martes, 28 de julio de 2026

ESTANCIA DE EXILIADOS FAMOSOS EN EL SALVADOR

Por Joaquín Rivera Larios  



El Salvador ha funcionado eventualmente como un refugio político en Centroamérica, albergando algunos ex presidentes, militares y poetas forzados a abandonar sus naciones debido a persecuciones y golpes de Estado. A continuación algunos personajes famosos que  vivieron su exilio en tierras salvadoreñas. 


BRAULIO CARRILLO COLINA


Braulio Carrillo Colina (Cártago, Costa Rica, 20 de marzo de 1800-Sociedad, El Salvador, 15 de mayo de 1845) ejerció como Jefe de Estado en dos periodos (1835-1837 y 1838-1842). En 1842, el general hondureño Francisco Morazán invadió Costa Rica con el fin de reconstruir la Federación Centroamericana. Para evitar una guerra civil sangrienta, Carrillo cedió el poder y se marchó al exilio.



Se radicó de forma definitiva en el departamento de San Miguel, El Salvador y en la localidad de Sociedad, donde ejerció como abogado y se dedicó a la actividad minera.


El 15 de mayo de 1845, fue asesinado a traición en la jurisdicción del pueblo de Sociedad (Morazán) por motivos de una venganza personal tras ganar un litigio legal contra un capitán local. Sus restos fueron repatriados a Costa Rica en 1972.


JUAN RAFAEL MORA PORRAS



Juan Rafael Mora Porras, conocido popularmente como "Don Juanito” (San José,  8 de febrero de 1814- Puntarenas,  30 de septiembre de 1860), lideró a Costa Rica entre 1849 y 1859, siendo el héroe nacional que expulsó a los filibusteros de William Walker. Residió en El Salvador entre 1859 y 1860.



Llegó al país en condición de exiliado político tras sufrir un golpe de Estado el 14 de agosto de 1859 orquestado por la oligarquía cafetalera y facciones militares.



Se refugió en El Salvador junto a su cuñado, el general de origen salvadoreño José María Cañas. Desde el territorio salvadoreño organizó y planificó la campaña militar marítima con la que desembarcó en el puerto de Puntarenas en 1860 en un intento fallido por recuperar el poder, lo que derivó en su posterior captura y fusilamiento.



Fue expulsado vía marítima hacia El Salvador, donde residió por un año junto a su hermano el general José Joaquín Mora y su cuñado, el general de origen salvadoreño José María Cañas. Desde San Salvador emitió proclamas políticas dirigidas al pueblo costarricense.



ALVARO CONTRERAS MEMBREÑO


Álvaro Contreras Membreño ( Cedros, Francisco Morazán, Honduras,  3 de enero de 1839 - El Salvador, 9 de octubre de 1882), fue un férreo defensor de la unión de Centroamérica. Su militancia liberal y su abierta oposición a los regímenes autoritarios de su propia patria y de otros países de la región le costaron múltiples expulsiones y persecuciones.



Uno de los periodistas, pensadores y oradores políticos más influyentes y apasionados del siglo XIX en Centroamérica. Su firme oposición a los abusos de poder de los gobernantes hondureños le valió el destierro en múltiples ocasiones. Encontró en El Salvador un refugio prolongado, donde continuó ejerciendo un periodismo combativo y formó un hogar con la costarricense Manuela Cañas Hidalgo, del cual nació su hija Rafaela Contreras (primera esposa del poeta nicaragüense Rubén Darío).



JUAN RAMÓN MOLINA



Juan Ramón Molina (Comayagüela, Honduras, 17 de abril de 1875 -San Salvador, El Salvador, 2 de noviembre de 1908), es considerado el escritor hondureño más universal y el máximo exponente del modernismo en su país. 




Tras sufrir persecución y castigos por sus ácidas críticas periodísticas hacia el presidente Terencio Sierra, y tras los conflictos armados de 1907 que derrocaron a Manuel Bonilla, se vio forzado al exilio en San Salvador. En tierras salvadoreñas fundó la revista Ritos y, sumido en una profunda tristeza y pobreza, falleció trágicamente a los 33 años.



JOSE MADRIZ RODRIGUEZ



El doctor José Madriz Rodríguez (León, Nicaragua; 21 de julio de 1867 - Distrito Federal, México; 14 de mayo de 1911), expresidente de Nicaragua (de 1909 a 1910), tuvo importantes vínculos familiares, profesionales y de exilio con El Salvador.





