salvador ordenó la apertura del juicio penal contra Alfredo Cristiani por  la muerte  de los seis sacerdotes jesuitas y dos colaboradoras. El expresidente actualmente es procesado en calidad de ausente al desconocerse su paradero internacional. 


DESTACADO ARTICULISTA 


Salvador Samayoa es un reconocido analista político, columnista que ha destacado por sus escritos y comentarios caracterizados por una aguda agudeza crítica, franqueza y análisis reflexivo. Como figura pública, sus artículos han generado diversos debates, desde elogios a su capacidad de análisis hasta críticas por su trayectoria, proviniendo de la izquierda y ocupando cargos en un gobierno de derecha, cuyas posiciones ha favorecido en sus análisis.    



Samayoa  fue el que acuño en un artículo periodístico  el mote de los "Cuatro fantásticos", a los cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional (2009-2018), que vía sentencias innovadoras propiciaron reformas electorales como el voto por rostro, avalaron  las candidaturas independientes y declararon inconstitucionales los nombramientos de varios funcionarios de segundo grado, lo que generó un choque de la Sala con los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa.       

A lo largo de su carrera como columnista en medios escritos (como en las publicaciones históricas de El Diario de Hoy), ha abordado temas fundamentales de la política salvadoreña, como la coyuntura electoral, critica institucional,  analizando las polémicas gubernamentales, la corrupción y las actitudes de los políticos tradicionales. Ha mantenido una visión crítica de la izquierda y la derecha.  

 

CUESTIONAMIENTO POR SOBRESUELDOS



La edición de Diario El Salvador del 28 de octubre de 2021, bajo el encabezado “ Salvador Samayoa, admitió que recibió salario ‘de buena fe’ por servicios prestados”, dio a conocer que éste confirmó que el expresidente Francisco Flores lo llamó para para formar parte del Consejo Nacional de Seguridad Pública en gobiernos del partido ARENA, por el que recibía $3,000.




Añadió la nota que Salvador Samayoa, exmiembro de la Comisión Nacional de Desarrollo, señalado de recibir $3,000 sin contrato, compareció ante la Comisión de la Asamblea Legislativa que investiga los exfuncionarios de los gobiernos de ARENA y FMLN que recibieron sobresueldos de manera ilegal y provenientes de fondos públicos.

El mismo día 28 de octubre el canal de Facebook de la Asamblea Legislativa divulgó que en cinco años, Salvador Samayoa recibió más de 100 mil dólares de la partida secreta de Casa Presidencial, a pesar de que nunca firmó ningún contrato con el Ejecutivo.








A PROPOSITO DE LOS DELITOS DE FALSEDAD DOCUMENTAL

Por Joaquín Rivera Larios



1. LA EXIGENCIA DE DOLO

Los delitos de FALSEDAD MATERIALFALSEDAD IDEOLÓGICA, tipificados y sancionados en los artículos 283 y 284 del Código Penal, exigen para su configuración la concurrencia del tipo subjetivo de dolo, es decir, que exista conocimiento y voluntad en el ánimo del sujeto activo de crear un documento total o parcialmente falso, no admitiendo estos delitos la modalidad imprudente.

Ambos tipos penales contemplan en el artículo 285 la modalidad agravada, cuando el sujeto activo es Notario, lo que requiere que se encuentre autorizado en el ejercicio de su función por la Corte Suprema de Justicia.

Aunque no lo consignen de manera expresa los tipos penales, contemplados en los artículos 283 y 284 del Código Penal, son delitos eminentemente dolosos,  traen implícito la concurrencia de algunas circunstancias agravantes enunciadas en el artículo 30 Pr.Pn. numerales 2), 3), 6) y 14, tales son en su orden: premeditación, insidia (según el diccionario: “Engaño oculto o disimulado para perjudicar a alguien”), artificio para lograr la impunidad, móvil de interés económico.

El dolo debe abarcar no sólo el conocimiento de la falsedad, sino también, el de la posibilidad de causar perjuicio. Quedan excluidos los casos culposos, que puedan nacer de la duda (Soler). El error y la ignorancia juegan aquí un factor excluyente de responsabilidad, especialmente en la falsedad ideológica, aunque aquellos sean culpables, por la inexistencia de tipos culposos (Fontan Balestra Carlos, Derecho Penal, Parte Especial, Novena edición, Abeledo Perrot, Buenos Aires, 1980, Pág. 663)

 El tipo subjetivo del delito de falsedad material (genérico de este tipo de delitos) solo requiere que concurra dolo, es decir que el autor sepa y quiera realizar la falsedad, que el documento falso sea capaz de llevar a error, ser tenido por correcto en el tráfico y que pueda desplegar sus efectos como medio de prueba (Carrasco Moreno, Francisco y Rueda García, Luis, Código Penal de El Salvador Comentado, Corte Suprema de Justicia, agosto de 1999, Págs.705 y 706).



