domingo, 25 de enero de 2026

¡HASTA SIEMPRE JORGE ALBERTO MELÉNDEZ AQUINO!

Por Joaquín Rivera Larios 



El viernes 23 de enero a las veinte horas cerró sus ojos a la eternidad nuestro compañero de bachillerato, Jorge Alberto Meléndez Aquino, médico, graduado de la Universidad Evangélica de El Salvador (promoción 1994). Al fallecer fungía como Colaborador Técnico del Ministerio de Salud (MINSAL). Fue miembro del equipo de la Dirección Materno Perinatal de la Niñez del MINSAL.

                                    

Nació el 31 de mayo de 1968. Le sobreviven su esposa Juana María Núñez de Meléndez y seis hijos: Andrea, Mariana, Fernando, María Celeste, José Sebastián y María Valentina.

Nos deja el grato recuerdo de un ser con gran calidad humana, muy simpático, juguetón, respetuoso, suave, sereno, bromista, afectuoso, empático y noble en el trato, amoroso esposo y padre de familia. Muy buen estudiante, de aquellos que sin petulancia ni jactancia, siempre le apuntaban al diez. Gozaba de la simpatía de la inmensa mayoría de compañeros.




Toda su formación básica y media la recibió en el Colegio Bautista de San Salvador, al que ingresó en parvularia en 1974, hasta su graduación en 1986. Desde su ingreso alternó con compañeros con los que después culminaría el bachillerato como Flora Carolina Peña, Gilda Laura Ortiz Jiménez, Jorge Portillo, Rafael y Emilio Duran. Por varios lustros fue miembro activo con su esposa e hijos del movimiento neocatecumenal de la Iglesia Católica.




Cuando llegué al Colegio Bautista en febrero de 1985, como todo estudiante nuevo me sentí extraño, cual mascota recién comprada, pero Jorge Meléndez fue el compañero que me trató de manera más afectuosa y me hizo sentir en ambiente. Nunca olvidaré la efusividad con la que me saludo la primera vez que tuve el privilegio de verlo. Yo lo percibía como parte de la élite del grado, porque solía hacer grupo con las compañeras y compañeros que habían hecho sociedad con la excelencia.




Corría agosto de 1986, era una tarde muy soleada, me encontraba en el camposanto "Jardines del Recuerdo", con motivo del sepelio de mi abuela Marcelina Larios, cuando de repente veo aparecer entre los verdes pastos a Jorge Meléndez, junto a Mario Guerra, Agustín García, Flora Peña, Ana del Rosario Nájera, quienes me acompañaron en el duelo. Nunca olvido ese gesto de solidaridad de mis compañeros y de Jorge en particular.



Agustín González compartió aulas y clases con Jorge en el Colegio Bautista y en la Universidad Evangélica, comentó en Facebook: "Jorgito fue uno de esos regalos que Dios todo poderoso nos permite tener...muchos recuerdos desde estudiar juntos matemáticas en el Bautista hasta estudiar micro anatomía en universidad o de jugar futbol en la playita a jugar billar en la sociedad Dental...bueno hasta luego...un abrazo para mi Jhonny ( no solo por haber sido primero amigos de trinchera y luego una fiel esposa de Jorgito )".




Jorge Portillo, trajo a cuenta anécdotas con el extinto compañero de aula: "Te adelantaste mi querido Jorge, fuiste un gran amigo, siempre voy a recordar tus regaños y consejos, cuando íbamos a tu casa a estudiar o al consultorio de tu padre; en la tristeza me queda la alegría que nos volvimos a ver, de nuevo hablamos sobre tu afición a los Lakers y yo a los Celtics, al fútbol americano y tú afición por los patriotas y nuestra afición a la UFC, jodimos y nos reímos, pero así es la vida, Dios sabe porque. Dejas un gran legado con tu familia que se que te amó y los amaste, mejor premio que eso, nada. Nos volveremos a ver espero..."