Se casó en San Salvador el 2 de mayo de 1901 con la salvadoreña Hortensia del Carmen Cobos Argueta, estableciendo lazos estrechos en el país.



Vivió temporalmente en territorio salvadoreño durante sus periodos de destierro y ejerció como abogado, entablando amistad con figuras locales como el general Tomás Regalado. En junio de 1904 publicó en Santa Tecla sus folletos políticos titulados "Por Nicaragua". Fue sepultado en México. El 15 de diciembre de 1965 fueron repatriados sus restos a su natal León, Nicaragua.



Su hija Mercedes Madriz y Cobos se casó en El Salvador con miembros de familias arraigadas en el país, vinculándose directamente con la historia del periodismo nacional a través de fundadores de El Diario de Hoy.



AUGUTO C.  COELLO


Augusto C. Coello (1884-1941),  célebre escritor, poeta y político hondureño, reconocido mundialmente por ser el autor de la letra del Himno Nacional de Honduras. Debido a las cruentas dinámicas de persecución y a las guerras civiles de la década de 1920, se exilió en la república de El Salvador. Vivió gran parte de sus últimos años en el anonimato o en misiones complejas en el extranjero, falleciendo en la ciudad de San Salvador en 1941.





YOLANDA OREAMUNO

Yolanda Oreamuno (San José, Costa Rica, 8 de abril de 1916-Distrito Federal, México, 8 de julio de 1956), escritora costarricense, estuvo en El Salvador a finales de la década de 1930 (específicamente entre 1936 y 1940) como parte de una travesía itinerante que realizó por Hondura, Nicaragua. Utilizó El Salvador como un refugio político, cultural y un espacio de tránsito constante.




El exilio de la escritora costarricense Yolanda Oreamuno no se debió a una persecución política directa o decreto gubernamental, sino a un autoexilio motivado por el rechazo social, el machismo y la incomprensión de la sociedad costarricense de los años 1940.


Su importancia en las letras centroamericanas es tal que su vida marcada por la tragedia inspiro la novela “La fugitiva” (2011) de Sergio Ramírez Mercado, Premio Cervantes de Literatura 2017.



JOSÉ FIGUERES FERRER 


José Figueres Ferrer, conocido popularmente como "Don Pepe"  (San Ramón,  25 de septiembre de 1906 - San José, 8 de junio de 1990), el gobernante tico, hijo de inmigrantes españoles, fue arrestado y expulsado de Costa Rica en julio de 1942 tras pronunciar un enérgico discurso radiofónico denunciando actos de corrupción y criticando las políticas del mandatario Rafael Ángel Calderón Guardia.



El Salvador fue su primer destino de exilio. En San Salvador logró tejer valiosas y estrechas redes de amistad con influyentes círculos políticos e intelectuales locales antes de trasladarse hacia Guatemala y posteriormente a México.



CARLOS ROBERTO REINA



Durante su juventud en Honduras, el futuro presidente Carlos Roberto Reina (Comayaguela, 13 de marzo de 1926 - Tegucigalpa,  19 de agosto de 2003), mantuvo una férrea militancia política en contra del régimen dictatorial del general Tiburcio Carías Andino, lo que le costó múltiples arrestos y persecución política.



Se estableció en El Salvador entre febrero de 1945 y diciembre de 1947. El fin de este exilio le permitió regresar a Honduras para culminar formalmente sus estudios universitarios en Ciencias Jurídicas.



EUNICE ODIO



Eunice Odio (San José, Costa Rica, 18 de octubre de 1919 - Ciudad de México, México, 23 de marzo de 1974), connotada poeta y periodista, vivió en un exilio constante debido a la intolerancia cultural de su natal Costa Rica, la inestabilidad política en Centroamérica y el derrocamiento en 1954 del gobierno de Juan Jacobo Arbenz en Guatemala donde residía.




Su primer gran libro, "Los elementos terrestres", no recibió atención en su país, lo que la motivó a buscar nuevos horizontes y nacionalizarse guatemalteca.



Tras radicar en El Salvador, donde trabajó en El Diario de Hoy y ganar el premio de poesía 15 de septiembre, el golpe de Estado en Guatemala, la obligó a huir de manera forzosa de la persecución política y la polarización de la Guerra Fría, estableciéndose en México de manera definitiva para trabajar como escritora, traductora y periodista.