Si bien el ánimo de lucro no es un elemento subjetivo descrito en los tipos penales de FALSEDAD MATERIAL y FALSEDAD IDEOLÓGICA, es un elemento revelador de dolo. Para que se configure el delito en la actuación notarial, deben acreditarse los elementos del tipo penal, en el caso particular de la FALSEDAD IDEOLÓGICA, Art. 284 Pn. se debe  acreditar cómo, cuándo y dónde el sujeto activo hizo insertar cláusulas con declaraciones falsas al documento impugnado.

La resolución interlocutoria proveída a las 9:30 horas del 26/04/2022, la Corte Plena que ordena la apertura de un expediente disciplinario contra un notario, Ref.241-22 (D 004-RJ-), se pronuncia en el sentido que prestar las hojas de protocolo constituye un posible acto de negligencia.



Ciertamente, muchas falsedades que se observan en los procesos tienen que ver con el préstamo de las hojas de protocolo, cuando la función notarial es indelegable.

El artículo 391 del Código Penal español sí contempla la falsedad documental imprudente, en los siguientes términos: “La autoridad o funcionario público que por imprudencia grave incurriere en alguna de las falsedades o diere lugar a que otro la cometa, será castigado con la pena de multa de seis a doce meses y suspensión del empleo o cargo pú
blico por el tiempo de seis meses a un año.”

2. JURISPRUDENCIA DE TRIBUNALES  PENALES

También cito la sentencia absolutoria pronunciada el 10/III/2001 por el Juzgado Primero de Sentencia de San Salvador, causa referencia PO 101-3-2001, a favor del Notario SONY ULISES TORRES VILLATORO, quien prestó las hojas de protocolo a una señorita. En la Pág. 20 dicha sentencia en lo sustancial se consigna:

(…) de todos es conocido en el ámbito jurídico que muchos notarios prestan sus protocolos y en ocasiones son alquilados a bufetes, así como que las hojas de protocolo en diversas ocasiones se dejan para las firmas respectivas en las instituciones bancarias, para que tanto el representante de los bancos y los otorgantes firmen los documentos respectivos; y que dichas circunstancias se dan basados sustancialmente(sic) confiando en la buena fe de las personas a quienes se les entregan hojas de protocolo o protocolos enteros, así como los funcionarios que no pueden ejercer el notariado, prestan el protocolo y comparecen con protocolo prestado a celebrar actos como compraventas(…) y que en muchas ocasiones Notarios con mucha experiencia tanto en la vida como en su en su ejercicio profesional de notario, cometen dichas irregularidades, las cuales están sancionadas en los Arts. 62 y 63 de la Ley del Notariado, lo cual acarrea infracciones que serán sancionadas por la Corte Suprema de Justicia, en la forma en que se establece en dichos artículos; considerándose que el delito de FALSEDAD MATERIAL es eminentemente doloso, no se ha comprobado el elemento subjetivo antes relacionado (…)”



En un caso de Falsedad documental agravada contra un Notario, la Cámara de la Primera Sección de Occidente Ref. 27-2012 del 14-IX-2012 del 14-IX-2012 se pronunció en lo sustancial:

“De conformidad con lo anterior ha de decirse que el delito de Falsedad Documental agravada atribuido al encausado (…) por tener su base en una conducta que requiere la existencia del elemento subjetivo del dolo, es decir, el conocimiento y la voluntad en la ejecución prevista como delictiva, lo que para el caso implicaría un deliberado propósito del notario, de elaborar un documento a sabiendas que es falsa la identidad del otorgante, situación cuya comprobación material o física no compete al cartulario, bastando con cerciorarse formalmente de la identidad de los comparecientes por no ser de la competencia notarial realizar actos o indagaciones más allá del ámbito de la fé pública”.



3. ITER CRIMINIS DEL DELITO DE FALSEDAD

La doctrina aborda el iter criminis del delito de falsedad documental (material o ideológica) que consiste en la creación de un documento falso, por tanto, se comienza a realizar propiamente el tipo cuando el dolo se manifiesta de forma externa en la elaboración de al menos uno de los elementos constitutivos de un documento, por ejemplo su contenido declarativo o su atribución a un sujeto. (Rojas A. Luis Emilio, Falsedad Documento como delito contra el Derecho a la Verdad, Revista de Estudios de Justicia -No.22, año 2015). Es decir que el dolo debe manifestarse desde los actos preparatorios del documento. 




