martes, 1 de enero de 2019

LA MISS UNIVERSO QUE NO VINO A EL SALVADOR A ENTREGAR LA CORONA

Por Joaquín Rivera Larios


Estudiaba primer grado en el extinto Colegio Unión 890, frisaba los seis años, vestía guayabera celeste y pantalón corto azul negro, batallaba día y noche con el Silabario Hispanoamericano, para abrirme paso en el mundo de la lectura, El Salvador vestía sus mejores galas para recibir a las mujeres más bellas del planeta, que deslumbraban y generaban crispación y frenesí donde llegaban. En la atmósfera se respiraba el perfume y el glamour de las misses, que viajaban por las estrechas calles por San Salvador bajo fuertes dispositivos de seguridad, acompañadas por policías motorizados.

                                                     





El 2 de noviembre de 1974, El Diario de Hoy  publicó en el título principal de su portada  la noticia de que Turismo recibió la oferta para que El Salvador fuera sede de Miss Universo por primera vez. El rotativo dio a conocer los detalles de tal oferta, según las declaraciones ofrecidas por el representante local del certamen, Eddie Roberto González. Se anunció que como parte de las negociaciones, la Miss Universo 1974, la española Amparo Muñoz, llegaría a El Salvador.






Ciertamente, a mediados de julio de 1975 la presencia de la máxima exponente de la belleza mundial, la actriz malagueña, Amparo Muñoz, entonces de veinte años, que deslumbró al mundo entero por su sonrisa y su juventud, su belleza y su elegancia, su alegría y sus ganas de vivir, era esperada con ansias en nuestra minúscula ciudad de San Salvador. La Prensa Gráfica del 10 de julio de 1975 anunció “Dudase de la presencia de Miss Universo 1974”.


                                                    

El país estaba expectante a las incidencias del concurso, en mi mundo infantil añoraba que un día previo a la gran gala que tendría lugar el 19 de julio de 1975, arribaría al Aeropuerto de Ilopango, la mujer más bella del planeta. 

                                        




Pero Amparo, la única española en coronarse como Miss Universo, abdicó a su reinado, a solo seis meses de haber recibido el título, privándonos del privilegio de admirarla en persona, al sentirse manipulada y presionada por la organización del concurso, que la obligaba a constantes viajes y presentaciones, lo que afectó su salud, sufriendo desmayos en publico y depresión nerviosa. Para coronar a la nueva soberana se hizo presente, Kerry Anne Wells, de Australia, Miss Universo 1972.


Quizá porque era oriunda de la madre patria, pero sentía un vínculo afectivo con la bellísima Miss Universo 1974, tenía una fotogenia perfecta, la cámara se rendía ante sus ojos color miel, su apacible mirada y su radiante sonrisa. Era una chica, simpática, sencilla, espontánea, llena de encanto, al punto que cuando el animador Bob Barker, con motivo del concurso que tuvo lugar en Manila, Filipinas, la interrogó “¿Cómo cambiaría su vida de obtener la corona, de convertirse en una celebridad internacional?” ella con sorprendente inteligencia natural le contestó en claro español: “No cambiaré mis sentimientos y mi amor hacia los demás, cambiaré mi vida, mi actividad, porque así lo manda el título”.
                                                        


Amparito Muñoz, vino a El Salvador el 16 de enero de 1975 para participar como jurado en el Concurso Miss El Salvador,  que tuvo lugar en el Teatro Presidente la noche el 17 de enero de 1975, en el que resulto electa  la señorita Carmen Elena Figueroa,  junto con Roberto Poma, Presidente del ISTU,  doña Irma Guirola de Tinoco, doña Graciela de Hollman, doctor José  Enrique Silva, Ministro de la Presidencia y Edy González, Representante en el país de "Miss Universo Inc."     






También participó en el espectacular show de modas “Avant 
Premiere Miss Universo 75”, que se tuvo como escenario el Poliedro, el 20 de enero, con la animación de Leonardo Heredia y la dirección escenográfica de Alejandro Coto.