OTTO RENÉ CASTILLO



En 1954, contando con apenas 18 años, el joven poeta, activista y guerrillero guatemalteco, Otto René Castillo (Quezaltenango,  25 de abril de 1936– 23 de marzo de 1967) tuvo que huir de su país tras manifestarse abiertamente en contra del golpe de Estado orquestado por la CIA que derrocó al presidente constitucional Jacobo Árbenz Guzmán.









Su estancia en el país fue crucial para su carrera literaria. En El Salvador se unió al poeta Roque Dalton y juntos fundaron el influyente Círculo Literario Universitario. Trabajó en diversos oficios de supervivencia (como vendedor de libros y cuidador de autos) mientras publicaba sus primeros poemas combativos en la prensa salvadoreña.



CARLOS CASTILLO ARMAS

Tras el asesinato del coronel Francisco Javier Arana el 18 de julio de 1949, el coronel Carlos Castillo Armas ( Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla,  4 de noviembre de 1914 - Casa Presidencial de Guatemala,  26 de julio de 1957) lideró una rebelión armada fallida contra el gobierno de Juan José Arévalo en 1950. Fue herido, capturado y posteriormente el 12 de junio de 1951 logró fugarse de prisión de forma espectacular hacia Honduras.




Aunque su base principal de operaciones conspirativas y entrenamiento militar patrocinado por la CIA,  estuvo en Honduras, Castillo Armas utilizó El Salvador como un punto estratégico clave de concentración y diplomacia a finales de junio de 1954.


Fue desde territorio salvadoreño, bajo el auspicio del gobernante salvadoreño Oscar Osorio y autoridades estadounidenses, donde ultimó los pactos políticos con otros militares y desde donde despegó hacia la Ciudad de Guatemala en julio de 1954 para asumir el poder tras la caída de Juan Jacobo Árbenz.



RIGOBERTO LOPEZ PÉREZ



El poeta Rigoberto López Pérez ( León, 13 de mayo de 1929 - 21 de septiembre de 1956) viajó a territorio salvadoreño a partir de 1950 como parte de sus actividades contra la dictadura nicaraguense encabezada por Anastasio Somoza García.




Hizo amistad con poetas y escritores locales, como el salvadoreño Juan Felipe Toruño. Se reunió con militares nicaragüenses exiliados que se oponían al régimen de Somoza.

Conoció en El Salvador al excapitán Adolfo Alfaro, quien estaba exiliado en el país. Recibió entrenamiento de tiro por parte de Alfaro y otros opositores exiliados para planificar el ataque contra el dictador. Regresó posteriormente a Nicaragua, donde cumplió con la misión de ajusticiar a Somoza el 21 de septiembre de 1956.

El diplomático salvadoreño José Guillermo Trabanino reveló en su libro “Memorias de un ciudadano” (1997) que el dictador nicaragüense Anastasio Somoza García planeó invadir El Salvador en 1956. El objetivo era capturar y desarticular la célula de exiliados nicaragüenses que conspiraba en territorio salvadoreño para asesinarlo.


MIGUEL YDIGORAS FUENTES


Miguel Ydigoras Fuentes (Retalhuleu, 17 de octubre de 1895 - Ciudad de Guatemala, 6 de octubre de 1982), general y expresidente guatemalteco fue derrocado el 30 de marzo de 1963 mediante un golpe de Estado encabezado por su propio ministro de la Defensa, el coronel Enrique Peralta Azurdia, argumentando un supuesto estado de anarquía en el país.




Tras su caída, vivió un prolongado exilio repartido entre Nicaragua, Costa Rica y El Salvador. Permaneció en el territorio salvadoreño durante parte de los años sesenta y principios de los setenta, hasta que una amnistía oficial le permitió retornar a Guatemala.



CARLOS MOLINA TAMAYO

Carlos Molina Tamayo (Maracaibo, Venezuela; 21 de octubre de 1953) es un contralmirante venezolano que estuvo implicado en el golpe de Estado de abril de 2002 contra el presidente Hugo Chávez. Tras el fracaso del movimiento y enfrentar procesos en tribunales militares venezolanos, buscó protección.




En mayo de 2002 se refugió en la residencia de la encargada de negocios de la embajada de El Salvador en Caracas. Pocos días después, a inicios de junio de 2002, el gobierno del presidente Francisco Flores le concedió oficialmente el asilo político.