Es menester acreditar o demostrar en el proceso penal mediante prueba directa o indiciaria que genere una certeza más allá de toda duda razonable que el incoado ha ideado, planeado o premeditado elaborar documentos falsos, que haya hecho por ende algún artificio o ardid para ocultar su responsabilidad (como autorizar documentos en hojas de protocolo simuladas, instrumentos por transcripción no asentados en el protocolo o utilización de sellos no autorizados por la Corte Suprema de Justicia, etc.)




4. LA FALSEDAD ADMINISTRATIVA

Como se sabe, la Corte Plena que tiene la facultad constitucional de suspender e inhabilitar abogados y notarios, de conformidad al artículo 182 ordinal 12o. de la Constitución de la República , tribunal que aplica la figura de la FALSEDAD ADMINISTRATIVA, que no tiene connotación penal, cuando estamos ante hecho culposo, tal como lo sostiene en la resolución correspondiente al informativo D-351-19, proveída a las 12:00 horas del 27/08/2020:

“(....) Lo anterior porque si bien es cierto no existe falsedad culposa, tal acierto se refiere única y exclusivamente en el ámbito penal, no por imperativos de los limites del ius puniendi estatal, las conductas culposas deben estar tipificadas como tales(...)

“(...) Pero sucede que la falsedad administrativa, tipificada en la Ley del Notariado es diferente a la falsedad penal en cuanto a titulo de imputación, que en este caso puede ser también a título de culpa porque si no estuviesemos ante un posible delito, perseguible en sede penal (...)”


5.LA NEGLIGENCIA PROFESIONAL

Los delitos son relacionados en el artículo 7 de la Ley del Notariado son causales de inhabilitación, el cohecho, el fraude y la falsedad y el artículo 8 de la misma ley establece las causales de suspensión, entre ellas la negligencia profesional, dentro de esta categoría se ubican conductas como la falta de cuidado al momento de identificar a los otorgantes y de verificar quienes en efecto firmaron, el no cumplimiento del deber de cuidado y conservación del protocolo o la entrega de protocolo a otros notarios o particulares. (Vásquez López Luis, Derecho y Practica Notarial en El Salvador, Segunda Edición, Editorial Lis, Págs. 119 a 122)

La negligencia consiste en la omisión de diligencia o cuidado que debe ponerse en los negocios, en las relaciones con las personas, en el manejo o custodia de las cosas y en el cumplimiento de los deberes y misiones. Es una acción u omisión que revela dejadez, desidia, falta de aplicación, defecto de atención, olvido de órdenes o precauciones o ejecución imperfecta contra la posibilidad de obrar mejor (Cabanellas Guillermo, Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual, Editorial Heliasta S.R.L., Argentina 1989, Pág. 532).

Para que un delito culposo pueda sancionarse debe estar expresamente contemplado como tal en la ley, Art. 18 inciso tercero Pn. En otras palabras, es condición imprescindible de tipicidad el que sea expresamente prevista la punición de una conducta imprudente.

6. PROHIBICIÓN DE RESPONSABILIDAD OBJETIVA


Si no existe evidencia directa o indiciaria de dolo en la carpeta judicial en contra de un incoado, de aceptarse un requerimiento o un dictamen de acusación o bien si el tribunal pronunciara una sentencia condenatoria luego de la audiencia de vista pública, se incurriría en la prohibición de responsabilidad objetiva, contemplada en el artículo 4 del Código Penal.

Esta prohibición consiste en solo juzgar el resultado del acto sin valorar la intención del sujeto activo. La sentencia de la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia del 21 de septiembre de 2015 Ref. 129-C-2015, al respecto plantea:

“El jurista Santiago Mir. Puig sostiene que en el derecho primitivo regía el principio de “responsabilidad objetiva” o “responsabilidad por resultado”, según el cual bastaba que se demostrara la provocación material de una lesión para habilitar la imposición de una pena, sin exigir una especial reflexión sobre la dirección volitiva del individuo causante. Contrariamente, la concepción moderna requiere que se acredite y valore la intención del sujeto; por ello, sostiene que ninguna actividad humana debe ser sancionada penalmente, si no se manifiesta dolo o culpa (Nótese en Mir. Puigs, Derecho Penal. Parte General. Editorial Repperfor, Septima Edición, Barcelona 2005, P. 134-135)