En su trajinar como médico del Ministerio de Salud, coincidió con el ex Alcalde de Santiago Texacuangos y actual concejal del municipio de San Salvador Sur, Alberto Estupinián Ramírez, quien comentó en la red que Jorge era muy recordado en aquella localidad y que venían a su mente las reuniones de trabajo que tuvieron para construir la Unidad de Salud.


Sin exagerar, con su prematura y abrupta partida, siento que una parte de mi ha muerto, porque con Jorge “el gordito”, nos hermanaba muchas cosas: la misma promoción de bachillerato, los mismos maestros abnegados, las mismas vivencias, el profundo amor al Colegio Bautista y a los valores cristianos que encarna, formar parte de la misma generación, y haber sido golpeado por los mismos siniestros, como el terremoto de 1986 que disolvió de golpe la fiesta de graduación.

                                


Jorge Meléndez junto a un selecto grupo de compañeros y compañeras me transmitieron con su ejemplo de superación y con su talante moral una energía que aún hoy, cuarenta años después, me sigue inspirando. ¡ Hasta siempre Jorge "Gordito" Meléndez!














viernes, 9 de enero de 2026

EL TALENTO GENETICO DE ALFREDO ESPINO, EL POETA NIÑO

Por Joaquín Rivera Larios




Alfredo Espino (1900-1928), quien cautivó el alma salvadoreña, con inolvidables poemas bucólicos “Manos de mi madre”, “Ascensión”, “Un rancho y un lucero”, arribo a este valle de lágrimas con el genio literario inserto en su código genético. En efecto, esa formidable capacidad para endulzar los oídos hasta del público infantil, no fue un hecho fortuito o casual.




La providencia quiso que Alfredo descendiera de una estirpe de escritores de renombre: Alfonso (1882-1946), su padre, profesor de “Ciencias y Letras”, autor del libro de poesía "Mármoles y Bronces"; y su madre, Enriqueta Najarro (1874-1939), maestra y poetisa, hija de Antonio Najarro (1850-1890), abogado y hombre de letras, quien fue parlamentario y profesor de la Universidad Nacional, autor del libro "Ecos del Alma"(1919), con un prólogo de Francisco Gavidia.







Sobre Enriqueta Najarro se sabe y está consignado en los informes de Instrucción Pública, es que era la estudiante más destacada de su promoción en el Colegio Normal de Señoritas. Falleció en 1939, después de varios años de confinamiento en el Hospital Psiquiátrico de El Salvador


El abuelo paterno del poeta niño, fue el médico y literato guatemalteco, Antonio Espino. Este fulgurante ejemplo nos ratifica que el talento deportivo, artístico o intelectual es un don que suele insertarse en el ADN que a su vez se nutre de la riqueza cultural del entorno familiar, social o educativo. No es un fenómeno aislado, es decir surge de una combinación entre genética y ambiente.



De ese cúmulo de influencias benéficas, transmitidas de generación en generación, emergió otro gran literato, verdadero orfebre de la prosa: Miguel Ángel Espino (1902-1967),  hermano menor de Alfredo, que de no ser por un derrame cerebral, que le impidió acrecentar su legado, bien pudo ser un novelista de la talla de Miguel Ángel Asturias, Premio Nobel de Literatura 1967. Aun así nos legó obras vibrantes e inmersivas, como las novelas "Trenes" (1940) "Hombres contra la muerte", así como la obra "Mitología de Cuscatlán" (1919), que escribió cuando solo tenía 17 años.








En mis lecturas dispersas encontré una frase de Juan Ramón Jiménez(1881-1958), que se refiere a Amado Nervo (1870-1919), y dice: "Hay poetas a quienes amo con la frente; a este lo quiero con el corazón". Dos de nuestros escritores más queridos y más cuestionados son Alberto Masferrer (1868-1932) y Alfredo Espino (1900-1928), se les ha objetado incluso su falta de solidez académica, pero algo incuestionable es que sabían llegar al corazón de sus lectores, y por eso se les rinde tributo permanentemente.