Este otorgamiento marcó un hito en la política exterior salvadoreña, al convertirse en el primer asilo político concedido por El Salvador en toda su historia. Tras recibir el correspondiente salvoconducto, el contralmirante viajó a San Salvador el 7 de junio de ese mismo año.

Trascendió el 3 de diciembre de 2004, que el gobierno de El Salvador, esta vez bajo la conducción de Tony Saca denegó el asilo político a los excomisarios venezolanos Henry Vivas y Lázaro Forero. La decisión se basó en que ambos tenían procesos abiertos con la justicia de su país.







domingo, 26 de julio de 2026

SALVADOR CASTANEDA CASTRO: DE LA PRESIDENCIA A LA CARCEL

Por Joaquín Rivera Larios




Salvador Castaneda Castro, (Chalchuapa, Santa Ana, El Salvador, 6 de agosto de 1887 - San Salvador, El Salvador, 5 de marzo de 1965) fue un militar y político salvadoreño que se desempeñó como Presidente de la República de El Salvador en el periodo del 1 de marzo de 1945 al 14 de diciembre de 1948.

Fue director de la Escuela Militar (1930-1931),  durante el gobierno del general Maximiliano Hernández Martínez, se desempeño como  Ministro de Gobernación, Fomento, Agricultura, Beneficencia y Sanidad de 1931 a 1934, cargo del que renunció. Desempeñó comandancias y gobernaciones departamentales.

 

Su gobierno continuó las acciones represivas a los grupos opositores, siguiendo la línea general Hernández Martínez y del coronel Osmín Aguirre y Salinas. Restableció la vigencia de la Constitución de 1886 con algunas reformas.




El político Julio Adolfo Rey Prendes en su libro “De la Dictadura Militar a la Democracia" (septiembre 2009) opina que Castaneda Castro no gozaba de popularidad, al punto que en Santa Ana hubo más expresiones de júbilo cuando tomó posesión Juan José Arévalo, presidente de Guatemala, que cuando asumió el poder Castaneda, a quien le decían “mica polveada”, no obstante que este era originario de Chalchuapa.

FAMILIA

Sus padres fueron Juan María Castaneda y Marcelina Castro. Castaneda Castro se casó con Josefa "Chefita" Bulnes (1880-1971) a los 36 años de edad el 23 de septiembre de 1923, con quien procreo cuatro hijas: Elena Castaneda Castro, Concha Castaneda de García Prieto, Aracely Castaneda de Gutierres y Marta Castaneda de Rivas Araujo.



PERFIL DE PERSONALIDAD

Salvador Castaneda Castro fue una persona culta y suave, carismática, pero en poltíca adolecía del “pecado original”, como aducían sus adversarios, ya que se le recriminaba haber sido Ministro en tiempos de Hernández Martínez y haber logrado su ascenso al poder bajo el padrinazgo de Osmín Aguirre y Salinas. (Soto Gómez, Arturo, “Todos los Presidentes 1821-2004”, primera edición 2005, Pág. 187)



Su desconfianza hacia sus mismos colegas de armas, hicieron que se autonombrara Ministro de Defensa.

CARRERA MILITAR

Ingresó como cadete a la Escuela Politécnica Militar el 15 de febrero de 1905 y el 11 de julio ascendió a subteniente del Ejército. El 30 de noviembre fue ascendido a teniente. Después de terminar sus estudios en la Escuela Politécnica Militar, obtuvo la opción para ingresar al curso de Ingenieros.






El 12 de abril de 1911 ascendió a capitán. El 5 de febrero de 1912, ascendió a capitán mayor; el 27 de junio de 1916, a teniente coronel; el 3 de junio de 1920 a coronel y el 21 de marzo de 1929, ascendió a general de brigada.






ELECCIÓN PRESIDENCIAL

Se presentó a la presidencia por el efímero Partido de Unificación Social Demócrata, como candidato prácticamente único; sus contendientes se retiraron de la carrera electoral cuando la campaña ya estaba en curso, debido que algunos candidatos fueron víctimas de amenazas.






Elegido presidente en las elecciones del 14 de enero de 1945 con 312, 754 votos luego de presentarse como candidato único, durante su campaña recibió el respaldo de la Fuerza Armada y los terratenientes cafetaleros. El vicepresidente fue el médico Manuel Adriano Vilanova. 