“Como derivación de lo anterior, se exige que en la estructura de todos los tipos penales contenga una parte subjetiva (Repárese en Lugon Peña, D., Curso de Derecho Penal. Parte General I, Editorial Universitaria S.A., Tercera Reimpresión, Madrid 2004, P. 302). Además, la doctrina censura terminantemente la aplicación de responsabilidad objetiva, indicando que los principios de dignidad humana y legalidad se ven lesionados, cuando el sujeto ‘pueda responder penalmente de un hecho que le es ajeno, un hecho respecto del no se le puede vincular ni dolosa ni culposamente.’ (Bustos Ramírez y Hormazabal Malaree, H. Lecciones de Derecho Penal, Parte General, Editorial Trotta, Serie Derecho, Segunda edición, Madrid, 2006, Pág. 208).

“(…) Se ha caracterizado la responsabilidad objetiva como que se conforma con la simple comprobación del nexo de causalidad material entre acción y resultado; en contraposición a ésta, nuestro legislador ha acogido el instituto de la responsabilidad penal por culpabilidad, requiriendo que se indague sobre los aspectos subjetivos del comportamiento, con el objeto de precisar la pertenencia del acto delictivo al sujeto, comprobando que éste lo realizó con conciencia de su ilicitud (Notése en la sentencia de casación Ref. 66-CAS-2012 emitida el 04/10/2013).

Precisamente, en la normativa penal salvadoreña, la responsabilidad objetiva ha sido proscrita de manera tajante, conforme al Art. 4 inciso 1º. del Código Penal, precepto que legalmente reza: “La pena o medida de seguridad no se impondrá si la acción u omisión no ha sido realizada con dolo o culpa. Por consiguiente, queda prohibida toda forma de responsabilidad objetiva.” La falsedad es un delito eminentemente doloso, no existe la falsedad documental imprudente o culposa en nuestra legislación.

CONCLUSIÓN

En mi ejercicio profesional, he intervenido en procesos por falsedad documental ideológica o material, en los que la Fiscalía General de la República promueve acusaciones en contra de profesionales del derecho, sin que exista una relación circunstanciada clara y precisa de su participación en los ilícitos y sin que exista evidencia de dolo de parte de dichos abogados y notarios, aplicándose practicamente una presunción de culpabilidad y contraviniéndose la prohibición de responsabilidad objetiva contemplada en el artículo 4 del Código Penal, la presunción de inocencia artículos 11 y 12 de la Constitución, 6 y 7 Pr.Pn (duda favorable al reo)








lunes, 22 de junio de 2026

MAXIMILIANO HERNANDEZ MARTINEZ: EL DICTADOR AUSTERO E IMPLACABLE

 Por Joaquin Rivera Larios





Tras la derrota que varios partidos políticos sufrieran en las elecciones de 1930, el nuevo mandatario salvadoreño, el ingeniero Arturo Araujo (1878-1967), postulado por el partido Laboralista, dispuso en virtud de una coalición entregarle vicepresidencia de la República y el Ministerio de Aviación, Guerra y Marina a uno de los aspirantes derrotados, el general Maximiliano Hernández Martínez, candidato a la presidencia por el partido Nacional Republicano.





Hasta ese momento este militar había descollado más allá de los salones y cuarteles donde había estado destacado, era considerado uno de los oficiales más capaces del país, fue docente de la Escuela Militar y en la Escuela de Cabos y Sargentos (1904-1922), desde donde había redactado y publicado un manual para la enseñanza de la gimnasia.

A raíz del golpe de Estado contra Arturo Araujo cuyo efímero mandato duró nueve meses (1 de marzo-2 de diciembre de 1931), el Directorio Militar que asumió el poder solo por dos días, atendiendo disposiciones de la Constitución de 1886, entregó al poder al Vicepresidente Hernández Martínez. Así comienzan trece años de una dictadura férrea, marcada por la represión y la censura a la prensa disidente.  







Un interesante artículo publicado en El Diario de Hoy del 24 de noviembre de 1999 titulado “General Martínez: el brujo de las aguas azules” da cuenta que Martínez era un fanático del orden, de la austeridad, del deber y de la honestidad.

El citado artículo revela que aprendió inglés por su propia cuenta, con libros y discos, a la vez que se ad adentraba en los terrenos del ocultismo y la teosofía, de donde se derivaban sus creencias en la ley del karma, la magia, el cuerpo astral, la transmigración de las almas y la evolución espiritual humana a través de vidas sucesivas.