Aprecio mucho al escritor y actor salvadoreño Francisco Andrés Escobar (1942-2010), Premio Nacional de Cultura 1996, especialmente porque reivindicó la memoria de Alfredo Espino, en la obra biográfica "La Lira, La Cruz y La Sombra" (CONCULTURA 2000, por el centenario del natalicio), cruelmente vilipendiada por "escritores progresistas", quienes ciegamente consideraron que la única literatura valida es la que denuncia la injusticia social.




El escritor Mario Noel Rodríguez comenta en Facebook que hay dos documentos imprescindibles para entender mejor la vida y obra del salvadoreño Alfredo Espino. Uno es el escrito por Francisco Andrés Escobar: “La lira, la cruz y la sombra” arriba citado, quien tuvo la oportunidad de hablar con Hortensia Espino de Gavidia, hermana de Alfredo, casada con un hijo de Francisco Gavidia.


El texto de Escobar tiene tres secciones: la primera es una especie de biografía muy personal sobre Alfredo, la segunda una pieza teatral dramática luego de la muerte del poeta y la tercera varios escritos tras el fallecimiento.



Prosigue Mario Noel señalando que el segundo es un ensayo biográfico escrito por el poeta y periodista Jorge Ávalos, titulado “Las tres muertes de Alfredo Espino” (ensayo ganador de los Juegos Florales de San Salvador, 2020). Ambos libros publicados por el estado salvadoreño.





miércoles, 31 de diciembre de 2025

ICÓNICOS NARRADORES DEPORTIVOS DE EL SALVADOR


Por Joaquín Rivera Larios




Cuando pienso en la narración deportiva como un espectáculo paralelo al que se da en las canchas, que deja en la memoria colectiva la imagen verbal de las hazañas de los atletas, se agolpan en mi mente figuras icónicas como los mexicanos Ángel Fernández (1925-2006). Pedro Septéin (1916-2013), el uruguayo Víctor Hugo Morales (1947),  poseedores de un estilo emotivo, poético, ingenioso, jocoso, para describir cualidades de los jugadores, jugadas magistrales y jornadas memorables, y hasta para ponerles epítetos a los estadios.

Ángel Fernández bautizó al Estadio Azteca como “el Coloso de Santa Úrsula", le puso apodos a jugadores icónicos como «Niño de oro» a Hugo Sánchez, el «Gato» como llamó al portero argentino Miguel Marín. Jorge Valdano señala que Fernández se lo ganó para siempre con la frase: “Ahí viene Hans Peter Briegel, que en alemán significa “Ferrocarriles Nacionales de Alemania”.

Por su parte, Victor Hugo Morales hizo una narración épica del mejor gol en la historia de los mundiales: el que le anotó Diego Armando Maradona a los ingleses en el Mundial de México 86, jugada espectacular que calificó de “barrilete cósmico”. Y Pedro “el Mago” Septéin, un tipo con una vasta cultura y memoria prodigiosa, podía narra un partido de beisbol sin verlo.


En El Salvador también hemos tenido grandes comentaristas deportivos, maestros del micrófono y del elogio, poseedores de una crítica aguda y sagaz, que no han brillado más, por la sequía de triunfos que hemos tenidos en los deportes, especialmente en el deporte rey: el futbol. Sería justo hacer una semblanza relativamente detallada de cada uno de ellos, para dejar testimonio de su legado a la posteridad.



Son muchos los que han dejado una huella imborrable en el firmamento radial o televisivo de nuestro terruño: Raúl “el Pato” Alfaro, Miguelito Alvarez, Hugo Adiel Castro, Mario Edgardo “el Chamaco” Alfaro, Mauricio “el Turco” Saade Torres, Tony Saca, Ismael Nolasco, Alfredo Aguilar Umaña, Rosalío Hernández Colorado, Ivan Leonel Zapata, Ramón Rodríguez, Carlos “Escopeta” Osorio, Julio César Piedrasanta, Arnoldo Batres Milla,  Rolando Carpio, Carlos Aranzamendi,   Armando Segovia, Raúl Beltrán Bonilla, Eduardo Esmahan Trigo,   Hugo Adiel Castro, Rolando Alirio Mena, Rafael “Lito” Rodezno, Ernesto “el Cipote”Aquino, Armando Segovia.