Los demás candidatos eran el doctor Arturo Romero (1911-1965), dirigente opositor desde las épocas de Hernández Martínez, de gran arraigo popular, por comandante del Partido Unión Demócrata; el coronel Antonio Claramount Lucero (1886-1975), a través del Partido Fraternal Progresista; José Cipriano Castro, por el Partido Popular Progresista, y el periodista Napoleón Viera Altamirano (1893-1977) , fundador de El Diario de Hoy, uno de los periódicos más importantes de El Salvador, quien se postuló por el partido Frente Social Republicano.




GABINETE DE GOBIERNO

Ministro de Relaciones Exteriores: Arturo Arguello Loucel, subsecretario, Miguel Ángel Espino; Ministro del Interior: Efraín Jovel, Subsecretario de Gobernación y Justicia, José Gómez Molina, Subsecretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Francisco Acosta; Ministro de Economía, Carlos Alberto Guirola, Subsecretario, Manuel Francisco Chavarría; Ministro de Cultura, Ranulfo Castro; Ministro de Defensa, Salvador Castaneda Castro (ad-honorem), Subsecretario, Mauro Espínola Castro.

Acordó nombrar Secretario Privado de la Presidencia de la República al doctor Adolfo Pérez Menéndez en sustitución de don Guillermo Machón. En atención a que el ministro y Subsecretario de Relaciones Exteriores, doctor Arturo Argüello Loucel y el licenciado Miguel Ángel Espino estaban fuera del país, acordó encomendar ad-honorem el despacho de ese ramo al doctor José Gómez Molina mientras dure la licencia de los funcionarios.

PROBLEMAS

El general Salvador Castaneda Castro había sido elegido para el periodo constitucional comprendido entre el 1 de marzo de 1945 al 1 de marzo de 1949, su administración transcurriría plagada de luchas entre sus colaboradores más cercanos, problemas en el ejército suscitado entre los oficiales “de fila” y los de “escuela”, la adopción de la Constitución de 1886 con sus reformas de 1945, así como acusaciones de corrupción.




Sucede que militares no de escuela sino “de fila”, ocupaban los más altos cargos en el mando, mientras jefes del ejército conocido como “profesional” buscaban la manera de hacer valer sus habilidades y cumplir una función más acorde con su preparación académica. (Castro Morán, Mariano, “Relámpagos de Libertad” Tomo II, diciembre 2020, Pág.2)

INTENTO DE GOLPE DE ESTADO

El 12 de junio de 1945 el coronel Darío Flores, Director de la Policía Nacional, logró detener un golpe militar hacia el recién electo presidente Salvador Castaneda Castro, hecho que provocó la muerte del capitán Rafael Paniagua Araujo (quien piloteaba el avión que ametralló a casa presidencial).

Este intento fue promovido por jóvenes oficiales con el grado de mayor, que no habían participado en el levantamiento del 2 de abril de 1944 contra el general Martínez y que pertenecían a las primeras promociones de la Escuela Militar, en su cuarta época (1930-1933).

A raíz de eso serían detenidos y dados de baja varios jóvenes oficiales de estado Mayor, como el mayor Óscar Adán Bolaños y sería exiliado a México el mayor Óscar Osorio, regresando 4 años después tras el derrocamiento de Castaneda Castro en 1948.




Rey Prendes en el libro antes citado Pág. 48 menciona que un consejo de guerra se formó en septiembre de 1946 para juzgar a los cuatro militares implicados: Capitán José Alberto Medrano, quien después adquiriría notoriedad como director de la Guardia Nacional y como caudillo en la Guerra de las 100 horas, teniente José Armando Azmitia y los subtenientes Huete y Alvarado Zamora.

LOGROS DEL GOBIERNO

A pesar de los continuos problemas, Castaneda Castro lograría mantenerse en el poder; y para fines de su administración se comenzaría a dibujar líneas para la modernización del Estado, dándose ciertas medidas en materia laboral, la licitación para la construcción de un puente sobre el río Lempa, los primeros estudios para la creación del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, entre otras medidas.




Una característica de la política exterior de Castaneda fue la búsqueda de la reunificación centroamericana. Firmó el Pacto de Santa Ana con el presidente de Guatemala, Juan José Arévalo en 1945, y aunque se avanzó poco en el tema, siguió impulsando la idea.



Como hombre culto que fue instituyo el Premio Nacional de Ciencias, el Premio Nacional de Letras, patrocinó las excavaciones de las Ruinas del Tazumal, creo la Junta Nacional de Turismo y decretó como fiestas nacionales, el día del Soldado, del telegrafista y nominó la moderna vía “Roosevelt”.