A su arribo en el Aeropuerto Internacional de Ilopango, la noche del 16 de enero, procedente de Nueva York, una multitud de unas dos mil personas le dio una emotiva bienvenida. Fue recibida en el Salón de Honor de la terminal aérea, por el Ministro de la Presidencia, José Enrique Silva. Al momento de la recepción y luego de estampar su firma en el Libro de Oro de visitantes ilustres, la máxima exponente de belleza dijo: “Me siento muy feliz de encontrarme en este bello país; son muy gentiles los salvadoreños para quienes envío mi cariñoso saludo”. Al ser consultada por los periodistas sobre sus aspiraciones en la vida expresó: “Ser feliz y ayudar a ser feliz a los que me rodean” 

                                                                                


Luego de una estancia en el país de cuatro días, y tras haber sufrido quebrantos de salud que la condujeron a la Policlínica Salvadoreña, la soleada mañana del 21 de enero bellísima reina y actriz lanzó al aire una promesa antes de abordar la nave de TACA que la condujo a México: "Regresaré a este lindo país en junio, un mes antes de la celebración del concurso. Quisiera quedarme con ustedes todo el tiempo”. Y luego se despidió con su mano desde la escalinata de la nave y sentenció: “Pronto volveré a El Salvador”. Promesa que para mi tristeza y la de muchos compatriotas ya no cumplió.
                      
 
                            

Con la notable ausencia de Amparito Muñoz  la noche del sábado 19 de julio de 1975 fue histórica para El Salvador. Esa noche se llevó a cabo en el Gimnasio Nacional  la gala final del concurso de belleza Miss Universo. La ganadora fue Anne Marie Pohtamo de Finlandia, de 19 años de edad, electa entre 71 candidatas. Un espectáculo sin precedentes, el cual se realizó sobre un impresionante escenario que emulaba una antigua ciudad maya con una imponente pirámide precolombina.              
                                






Hace unos días seguí sus huellas en la red, y me estremecí cuando constaté que la encantadora Miss Universo 1974 nos dijo adiós a los 56 años un 16 de febrero de 2011, en su natal Málaga, bajo el horrendo peso de una enfermedad terminal. No sé por qué pero aun siento que la bellísima reina quedó en deuda conmigo y con todo un pueblo que la esperaba, y es que en el fondo sigo siento aquel niño de seis años con el corazón repleto de sueños. 
                                                           












CÉSAR RIVERA, PASIÓN POR LA LOCUCIÓN Y EL CANTO

Por Joaquín Rivera Larios



Una vida dedicada a la locución en las cabinas de radio (en “La Femenina”, “La Monumental”, “Poderosa YSKL”), en la televisión, presentando programas de rifas o sorteos (Carnaval de Regalos de Diario El Mundo y sus anunciantes), entrevistas, concursos de belleza, noticias, música o bien en los fastuosos escenarios donde se presentan los mejores artistas nacionales e internacionales. Su existencia ha sido por y para la locución y su herramienta por excelencia: el micrófono.




En YouTube aparece una entrevista que le hicieron Sergio Gallardo y Ricardo Rivas el 6 de julio de 2015  en el programa “Éxitos Musicales” de Canal 6, donde se repasa su trayectoria en la radiodifusión, el canto, su paso por la disquera DICESA y su contacto  con algunas figuras del espectáculo nacional e internacional.  En “Éxitos Musicales” destacaron su  interpretación de la versión salvadoreña del  “Bikini amarillo”, en la que se aprecia la voz en los coros de la vocalista Lety García de “Las Hermanas García”.     

COMIENZOS EN LA LOCUCIÓN

Sus comienzos en la locución se remontan a 1967 en Radio Vanguardia (que estaba cerca del Cinelandia, en las proximidades del Parque Centenario), cuando colaboraba en un programa llamado “Dimensión Artística”, dirigido por el locutor Victor Tizon, una especie de programa escuela en el que daba participación a futuros prospectos de la animación para hacer entrevistas a artistas nacionales. A César le correspondía cubrir la entrevista que se transmitía los sábados.