De manera especial recuerdo a Mauricio Saade Torres, nacido en San Miguel, departamento de San Miguel el 7 de febrero de 1937,  mentor de Elías Antonio Saca en el periodismo deportivo. Era el hombre de las estadísticas, que el mismo elaboraba en tiempos en los que no había internet. Narro seis mundiales desde México 70 a Italia 90, fue locutor de YSU, YSKL. Falleció el 22 de octubre de 1990, a la edad de 53 años.  




                       



No puedo recordar aquella magistral jugada de Jorge “Mágico” González que desemboco en el gol de Ever Hernández contra México en la Hexagonal de Honduras 1981, luego que "Mágico" eludiera a varios rivales desde el centro del campo, sin la certera narración de Saade Torres. De esta manera “Mágico” con sus genialidades en el césped y Saade Torres con su narrativa convincente marcaron mi existencia.



Carlos "Escopeta" Osorio, hermano de Ninon Osorio,  mundialista de México 70.  Incursionó en la radiodifusión en el año 1963 en la estación YSU. En 1965 comenzó a formar parte del prestigioso circuito YSR haciendo dupla con un ícono de las transmisiones de fútbol en El Salvador, el ya fallecido, Raúl Ernesto “pato” Alfaro. En 1967 integró el equipo deportivo de la prestigiosa radio YSKL. Falleció en Washington D.C. el 22 de octubre de 2020.


Miguelito Alvarez, un maestro del elogio, genial para poner sobrenombres  a equipos o jugadores de esos tiempos, Atlético Marte (Bombardero Marciano), Alianza F.C. (Paquidermos) C.D. FAS (Tanquecito de Bolsillo) Juan Francisco Barraza (Catedrático de la Zurda), entre otros.


Arnoldo Batres Milla (tío Noldi) recordado por sus polémicas al momento de la entrevista, jocoso y se declaraba insobornable, fiel a los toros del Luis Ángel Firpo, bautizó como la caldera del diablo al mítico estadio Sergio Torres Rivera.

Firpense de corazón, Batres Milla tenía siempre fresco el recuerdo de la pelea de boxeo entre Luis Ángel Firpo y Jack Dempsey en Nueva York el 14 de septiembre de 1923; anécdota que narraba en cada ocasión que podía con lujo de detalles. Ese episodio y uno en donde acudió a laborar en el Estadio Azteca para narrar a la Selecta, fueron parte de esas memorias que amaba compartir con quien charlara por horas y de forma distendida.


Rosalío Hernández Colorado, periodista de formación rigurosa, Jefe de Redacción de La Prensa Gráfica, narrador apasionado y maestro de generaciones, su carrera atravesó más de cuatro décadas de ejercicio profesional en radio y prensa, dejando una impronta que lo convierte en referente ineludible del periodismo deportivo nacional.  




Su nombre quedó ligado de manera especial a YSKL, “La Poderosa”, donde condujo espacios icónicos como "KL Deportes" y "Gol de KL". En esos programas compartió micrófonos con otros talentos como Ernesto “Neto” Aparicio y José Roberto Aquino, consolidando un modelo de dupla narrador–comentarista en los espacios deportivos de la radio y televisión salvadoreñas. 

Su trayectoria se extendió a YSU Radiocadena y  "Circuito YSR", donde tuvo un papel clave en coberturas internacionales: pasaron por su voz mundiales de fútbol, juegos olímpicos y clásicos del balompié salvadoreño. Su estilo, sobrio y analítico, ofrecía contexto, estadísticas y un análisis ponderado, dotando a las transmisiones de un nivel didáctico que cautivaba tanto a expertos como a aficionados.