FACTORES QUE PROVOCARÍAN EL GOLPE

Los problemas que enfrentó Castaneda se agudizaron a raíz de su sucesión presidencial; en un principio el mandatario nombraría (sin tomar en cuenta la opinión de los demás oficiales de la fuerza armada) como candidato oficial al entonces Ministro de Defensa, general Mauro Espínola Castro (1890-1959), quien intentaría organizar su propio movimiento político llamado Partido de Unión Nacional.



Pero el candidato oficialista Mauro Espínola Castro fue muy impopular, y opositores como los coroneles Osmín Aguirre y Salinas  y José Ascencio Menéndez (hijo del expresidente Francisco Menéndez), quienes también aspiraban a la presidencia, reclamaron mayor apoyo popular.






Sin embargo, más adelante Castaneda Castro buscaría prolongar su mandato, por lo que la Asamblea Legislativa (que estaba presidida por el doctor Ricardo Rivas Vides) aprobaría, el 13 de diciembre de 1948, el decreto 253 en el que convocaba a votaciones para elegir a una Asamblea Constituyente los días 16 y 17 de ese mismo mes.




Dicha resolución fue publicada en el Diario Oficial ese mismo día 13 y al siguiente día en los dos diarios matutinos. Ello sería el detonante final para que el “Movimiento de la Juventud Militar” se alzara en armas y lo depusiera. Inicialmente, Castaneda planeó dejar el poder en 1949 al final de su mandato.




En 1948 la Asamblea Legislativa recortó el periodo presidencial a cinco años, y emitió un decreto para que Castaneda abandonara el gobierno un año después, recortando su periodo a sólo cuatro años. Castaneda, quien al parecer buscaba la reelección, alegó que el decreto no podía ser retroactivo, y anunció su intención de prolongar su mandato hasta el límite constitucional vigente cuando tomó posesión.

EL GOLPE DE ESTADO DE LOS MAYORES

En la noche del 13 de diciembre de 1948, varios oficiales jóvenes (entre los cuales había algunos de los que había participado en la fallida revuelta del 2 de abril de 1944 contra Maximiliano Hernández Martínez) se reunirían clandestinamente para planificar el golpe, y lo mismo harían a la mañana siguiente; para finalmente, decidirse actuar a las 9 a. m. de ese día.



Entre estos oficiales jóvenes se encontraban: los tenientes coroneles Manuel de Jesús Córdova, Fidel Rodríguez Quintanilla y Luis Felipe Escobar; los mayores Óscar Adán Bolaños, José María Lemus Humberto Pineda Villalta, Adolfo Rubio Melhado, Jorge Tenorio, Miguel Ángel Castillo  y Jesús R. Rodríguez; y el capitán José Joaquín Chacón.




Cerca de la 1 p. m. del martes 14 de diciembre, un grupo de oficiales jóvenes dirigidos por el teniente coronel Manuel de Jesús Córdova (en ese entonces director de la Escuela Militar) ingresarían al cuartel del primer regimiento de artillería (cuartel El Zapote); cuyo comandante, el coronel Santiago Ayala, no se encontraba presente sino que visitando a su esposa enferma en el hospital. Por lo que ese cuartel sería tomado sin resistencia y el beneplácito de su tercer jefe el coronel Adán Parada.



A su vez, el mayor José María Lemus, liderando un grupo de oficiales, se encargaría de tomarse la sede de la Guardia Nacional; aprovechando la ausencia de su comandante el coronel Joaquín A. Fermán, y convenciendo al segundo jefe el teniente coronel José María López Ayala de apoyar el alzamiento.

Aproximadamente a la 1:40 iniciarían los disparos con ametralladoras y morteros hacia casa presidencial. En ese momento, el presidente Castaneda se encontraría terminando su almuerzo, y lo primero que haría sería llamar al cuartel El Zapote, donde se daría cuenta de lo acontecido. Los disparos continuarían de forma intermitente en las siguientes dos horas, mientras que el presidente buscaría determinar que fuerzas le seguían siendo leales.

Al darse cuenta Castaneda Castro de que el comandante del Regimiento de Caballería el coronel Juan Solorzano había sido asesinado, y que no contaba con las suficientes fuerzas, saldría de Casa Presidencial y se refugiaría en el cuartel de la Policía Nacional, que sería ametrallado intermitentemente por los oficiales de El Zapote desde las 4 de la tarde.