El Diario de Hoy dibuja una semblanza del exgobernante, puntualizando que su figura era un tanto contradictoria con los estereotipos de los militares tradicionales de entonces: mediano de estatura, delgado, caído de hombros, lector incansable, muy moreno de piel, ojos pequeños y rasgados, casi tipo asiático, voz suave y con cierto tono silbante al pronunciar las letra S. No comía carne ni ingería bebidas espirituosas.


FAMILIA

Nació en el distrito de San Matías, municipio de La Libertad Norte. Sus padres fueron Raymundo Hernández y Petronila Martínez. Contrajo nupcias con Concepción Monteagudo Aguilar (¿1895-1975?), hija del médico cubano José de Jesús Monteagudo Barraza (1830-1911) y la salvadoreña Matilde de Las Nieves Aguilar. Con Concha Monteagudo tuvo nueve hijos: Alberto, Carmen, Esperanza, Marina, Eduardo, Rosa, Gloria, Maximiliano y Luis.



CARRERA MILITAR


Dentro del ejercito, compuesto por casi tres mil efectivos, Hernández Martínez aparte de instructor,  fue Inspector General. Sus ascensos fueron: teniente (1903), capitán (1906), capitan mayor (1906), teniente coronel (1909), coronel (1914), general de brigada (1919).




INSURRECCIÓN DE 1932


Miles de campesinos e indígenas del occidente del país se organizaron. Armados principalmente con machetes y palos, atacaron varios pueblos y cuarteles militares, ataques que comenzaron el 22 de enero de 1932 en Izalco.  Los insurgentes buscaban recuperar sus tierras y protestar contra las injusticias. 



El 24 de enero de 1932 cientos de tropas y oficiales comandados por el general de división José Tomas Calderon (foto) partieron en el ferrocarril británico desde San Salvador hacia Sonsonate, para sofocar el levantamiento etnocampesino iniciado dos días antes.  En solo unos días, los militares controlaron la insurrección que duró unas 72 horas (del 22 al 25 de enero). 




Después, persiguieron de forma brutal a cualquiera que pareciera indígena o campesino rebelde por casi dos semanas. Se estima que la milicia  asesinó a entre 10,000 y 30,000 personas. La gran mayoría eran civiles inocentes.


Uno de los líderes indígenas más conocidos de este movimiento fue José Feliciano Ama, nacido en 1881, cacique de Izalco,   quien fue  colgado en un árbol en el Parque Saldaña, Barrio La Asunción,   de la ciudad de Izalco   y ahorcado el 28 de enero de 1932.   






También participó en la insurrección el partido Comunista. El 1 de febrero de 1932  a las siete horas y quince minutos fueron fusilados en el Cementerio General de San Salvador los cabecillas revolucionarios: Agustín Farabundo Martí,  Mario Zapata y Alfonso Luna. Estos dos últimos eran también estudiantes universitarios. 



El ejército de Hernández Martínez estaba mucho mejor armado. Dirigieron la ofensiva militar los generales  José Tomás Calderón, Salvador Castaneda Castro y el coronel  Osmin Aguirre y Salinas.  

JUEGOS CENTROAMERICANOS Y DEL CARIBE

El Salvador fue el país designado para albergar la tercera edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. En un principio, la Junta General de Delegados programó el evento deportivo para 1934. Sin embargo, tras el devastador terremoto en julio de 1934, El Salvador solicitó una prórroga para que los Juegos se realizaran hasta el 16 de marzo y el 5 de abril de 1935.






Así, el 16 de marzo de 1935 en el nuevo estadio “Flor Blanca”, construido para ser sede de dicho evento, fue el presidente de la época, Maximiliano Hernández Martínez, quien se encargo de inaugurar los juegos.



En esta edición, México y Cuba mantuvieron la hegemonía en casi todas las disciplinas deportivas, liderando así, el medallero de San Salvador 1935. La delegación mexicana se quedó con el primer lugar en el tablero con 37 medallas de oro, 20 de plata y 24 de bronce. La representación cubana acumuló un total de 85 preseas, 31 de oro, 30 de plata y 24 de bronce.








El cuarto lugar correspondió a El Salvador por debajo de Puerto Rico. Los nacionales se quedaron con un total de 18 medallas, 4 de oro, 4 de plata y 10 de bronce.