Buscando una oportunidad para animar el Festival de la Canción Juvenil que organizaba el Ministerio de Educación en la época del ministro Walter Béneke, evento que era conducido por presentadores consagrados y famosos de la farándula nacional, se contactó con José Luis Valle, quien lo remitió a Radio Nacional (entonces ubicada en el Teatro Nacional), bajo la conducción de Leonardo Heredia, para que hiciera pruebas de voz y se pudiera escuchar. 


La presencia de Leonardo Heredia fue providencial en Radio Nacional, ya que se buscaba ordenar su programación y potenciarla como órgano de información del gobierno, de cara a las campañas divulgativas que demandó “la Guerra de las Cien horas” contra Honduras(1969). En esa época de lunes a viernes se transmitía una franja infantil que cubría la actriz Irma Elena Fuentes, la franja juvenil, noticias a cargo de Roberto Flores Bernal, un segmento dedicado a la industria disquera nacional, entre otros.

En Radio Nacional condujo el programa “Mundo Juvenil”, junto con Alirio Mena y Vladimir Navarrete, contando en este espacio con la guía del locutor Roberto Flores Bernal. Allí Heredia lo conectó con Radio Femenina, donde se formó bajo la orientación de Rolando Orellana y del mismo Leonardo. 




SU PASO POR “LA FEMENINA”  

En 1971 estando en “La Femenina” (ubicada en la quinta planta del Edificio Palomo, desaparecido con el terremoto de 1986), César formó parte de una generación espontánea de talentos que revolucionó la locución, junto a Leonardo Heredia, Tito Carías, Sergio Gallardo, Willie Maldonado, Rolando Orellana, Victor Hugo “Snoopy” Sánchez, John Ricardson, Pipo Aragón,   pasando de la locución tradicional a la juvenil que tenía otros formatos, otro tono de voz y otra proyección.  


 

Se cambió el concepto de locutor por el de animador. Luis Balibrera, un animador de "La Femenina" de los años ochenta, cuando vio mi parecido con él me pregunto si yo conocía a César. Me comentó Balibrera que para los disc jockey de los años ochenta, sus maestros habían sido los animadores de la generación anterior de "La Femenina".



En 1979 hizo su último turno en La Femenina, en la franja de doce a  dos de la tarde, el cual estuvo  marcado por eventos   trascendentales: por un lado, la presencia del grupo vocal español Mocedades que había visitado la radio en horas de la mañana, y por otro, la toma de la emisora en la tarde por guerrilleros de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), que amarraron a sus operadores para transmitir un comunicado.    






Nuestra madre tenía guardado varios recortes periodísticos que revelan la trayectoria de César en diferentes facetas de su vida, como locutor de radio, como promotor de los artistas nacionales e internacionales y de eventos benéficos. Guardaba con primor una hoja volante donde aparece César como animador del II Festival de la Canción Juvenil, organizado por la Dirección de Artes Escénicas del Ministerio de Educación, que tuvo lugar en el Teatro Nacional en 1970, alternando con el gran Tito Carías. Desde que comenzó en el mundo del espectáculo, alternó con los más grandes en su género.

INCURSIÓN EN LA TELEVISIÓN

Corría el año de 1975, yo  era un niño de siete años y esperaba ver con impaciencia por Canal 2 "Aquí El Salvador", que se transmitió los martes a las siete de la noche hasta principios de los 80,  programa de artistas nacionales que presentaba César, un animador gallardo con prodigiosa voz juvenil que se dio a conocer en la emisora pionera y líder en música juvenil. Y luego ha continuado proyectando al artista nacional en el programa “Monumentales KL”, que se transmite los viernes en la “Poderosa YSKL”.




