jueves, 11 de junio de 2026

LA ALEGRÍA QUE DESPIERTA BRENDA CEREN Y LA SELECTA FEMENINA

Por Joaquín Rivera Larios



El futbol, el deporte Rey, es arte, es física, es geometría, es acrobacia, es pasión, es ilusión, es fiesta, es esperanza, es felicidad. Es un fenómeno económico, psicológico, social, cultural y global porque rompe barreras y fronteras. Pero desde luego eso depende de tener jugadores sobresalientes que dibujen sonrisas al público en las gradas y equipos competitivos que jueguen de tú a tú con las potencias.





Por las precariedades que han persistido en nuestro futbol, tenemos 44 años de no ir a un mundial a nivel de selecciones mayores, para mí la selección es una fuente de desilusión, salvo los logros de la selección de playa que ha asistido a cuatro mundiales.





Debo reconocer los relámpagos de buen futbol que desplegaron Eliseo Quintanilla, Cristian Castillo, Alfredo Pacheco, Osael Romero, Rudy Corrales,  Arturo Álvarez  y Rodolfo Zelaya vistiendo la azul y blanco y la selección de Milovan Djoric, donde brillaban por mérito propio Raúl Díaz Arce y Mauricio Cienfuegos, de allí en adelante hemos ido dando tumbos en cada eliminatoria.



Desde aquellas tardes gloriosas de “Mágico” González en el Cuscatlán en los ochenta, no había salido tan contento de ver la habilidad, la entrega y la calidad de una selecta, como la femenina, liderada por Brenda Cerén, una jugadora que sabe leer el juego, hábil, fina, desequilibrante, con potente disparo, proveniente igual que “Mágico” de una familia futbolera, integrada por Oscar, Darwin y Paola Cerén.




Brenda Damaris Cerén Delgado, su nombre completo, vino para alegrar al mundo en Quezaltepeque, municipio de La Libertad Norte, el veinticuatro de septiembre de 1998. Sus dones naturales se acrecentaron bajo la poderosa influencia de su madre que practica el sófbol y el atletismo y su padre que era el número nueve en los equipos de balompié amateur en los que jugaba.




Cerén debutó en el Ópico FC y Legends respectivamente. Luego perfeccionó sus dotes en Alianza Women, eterno campeón de El Salvador, equipo en el que estuvo del 2017 hasta 2022 y fungió de Capitana.  Posteriormente, saltaría a la Liga MX Femenil por primera vez en un club del extranjero, el Atlas Femenil de Jalisco, México.




A principios de mayo de 2026 exploto con fuerza en territorio cuscatleco la noticia que Brenda se enfundó la casaca de la maquinaria celeste del Cruz Azul, una de las instituciones deportivas más grandes de México,  posicionándose  así en la élite del fútbol  azteca.





Brenda ha brillado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en San Salvador (2023), siendo artífice de la conquista de la medalla de bronce y la Copa de Oro (2024), en donde El Salvador tuvo la quijotada de enfrentar a algunos gigantes de la región, como Canadá y Costa Rica y a Paraguay, como país invitado. Representó al país en dos ocasiones en la CONCACAF Women U-20 Champion ship (2015 y 2018).






Sus goles de exquisita factura han sido determinantes en el ascenso de la selección femenina en el ranking FIFA. En las eliminatorias rumbo a la Copa Oro W, por ejemplo, marcó un hat-trick ante Guatemala el 17 de febrero de 2024 en Dignity Health Sports Park de Carson, California, actuación que ayudó a asegurar la clasificación del equipo.





La tarde-noche del 1 de marzo de 2026 en el estadio Las Delicias Brenda fue artífice fundamental del vendaval ofensivo que culminó en la aplastante victoria sobre Barbados de 13-0, anotando tres goles y brindando cuatro asistencias.

Asimismo, de sus botines certeros emanaron los dos goles con que se superó a la plantilla de Trinidad Tobago el viernes 27 de abril de 2026 en el estadio estadio Hasely Crawford, ubicado en Puerto España, en un partido en el que El Salvador superó de principio a fin a sus rivales caribeñas.



Este triunfo en Puerto España nos colocó a las puertas del Mundial de Brasil 2027, con la única variante que debemos superar a Estados Unidos, la máxima potencia histórica, cuatro veces campeones mundiales, número 2 en el ranking FIFA y uno de los rivales más difíciles del mundo, lo que supone un alto nivel de exigencia táctica, física y psicológica.




Es gratificante ver las fotos y los vídeos de las jugadoras que honran las siglas ES en su pecho, y le inyectan alma, corazón y vida a cada jugada ofensiva o defensiva. En las entrevistas se advierte que la seleccionadas están muy bien enfocadas en sus objetivos.


En la Sele femenina, además de Brenda, es un deleite admirar la fineza y la calidad de Danielle Fuentes, la fortaleza y precisión de Victoria Meza, la seguridad y confianza de Vasthy Delgado, ya que no solo recrean la pupila de la afición con su vistoso juego, sino que proyectan un rayo de esperanza que podemos volver a oír el himno nacional en una justa mundialista.





Cada país tiene su futbolista más reconocida: Marta representa a Brasil, Alex Morgan a Estados Unidos, Christine Sinclair a Canadá, Alexia Putellas a España, o Ana Lucía Martínez a Guatemala,  para nosotros Brenda Cerén se ha convertido en nuestra jugadora insignia, el rostro más visible del repunte del futbol femenino, una deportista que inspira, modelo a seguir por niñas y adolescentes, la lideresa que abre nuevas sendas y eleva con sus logros en las canchas la autoestima nacional.