OBRAS DEL MARTINATO



Las principales obras del general Maximiliano Hernández Martínez durante su mandato en El Salvador (1931-1944) abarcaron la infraestructura nacional, la economía y las reformas sociales. El mandatario realizó estas gestiones enfocándose en centralizar los recursos del Estado y reducir la deuda externa.






A continuación se detallan sus obras de infraestructura  y proyectos:  el Puente Cuscatlán: Una de sus infraestructuras más grandes, construido sobre el río Lempa en 1942 para conectar el oriente con el resto del país. Se avanzó de manera significativa en el pavimentado y construcción de tramos clave de la carretera Panamericana para mejorar el comercio.


Edificios públicos: Construyó estructuras modernas para la época, como el Edificio del Telégrafo y el Castillo de la Policía Nacional Civil (PNC), el estadio Flor Blanca.




A nivel de economía y finanzas se creó en 1934  el Banco Central de Reserva (BCR) para controlar la moneda del país y estabilizar la economía tras la crisis global. Creación del Banco Hipotecario para otorgar créditos y apoyar a los productores de café y agricultura. Aplicó políticas estrictas que lograron pagar gran parte de la deuda externa del país sin pedir nuevos préstamos.




En el plano de proyectos sociales y de vivienda: se creo el Fondo de Mejoramiento Social para otorgar tierras y viviendas económicas a familias campesinas de bajos recursos.  Se edificaron colonias de casas baratas para obreros en San Salvador y otras cabeceras departamentales.



LA MUERTE DEL HIJO DEL GENERAL

El adolescente Julio Eduardo Martínez Monteguado, nacido en el Barrio San Miguelito a las 8:00 horas del 30 de marzo de 1925, hijo del general Maximiliano Hernández Martínez y de Concepción Monteagudo Aguilar, estudiante del Liceo Salvadoreño, falleció a las 23:00 horas del 25 de octubre de 1938 a causa de peritonitis.







Fue atendido en una de las salas del Hospital Rosales por el reconocido médico Andrés Goens Rosales, una eminencia regional en el combate de la tuberculosis, quien lucho en vano por salvador su vida. Lo curioso del caso es que el padre de aquel menor se había negado a que lo examinaran los médicos y decidió tratarlo él mismo en su residencia, con dosis de agua dentro de botellas azules puestas al sol. (Carlos Cañas Dinarte, Qué relación hubo entre la muerte de un joven, Salarrué y la Logia Teosófica Teolt).




Su muerte dio lugar a una fuerte manifestación de duelo popular, al grado que El Diario de Hoy del jueves 27 de octubre de 1938, dio a conocer bajo el encabezado "Imponentes los funerales de Eduardo Martínez, ayer", que con la concurrencia de niños de las escuelas, fue sepultado el  adolescente bajo una fuerte lluvia en el Cementerio General, demostrando de esta manera su aprecio hacia la familia Martínez.

INTENTO DE GOLPE DE ESTADO



Primer intento de golpe de Estado al general Maximiliano Hernández Martínez en abril de 1944 en San Salvador. El 2 de abril de 1944, el general  Hernández Martínez  estaba de vacaciones en un rancho privado en una playa de La Libertad, sin embargo uno de sus hombres de poder le advirtió sobre el plan de que un grupo de militares pretendían derrocarlo.




Fue así que Hernández Martínez salió rápidamente hacia San Salvador en un vehículo alquilado antes de que perdiera la presidencia. El plan del fallido se presume que fue elaborado por los coroneles Tito Calvo y Alfredo Aguilar,  siendo aceptado por los dos líderes civiles del movimiento y férreos opositores a su régimen, el Dr. Arturo Romero y Agustín Alfaro Moran

Fue una tremenda prueba que soportó el general Hernández Martínez y tuvo la suerte de sortear la rebelión porque además de ocurrencias fortuitas que lo favorecieron, es innegable la capacidad militar desplegada por él en esos difíciles momentos.

El punto básico de la operación era la captura del presidente, para ello debían informarse cuando este saliera de San Salvador, el encargado de este cometido era Mario Sol  pues acostumbraba visitar sus propiedades algodoneras o algún balneario de la zona.


 

Las unidades comprometidas de occidente, al estallar la rebelión, y después de capturar al personal leal, debían converger con las fuerzas del regimiento de caballería.  

La principal falla del plan, algo que debió pensarse con más acierto, fue la propaganda que se hizo del golpe por la radio al pueblo salvadoreño, se quería desmoralizar a los oficialistas al anunciar que el dictador había sido derrocado.