Un talento que no solo destacó como locutor deportivo, sino también como poeta y declamador, fue Alfredo Aguilar Umaña, nacido en San Salvador, departamento del mismo nombre el 20 de noviembre de 1937. Se inició como locutor a los 15 años en la Radio Vanguardia de don Enrique Salazar. Trabajo en radios como YSU, YSDF La Voz del Trópico y YSKL La Poderosa, en las cuales fungió como lector de noticias, comentarista deportivo, en editoriales y reportajes. 



Locutó el Mundial de fútbol celebrado en México en 1970. En  YSKL dejó un legado de poemas grabados que son transmitidos en el programa “Serenata a media luz” que sale al aire de lunes a viernes. Dejó grabados los siguientes discos: “Epopeya 69”, “Quién tuviera dos alas”, “Poemas para enamorados”. Falleció el 25 de junio de 2007, a los 69 años, a causa de complicaciones cardiovasculares.



Ramón Rodríguez, célebre narrador deportivo nicaragüense especializado en béisbol y boxeo,  hizo historia en El Salvador por casi tres décadas,  narrando docenas de combates boxísticos y juegos de Grandes Ligas en Canal 4, desde finales de los años 70 hasta mediados de la primera década de este siglo. También trabajó para varias emisoras de radio en Estados Unidos, Nicaragua y El Salvador, con otros reconocidos narradores deportivos de entonces. F
alleció la madrugada del 15 de febrero de 2016 en su natal Estelí, Nicaragua a los 76 años.




Ocupa un lugar de honor dentro de la radiodifusión Raúl “Pato” Alfaro, quien  hizo dupla con Carlos “Escopeta” Osorio en Circuito YSR.  "Pato", considerado por muchos “grande entre los grandes”, falleció en 1992. Una de las frases favoritas de Alfaro era: “Bueeeeeno yo opinooo…!” “Pato” Alfaro fue ampliamente reconocido como una de las voces encariñadas no solo con el fútbol, sino también con otra cantidad importante de deportes en su repertorio profesional.

Alfaro obtuvo en su carrera el reconocimiento del “Micrófono de Oro”, distinción que también se agenciaron en su momento sus colegas y también recordados en este testo: Carlos Alberto “Escopeta” Osorio y Mauricio “El Turco” Saade Torres.



Si de periodistas multifaceticos se trata, emerge el nombre de Ángel Orlando Ochoa Duffo, un narrador de fútbol, béisbol, básquetbol, motociclismo, automovilismo, softbol, ciclismo. El popular “Pibe” Ochoa, fue el primer narrador de básquetbol en el viejo gimnasio y el primer narrador en el actual gimnasio capitalino. Sus inicios en el periodismo se remontan a sus 17 años, justo el 15 de septiembre de 1957 en radio YSO “la voz de la democracia”, narrando beisbol. Su carrera se extendió a YSY radio Victoria, YSEV, “la voz de Latinoamérica”.



Su voz se transmitió también desde las cabinas de las cadenas YSKL, YSU, Sonora, Libertad, América y radio Maya Visión. En 1957, don Santiago “el negro” Chicas fue el que bautizó al cipote Ochoa como el “Pibe”. En vida se le ha reconocido su trayectoria, el Círculo de Informadores Deportivos (CID) le entregó la Espiga Dorada como periodista deportivo de larga trayectoria, fue declarado por la Asamblea Legislativa como, “Ciudadano Distinguido”



Un comunicador integral es Rolando Alirio Mena, locutor deportivo en YSAX, YSU y YSKL, profesor, fotógrafo e historiador. Nació en Cojutepeque, departamento de Cuscatlán el 2 de octubre de 1945. La Asamblea Legislativa le otorgó la distinción honorífica como “Notable Comunicador de El Salvador” en el año 2015. Ha recibido otros reconocimientos honoríficos tales como: Micrófono de Oro a nivel nacional, la Espiga Dorada, el Balón de Oro, El Trofeo Águila Narrador Deportivo de El Salvador, Gran Mariscal del 66º Carnaval Internacional de San Miguel el año 2025.