A las 4:10, se izaría la bandera blanca de rendición en el cuartel de la Policía Nacional. asimismo, el entonces Ministro de Fomento, René García Prieto, convocaría a los miembros del cuerpo diplomático para presenciar la rendición.

ENCIERRO EN LA PENITENCIARIA CENTRAL

Al concretarse el golpe, la nueva junta militar denominada al Consejo de Gobierno Revolucionario  ordenó la captura inmediata de los altos mandos del gobierno depuesto y el envío a la Penitenciaría Central.

Entre los detenidos se encontraban: El presidente saliente, general Salvador Castaneda Castro, su ministro de Defensa y candidato presidencial, general Mauro Espínola Castro. el expresidente provisional (1944-1945), coronel Osmín Aguirre y Salinas, el Ministro de Gobernación, José Ángel Avendaño

El presidente depuesto primero fue conducido al Regimiento de Artillería, donde guardó arresto y luego fue recluido junto a los otros detenidos a las celdas de la hoy desaparecida Penitenciaría Central (cuyo predio se ubicaba frente al actual parque Bolívar de San Salvador). Fueron sometidos a juicios civiles y militares bajo acusaciones de malversación e improbidad administrativa.

El general Castaneda Castro permaneció en prisión durante aproximadamente dos años, hasta que fue indultado al asumir la presidencia Oscar Osorio el 14 de septiembre de 1950 y puesto en libertad. Después de su liberación se retiró a la vida privada y no volvió a ocupar cargos públicos. Permaneció en San Salvador hasta su muerte.

MUERTE Y SEPELIO

El general Salvador Castaneda Castro falleció a la edad de 76 años en la Policlínica Salvadoreña. Según su partida de defunción, asentada en la Alcaldía de San Salvador, su muerte fue a las siete horas del 5 de marzo de 1965 a causa de trombosis de la arteria, dejó bienes y era pensionado por el Estado.




De acuerdo a la edición de La Prensa Gráfica del sábado 6 de marzo de 1965, Castaneda Castro falleció después de dieciocho días de hospitalización, en donde estuvo sometido a tratamiento médico por una arteriosclerosis que padecía y tenía localizada en una pierna. 





El poder Ejecutivo decretó tres días de duelo nacional en homenaje al expresidente. Sus restos mortales estuvieron en velación en casa de la familia doliente en la Alameda Roosevelt y 49 Avenida Norte y en la Escuela Militar. Compañías de Artillería, Marina y Aviación rindieron honores al exgobernante. Fue sepultado la mañana del sábado 6 de marzo en el Cementerio General de San Salvador.
   


domingo, 19 de julio de 2026

FRANCISCO MEDINA FUNES, TODO UN SEÑOR DEL MICROFONO

Por Joaquín Rivera Larios


Francisco Eduardo Medina Funes (Sonsonate, 5 de diciembre de 1919-San Salvador, 28 de enero de 1996), el reconocido locutor y actor, fue "uno de los artífices de la época de oro'' de la radiodifusión salvadoreña, que tuvo sus mejores años a partir de 1946.



Su estilo elegante, su impecable dicción y su capacidad de improvisación hicieron que fuera ampliamente reconocido por el público y por sus colegas como uno de los grandes maestros del micrófono salvadoreño. Medina Funes trabajó en agencias publicitarias, medios de prensa y en la producción artística.


AMBITO FAMILIAR

Inscrito originalmente en el registro de estado familiar como Eduardo Funes, fue hijo de Julia Funes y reconocido posteriormente por Faustino Medina como padre natural. Con el paso de los años adoptó el nombre de Francisco Eduardo Medina Funes, identidad con la que alcanzaría notoriedad nacional en la radio, la televisión y la publicidad salvadoreña.


Estuvo casado con Estebana Inocencia González de Medina Funes, conocida socialmente como Milagro González de Medina Funes, quien falleció en 1992. Residió durante muchos años en Nueva San Salvador, hoy Santa Tecla.


ORIGENES DE SU INCURSIÓN EN LA RADIO

Cuenta el cineasta, publicista y locutor José David Calderón, en su libro de “Vistas y oídas” (1988), que Paco Medina Funes le comentó que había practicado cien oficios, con ellos había deambulado por México y provincias: ruletero, panadero, matarife, camionero, vendedor y mil cosas más.