En tales espacios César ha destacado los atributos y logros de las más destacadas figuras de la música popular, que iluminaban la farándula criolla. Por ese escenario pasaron figuras como Pablo Ríos, Eduardo Fuentes, Luis López, Glenda Gaby, Doris Elizabeth, Alirio Guerra, el grupo Macho, Fiebre Amarilla, Vía Láctea, Andrómeda.






Nunca olvidaré una escena cuando era un infante que frisaba los nueve años, en la que vi a César alternar como jurado junto a Patricia Buitrago, "el Hada Madrina", y Altagracia Arévalo, "Miss El Salvador 1977", en un concurso televisivo en el que elegían niñas parecidas a Heidy, la preciosa niña de los Alpes. Ello evidencia que no solo ha alternado con los mejores locutores, sino también con las más grandes bellezas.



Su última incursión en la televisión se dio a partir del 2018  en el programa “Siempre Éxitos”, que se transmitió  todos los sábados por tres años en el Canal 33 y que a partir de enero de 2020 a través de Canal 23. En ese espacio comenta los éxitos musicales de los años setenta, ochenta, noventa, predominantemente en inglés, junto a John Richardson y Evelyn Figueroa.     



 






Una anécdota simpática tuvo lugar una  noche de mayo de 2008, alrededor de la piscina del Hotel Camino Real. Mi madre, César, Eduardo y yo fuimos al show de Leo Dan y del ahora extinto Nelson Ned “El pequeño gigante de la canción”, de repente apareció Joshe Aguiñada, del grupo “Lora”, compositor del “Atol de elote” y “A mí me gustan las pupusas”, y le grito quizá a una distancia de unos cinco  o siete metros: “¡César Rivera, la leyenda de la locución!”

PROMOTOR DE ESPECTÁCULOS

Su devoción por la música no solo se limitó a presentar a los artistas, sino también a promocionarlos en los medios sin ningún interés económico, la idea era posicionar a nuestra música, frente a la avalancha de productos extranjeros que aniquilan los espacios de proyección para los nuestros.




Y así fue como organizó conciertos con gran pompa y algarabía, como “El Salvador canta”, que tuvo lugar en el Gimnasio Nacional en 1984, en el que actuaron Jaime y Ana Ruth Turish, Luis López, Oscar Alejandro, Rockinflas, grupos Bronco y Andromeda. Recuerdo una columna de César Temes en El Diario de Hoy, destacando su rol de mecenas, subrayando que El Salvador necesitaba más promotores como él.




En los ochenta organizó y promovió la presentación en El Salvador de artistas extranjeros: “Los Chamos” de Venezuela, “Los Chicos” de Puerto Rico, “Los Tres Ases”, Aniceto Molina y su Orquesta, Elizabeth de Guatemala.  De esta época es la anécdota de un altercado que tuvo con Chayanne en 1982, estrella de “Los Chicos”,  cuando éste era un niño pequeño no el individuo que llego a ser de 1.88 mts. de estatura.

LA FACETA DEL CANTO

Sin duda una personaje con múltiples facetas y talentos para las comunicaciones. Así como obtuvo reconocimiento como comunicador verbal, también se sumergió en las veleidosas aguas del canto, en las que también cosecho aplausos y notables logros. Parece fácil pero lograr el espaldarazo del público, ese juez en ocasiones severo e inescrutable, no lo es. 




César tuvo pegue desde que saltó a la palestra. Estudió dos años en la tarde del Plan Básico en la Escuela República de  Chile, 1965-1966.  En la clausura de 1966, mi hermana Gladys  recuerda verlo feliz acompañado al piano por su profesor de música y cantando “Celia” de Leo Dan, éxito de aquella época. El vestía el uniforme de la escuela y estaba muy bien  plantado ante  un auditorium lleno de alumnos, padres de familia y profesores que alegremente le aplaudieron al finalizar su presentación.