De esta forma supo el general de todo lo que sucedía, enterándose de cuales cuerpos militares que estaban comprometidos en la rebelión. Aunque el golpe trato de llevarse a cabo, no pudo derrocar a Hernández Martínez, pero sentaría la base para que el mismo capitulara tiempo después.

SEDICIOSOS FUSILADOS

Ante estos hechos Martínez condenó a los militares que intentaron dar el golpe por los delitos de traición y sedición con la pena capital que se daba por fusilamiento. Entre los rebeldes golpistas condenados a muerte se encontraban: el general Alfonso Marroquín, coronel Tito Tomas Calvo y el mayor Julio Faustino Sosa





También fueron condenados a muerte en el Cementerio General los capitanes Manuel Sánchez Dueñas y Marcelino Calvo y los tenientes Antonio Gavidia Castro, Ricardo Mancía González, Miguel Angel Linares, Ricardo Edgardo Chacón y Oscar Armando Cristales, todos fueron condenados el 10 de abril de 1944 en los patios de la Policía Nacional. 


En el cementerio general fue condenado a muerte  el civil Victor Marín el 11 de abril de 1944, el 26 de abril de 1944 fueron condenados los capitanes Carlos Piche Menéndez y Carlos Gavidia Castro y los tenientes Alfonso Marín, Héctor Cárdenas, Mario Villacorta y el civil Luis Antonio Martí.   




Fueron condenados a muerte en ausencia y no vieron el paredón de fusilamiento: Tte. Julio Adalberto Rivera, quien más  tarde se convertiría en Presidente de la República (1962-1967); Tte. José Belisario Peña: quien después fue un destacado líder militar en la política nacional; Tte. Rafael Orellana Osorio, quien al igual que sus compañeros, logró evadir la captura durante la represión.


ASESINATO DE JOSÉ ROBERTO WRIGHT ALCAINE


La presión que generó al gobierno del general Maximiliano Hernández Martínez , la huelga de brazos caídos, hizo que este intentara detener todo tipo de manifestación por medio de la violencia.

Mientras esta agitación ocurría el gobierno de Estados Unidos retiró el apoyo al general Martínez, usando la excusa del asesinato accidental de un estudiante salvadoreño-estadounidense José Roberto Wright Alcaine, de 17 años, quien fue interceptado junto a sus amigos por los policías en la esquina de la 1a calle poniente, cuando se dirigían hacia el Campo Marte para divertirse un poco.




El adolescente José Wright fue asesinado el 7 de mayo de 1944, debido a que se había decretado Estado de Excepción. Ante esto la Embajada de Estados Unidos en El Salvador a través de su embajador se uniría a la huelga y presionaría para que Martínez renunciara al cargo. 



Sin embargo, también fueron asesinadas otras dos personas más que se identificaron como "Romeristas" o seguidoras del doctor Arturo Romero (1911-1965), el principal opositor al régimen martinista.

LA HUELGA DE BRAZOS CAÍDOS  

La fuerte represión posterior al golpe militar del 2 de abril  detonó la indignación pública. Estudiantes universitarios y de secundaria iniciaron el 2 de mayo de 1944  un movimiento de resistencia pacífica conocido como la "Huelga de Brazos Caídos" que se prolongó hasta el 9 de  mayo.



A la huelga estudiantil se sumaron médicos, abogados, obreros, empleados bancarios y comerciantes, paralizando por completo el comercio, la industria y el transporte del país.   




El 9 de mayo de 1944 ante la presión internacional y el colapso absoluto del país, el general Martínez se vio obligado a deponer su cargo a través de una carta de renuncia leída ante el Poder Legislativo. Martínez terminó despidiéndose con un pequeño discurso a través de la Radio Nacional.  



VISITA DEL GENERAL MARTINEZ


Durante el gobierno de Óscar Osorio (14 de septiembre de 1950-16 de septiembre de 1956), tuvo lugar la visita del General Maximiliano Hernández Martínez, quien arribó al país el 9 de julio de 1955 y se retiró el 23 del mismo mes, hecho que causó indignación en algunos sectores intelectuales y otros de la sociedad civil, pero también cierta felicidad inocultable en grupos nostálgicos que aplaudieron el retorno del dictador.


Al conocerse la llegada del ex dictador, la reacción fue inmediata en

los sectores estudiantiles agrupados en la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños (AGEUS), así como los sectores profesionales de la Universidad de El Salvador, además del repudio de familiares de militares fusilados. Los estudiantes inmediatamente convocaron a asambleas estudiantiles, movilizaciones e izaron una bandera negra en contra de la visita “incómoda” en la democracia aparente.