Pero su incursión en la radio se produjo cuando Medina Funes andaba vendiendo de casa en casa una pasta que él elaboraba, utilizando manteca, esterina y alcohol y que trasegada a envases de Shinola y nuggette, que llamó “Lustrina”, inventándose el lema “En la casa y oficina, lustre siempre con ‘Lustrina’”, venta que no resultó promisoria.

Pero en esa dinámica comercial  llegó a la radio YSP y pidió hablar con el dueño, quien después de escucharlo le dijo “Guarde su Lustrina, no me interesa, pero su voz si. Vaya a dejar ese carterón y regrese para empezar como locutor". Medina dejó el carterón detrás del bar y con tremenda canillera se dejó llevar a la cabina.

Posteriormente, se vinculó a YSU Radio Cadena, conocida popularmente como “YSU Radio Mil Cincuenta”, considerada una de las emisoras más influyentes en la historia del país. Su trabajo abarcó prácticamente todas las áreas de la producción radial: locución comercial, animación musical, dramatizaciones, conducción institucional, publicidad y programas humorísticos.






SURGIMIENTO DE ANICETO PORSISOCA

En los años cincuenta Carlos Álvarez Pineda (1928-1993), el popular “Aniceto” comenzó a trabajar en radio como locutor humorístico, allí nació Aniceto Porsisoca. La creación de este singular personaje no fue algo planificado. En cierta oportunidad, el artista estrella del espectáculo no se presentó, entonces Álvarez Pineda tuvo que improvisar una actuación al lado de Paco Medina Funes.




Justo antes de salir al aire Medina Funes le pregunto a su compañero: "¿Qué nombre te vas a poner?", a lo que el actor le respondió en el acto: "Me llamaré Aniceto.... por si soca", en alusión a “por si acaso”. De esa improvisación surgida con la complicidad de Medina afloró el personaje más icónico del humor rural y costumbrista de nuestra patria.



OTROS LOCUTORES Y ARTISTAS CON LOS QUE ALTERNÓ

Durante la época dorada de YSU compartió micrófonos con figuras históricas de la comunicación salvadoreña como José David Calderón (1928-2016), Felipe Ochoa Valenzuela, Salvador Vega Hall “Tío Periquito” (1917-2007), Antonio Guerrero y Guillermo "Albertico" Hernández (1924-1971). Animó varias Teletones durante los años ochenta, junto a Alejandro Coto y Toño Lemus Simun.





Medina Funes y "Aniceto Porsisoca" fueron maestros de ceremonias de caravanas artísticas que recorrían a lo largo y ancho el país, formadas por cantantes, cómicos, orquestas, tríos, marimbas, grupos de danza, etc, las cuales eran promocionadas por algunas radios nacionales.



Algunos programas televisivos en los que participó Medina Funes, fueron "Oficina para todos", que se transmitió de 1967 a 1971 por la señal de Canal 2, protagonizado con el también extinto artista "Aniceto Porsisoca", los hermanos José Edgardo "Pepito"  y Linda Castellanos y el actor mexicano Margarito Esparza (1936-2016), quien media 70 centímetros de estatura.







A lo largo de su trayectoria trabajó también con importantes figuras del espectáculo nacional como María Teresa Moreira "Doña Teresfora" (1934-1995), Francisco Loucel "Paco Mucha plata", Mauricio Bojórquez "Panfilo Apurascachas" (1940-2017), Eugenio Acosta Rodriguez  (1929-2011) y Roberto Reyes, contribuyendo al desarrollo artístico de la radio y televisión salvadoreñas en sus primeras décadas.




MUERTE


El 28 de enero de 1996 falleció en el Hospital Médico Quirúrgico del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, a los 76 años de edad, a consecuencia de un aneurisma aórtico roto.

Su muerte fue el preludio del final de una generación irrepetible de locutores y artistas que construyeron la identidad sonora de El Salvador durante el siglo XX, entre ellos Tito Carías (1943-1973), Omar González (¿?-2003) Leonardo Heredia (1930-2017), Roberto Reyes “Primo Chomo" (1947-2021).

RECONOCIMIENTOS

Recibió en vida reconocimientos de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA) de El Salvador. 

Años después de su fallecimiento, instituciones y medios nacionales continuaron reconociendo su legado. En 2013 fue homenajeado póstumamente durante las celebraciones del aniversario de Radio Nacional de El Salvador, en reconocimiento a su aporte histórico a la radiodifusión salvadoreña.