Rememora Gladys que  su presentación en la  clausura de 1965 no la tiene  tan vívida como la anterior.  Pero sí la miro a él, muy realizado, con una seguridad absoluta, cantando  “Dame felicidad”  de Enrique Guzmán que era su ídolo de aquel entonces.




A finales de los sesenta, con amigos del barrio, armó un grupo musical y se erigió en voz líder, emulando a su referente artístico, Enrique Guzmán, “el Rey del rock en español”. Fue así como siendo menor de edad, voló con su canto a tierras hondureñas. Esa fugaz aventura dejó como legado una canción original “Ciento cincuenta pecas”, cuya letra siempre me ha inquietado.




A principios de los ochenta grabó tres canciones en discos de cuarenta y cinco revoluciones: “El tigre”, que popularizara en español César Costa , “Diana” de Paul Anka, y las más célebre de todas sus grabaciones fue “La chica del bikini amarillo”, que fueron producidas por el maestro Héctor Rodas, integrante de importantes agrupaciones “Vía Láctea”, “Espíritu Libre”, “Los Hermanos Flores”. A finales de 1981 Canal 2 cerró el año con un bello programa de vídeo clips de artistas nacionales, figurando César con el tema “Oye nena”, que popularizaran en los sesenta Enrique Guzmán.





Laborando en la Delegación Departamental de la PDDH en San Vicente, organizamos un concierto en la Penitenciaria Oriental el 11 de febrero de 1995, con la Orquesta de la Quinta Brigada de Infantería y el grupo de rock “Anarquía”. Llegaron altas autoridades del departamento a la Penitenciaría, el director del Penal estaba lleno de pánico, porque temía que los reos pudieran tomarse de rehenes a los funcionarios, pero los reos se portaron bien. César por iniciativa propia decidió llegar a cantar y animar el evento, contribuyendo al éxito del mismo.

En los umbrales del presente milenio,  César hizo varias presentaciones como vocalista en los restaurantes Dallas, Puerto Escondido  y otros,  con el acompañamiento  de  “Colección Privada”, integrado por Benjamin   Sermeño (guitarra líder), Jaime Sermeño (batería),  Roberto Sermeño ( segunda guitarra),  Moisés Arias (teclado), el ex integrante de "Los Mustang" Memo Ayala (bajo), en la percusión menor y mixer Ricardo Romero, y en la delantera, Miguel Mejia. Este  grupo   con el nombre de “Eco”  acompañaba a Luis López, legendario vocalista de los “Supersónicos”, mejor conocido como  “el Monseñor del rock”.  



  
A mediados del 2016, retornó al canto, esta vez incorporándose a una nueva versión de “Los Supersónicos”, conservándose del grupo original solo el tecladista, Raúl Monterrosa. La agrupación que causó sensación en los sesenta con temas como “Ilusión”, “Tan lejos de ti”, “La vi pasar”, “Mundo imposilble”,  volvió a la vida con Oscar Alejandro (bajo), Leonel López (cantante), René López (Guitarrista). Se presentaron el 14 de mayo  en el Restaurante Sombrero Azul y el 9 de julio en el Teatro Nacional de Santa Ana.   



AMOR POR LAS ARTES GRÁFICAS

La comunicación visual ha sido otra de las áreas en las que ha incursionado. Lo recuerdo recortando anuncios, diseños de letras, fondos de colores, haciendo bocetos diversos, concibiendo afiches, logotipos, slogans, y hasta jingles. 

Lo ví concebir y concretar tres logos que fueron famosos en su época, el de la “Pandilla Luminosa”, que era una discoteca móvil, el de “Costa del sol club”, un centro turístico y el del grupo musical "Espíritu Libre", el mejor grupo show de Centroamérica en los ochenta y noventa. 





En el segundo lustro de los setenta diseñó las fundas de los LP de la extinta disquera DICESA. Junto con su amigo, el periodista Santiago Castellanos, escribía los poéticos textos. Sirvan estas líneas como un modesto reconocimiento a un cultor de las bellas artes y que además por aquellos azares del destino es mi hermano mayor.