Alguien que impresionó a todos con el archivo de datos deportivos que almacenaba en su portentoso cerebro, fue  Eduardo Esmahan Trigo (1962-2009), quien fue bautizado como "la Computadora Humana". En La Poderosa YSKL era la delicia de los radioescuchas quienes se empeñaban en poncharlo con respecto a datos de los mundiales y debo decir que nunca lo lograron. Muchos lo hacían, con libros y reseñas en la mano y Esmahan Trigo no solamente daba las respuestas sino que le agregaba detalles. Falleció el 26 de octubre de 2009.



Otra de esas grandes voces fue la de Rolando Carpio, conocido como “El Primo“, quien se destacó en YSKL durante más de dos décadas gracias a sus locuciones deportivas. Trabajó también en las extintas Cadena de Oro y Radio Mayavisión. Carpio fue ubicado popularmente por sus relatos en juegos de Liga Mayor desde los torneos largos, compartiendo micrófonos varios años con Arnoldo Batres Milla. “El primo” falleció el domingo 19 de julio de 2020.

                                        

Elías Antonio Saca fue reportero y narrador de deportes de Canal 4, nació el 4 de marzo de 1965 en Usulután, departamento del mismo nombre. Sergio Gallardo lo describió en algún momento como un “muchacho emprendedor y con don de gente”. Gallardo fue su mentor en el paso de la radio a la televisión. Saca compartió también con Mauricio Saade Torres. Dejó la televisión en 1992, pero volvió para narrar el Mundial de Francia en 1998. Ejerció la Presidencia de la República de El Salvador  desde el 1 de junio de 2004 hasta el 1 de junio de 2009. 



Cuando la selección salvadoreña se preparaba para el Mundial de España 82, escuchaba un programa muy popular "Dos voces del deporte", conducido por dos emotivos, elocuentes y carismáticos comentaristas Mario Edgardo "el Chamaco" Alfaro e Ismael Nolasco, a través del circuito YSR. "El Chamaco" Alfaro murió a mediados de los ochenta, vivía en la Colonia Vista Hermosa, dos de sus hijos estudiaron el Colegio Bautista de San Salvador, en la época en que dicho cronista falleció.




"



Desde la década de los ochenta se hizo notar en los medios de comunicación, José Armando Segovia, nacido en Usulután el 17 de septiembre de 1943. En los primeros años de su carrera fue miembro del equipo de prensa del Canal 10 en la televisión pública, donde se desempeñó como presentador de los noticieros del canal gubernamental. Fungió como director de deportes en canal 12 y canal 21. Trabajo en Radio Nacional de El Salvador, Cadenas Sonora y YSKL, donde se consagró como una de las voces estelares del espacio “Gol de KL”. Falleció el 31 de octubre de 2021.



Nelson Silva Avalos escribió en las redes sociales: “¡Un abrazo hasta el cielo Armando! Héroe del periodismo deportivo. El primero en narrar bajo las balas un partido de fútbol desde el estadio el sombrero en Chalatenango vía radio Militar PRC-77. Dios te recibe en sus brazos."



Si alguien ha tenido una carrera envuelta en la controversia, en los ámbitos deportivo y político, es Raúl Beltrán Bonilla, nacido en Berlín, Usulután el 13 de junio de 1950. De este grupo de cronistas, es uno de los pocos que ha tenido formación universitaria en periodismo. Fue Director de Gol de KL (1990-2018),periodista de corporación YSKL desde 1979, Corresponsal de guerra de la Agencia Internacional de Prensa UNITEDPRESS de Estados Unidos (1979-1990). Fue diputado de la Asamblea Legislativa (2018-2021). En septiembre de 2024 fue absuelto por tercera vez en un juicio por difamación y calumnia que le promovió José Valladares (José Youtuber).

¡Infinitas gracias a estas leyendas de la narración deportiva, por hacernos vibrar con sus emotivos relatos, por enaltecer la pasión por el deporte y por deleitarnos con un verbo elocuente en innumerables transmisiones!