Mientras el ex dictador era recibido en pleno por el Alto Mando Militar de igual forma que se recibe a un activo Comandante General de la Fuerza Armada, los periódicos locales reseñaron a los Jefes Militares y todos las armas del Ejército en reunión con el ex dictador, aquello parecía una reunión familiar y antiguos camaradas que sin “rencor” departían el anecdotario de los 10 años posteriores al martinato ¿o sería que nada habría cambiado? ¿Acaso era un Martinato sin Martínez?






La sociedad civil pide juzgar al Gral. Martínez y el 14 de julio de 1955 que nombre su defensor… No obstante el sector estudiantil aglutinado en AGEUS convoca a movilizaciones de repudio (14/07/1955), mientras sectores conservadores defensores de la “democracia dictatorial” hacen lo propio (20/07/1955).



Aquello termina en una batalla campal: “a pedrada limpia” que provoca desórdenes callejeros, mientras el ambiente calienta, los familiares de los “fusilados” del Estado Mayor insurrecto en abril de 1944, presentan demandas contra el ex dictador, entre ellos Juan José Baños Ramírez, hermano del Subteniente Rodolfo Baños Ramírez fusilado por orden de Martínez en octubre de 1936 y el mismo condenado a 16 años de prisión (21/07/1955). Mientras el ánimo polariza la sociedad, el ex dictador decide su salida hacia Miami (23/07/1955) y es despedido por el Estado Mayor en pleno de igual forma que a un Jefe Militar.




En esta fotografía de 1955 tomada en el aeropuerto de Ilopango y publicada por La Prensa Gráfica, vemos al Gral. Maximiliano Hernández Martínez (al centro de cabello blanco) en la última visita que hizo a nuestro país después de haber fijado su residencia en la hermana república de Honduras a donde retornaba en esa ocasión luego de permanecer por varios días en su patria. Aparece rodeado de muchos simpatizantes, fue despedido personalmente en Ilopango por el entonces presidente Óscar Osorio y muchos amigos y allegados.






El pie de la foto consignaba lo siguiente: «Después de permanecer varios días en El Salvador, el general Maximiliano Hernández Martínez parte hacia Honduras nuevamente. Lo despiden en Ilopango el presidente Óscar Osorio y los oficiales Luis Felipe Escobar, Alberto Escamilla, Luis Lovo Castelar (biógrafo del Gral. Martinez) y el profesor José Andrés Orantes».



El ASESINATO DEL GENERAL MARTINEZ

El expresidente y dictador Hernández Martínez, fue asesinado en su residencia de exilio en Danlí, El Paraíso, Honduras a las 12:00 horas del domingo 15 de mayo de 1966.






El autor del asesinato fue su propio chofer y motorista, un hombre llamado José Cipriano Morales. El crimen ocurrió en el comedor de la casa del general, ubicada en la Hacienda Jamastrán, en Danlí, Honduras. Cipriano Morales, de nacionalidad salvadoreña y hondureña,   le atacó con un arma blanca y le asestó 17 puñaladas. 

El cuerpo del exmandatario fue encontrado por uno de sus hijos tres días después en estado de descomposición en la bañera de su casa con múltiples puñaladas.






Tras robar algunas pertenencias, Morales escapó cruzando la frontera con rumbo a El Salvador. Días después, la Guardia Nacional de El Salvador localizó y arrestó a Morales en la ciudad oriental de San Miguel.




Al ser detenido por las autoridades salvadoreñas, Morales confesó abiertamente haber cometido el asesinato. Explicó que estaba ebrio y que tuvo una fuerte discusión con el general porque este no le quería pagar su salario, argumentando que Morales se lo gastaba todo en alcohol. El general Martínez tenía 83 años de edad al momento de su muerte.



Los restos del expresidente Hernández Martínez llegaron a Ilopango en avión de la Fuerza Aérea de Honduras el 19 de mayo de 1966. Estuvieron en Capilla Ardiente en La Auxiliadora. Una comisión del Gobierno integrada por el canciller Roberto Eugenio Quirós y los ministros del Interior, Fidel Sánchez Hernández, y de Defensa, Marco Aurelio Zacapa, expresaron su pesar a la familia.




He aquí la foto de José Cipriano Morales, tomada por El Diario de Hoy y publicado en una edición Extra. Se cuenta que cuando el cuerpo del general Martínez era enviado a El Salvador en un avión de la fuerza aérea hondureña ya las autoridades habían localizado a su asesino.