sábado, 11 de mayo de 2019
BACHILLERES EN MEDIO DEL ESTRUENDO
viernes, 10 de mayo de 2019
JORGE ANTONIO IRAHETA, EL AMIGO IRREVERENTE

TRAYECTORIA LABORAL
INCLINACIONES POLÍTICAS
Recuerdo que cuestionaba a ese segmento de la izquierda que él llamaba socialistas franceses, gente con ideas progresistas, de modales refinados que gustan vestir ropa fina, licores caros, usar la mejor perfumería, se hospedan en hoteles cinco estrellas, viajan en primera clase y en autos de lujo.
Era muy puntual para entrar y salir de sus labores, cuando no cumplía actividades educativas solía permanecer leyendo en su escritorio. Las tareas las cumplía ceñido a su propio libreto, sin lucimiento académico, pero con responsabilidad.
Un día de 1998 en el Instituto Salvadoreño de Derechos Humanos, se anunció la presencia del representante del programa PNUD para la modernización de la PDDH, doctor Manuel Rodríguez Cuadros, de nacionalidad peruana (Canciller de la República de Perú durante el gobierno de Alejandro Toledo), quien haría una exposición sobre las reformas a los procedimientos de tutela.
La presencia del ilustre visitante se esperaba en la mañana, pero llegó al filo de las cuatro de la tarde. A Jorge le disgustó mucho la demora. Antes de comenzar la exposición, para asombro de todos pidió la palabra y le recriminó al funcionario del organismo internacional la tardanza, le increpó la falta de seriedad, puntualizando que había suspendido las actividades educativas que tenía programadas. Al final de la exposición, Jorge me dijo que el gran problema de los salvadoreños es el malinchismo, que veneramos al extranjero y que deberíamos darnos a respetar.
Solía hablar en primera persona, incluso durante las capacitaciones que impartía, acostumbra a evocar su experiencia en la Comisión de Derechos Humanos no gubernamental (CDH), sus viajes y sus conversaciones con diferentes personalidades en el extranjero, entre ellas Rigoberta Menchu.
Algunas historias que narraba despertaban suspicacia, como el noviazgo que sostuvo con una de las más bellas señoritas El Salvador que han existido, que por cierto ganó el concurso el segundo lustro de los setentas.
Un hecho aterrador que solía relatar fue su presencia en la reunión realizada en el Colegio Externado San José, la mañana del 27 de noviembre de 1980, cuando efectivos de la Fuerza Armada y la Guardia Nacional, capturaron, torturaron y luego asesinaron a cinco miembros del Frente Democrático Revolucionario (FDR), siendo ellos Enrique Alvarez Cordova, Enrique Barrera Escobar, Doroteo Hernández, Manuel Franco y Juan Chacón. Precisaba que se salvó por haberse retirado momentáneamente de la reunión, cuando regreso “los compas ya no estaban”.
Comentaba también que durante la guerra se había rumorado su muerte, lo que generó múltiples condolencias a nivel internacional para la Comisión de Derechos Humanos no gubernamental, e inclusive un incremento de la ayuda internacional.

Se ufanaba de su temperamento fuerte, indoblegable, a tal punto que en sus años de joven revolucionario resistió con estoicismo una severa golpiza que le propinó la “benemérita” Guardia Nacional. Veía esta experiencia por demás traumática, como la demostración que podía superar cualquier prueba de fuego.
En las canchas de fútbol, mi amigo también dejó su impronta. Relataba que en el momento de cabecear el balón había lesionado en el mentón a Ramón Alfredo Fagoaga, el recio defensa de la selección salvadoreña de España 82 y del Atlético Marte. Y gracias a su capacidad discursiva, en sus años mozos narró para la radio las peripecias del balompié criollo.
En mayo de 1998, se dió una situación de acefalía en la PDDH, estaba en funciones el licenciado Eduardo Antonio Urquilla Bermudez, Procurador Adjunto. El personal organizó una manifestación a la Asamblea Legislativa. El compañero Victor Antonio Bermudez tomo el micrófono e hizo un vehemente llamado a los padres de la patria para que eligieran al Procurador. Jorge Iraheta se movilizó al interior del congreso, para que tuviéramos una reunión con la Comisión Política de la Asamblea Legislativa, entonces presidida por Juan Duch.
Al cabo de media hora Jorge había logrado, gracias a sus múltiples amistades, que la Comisión Política del parlamento, recibiera a un grupo de tres empleados, recuerdo que subimos con la compañera Marlene Trejo.
En el 2007 se estaban realizando intensos cabildeos en la Asamblea Legislativa, para elegir al nuevo Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Jorge había hablado con el licenciado Oscar Humberto Luna (Santa Ana, 1 de abril de 1950), un profesional moderado, concertador, dialogante, como una fuerte carta para la alternancia.
En ese momento quien escribe presidía la Asociación de Empleados de la PDDH (ASEPRODEH) y sabíamos que por el temperamento colérico de la doctora Beatrice Alamanni de Carrillo (1943-2022), de continuar bajo su gestión, era muy difícil mejorar los salarios y las condiciones de vida del personal.
La doctora de Carrillo tenía enormes posibilidades de ser reelecta por segunda ocasión, pero la mañana del 7 de julio Jorge estaba en el Salón Azul del congreso, a fin de hacer lobby con diputados amigos a favor del licenciado Luna. Se creía que el respaldo del Presidente Tony Saca hacia la funcionaria italiana seguía vivo y, además, Salvador Sánchez Cerén le había endosado su decidido apoyo. En este contexto, Jorge cabildeó con diputados amigos.
Para sorpresa de muchos, al filo de las once de la mañana del 7 de julio de 2007, el licenciado Oscar Humberto Luna, fue juramentado como nuevo titular. Jorge al salir del congreso me dijo: “Logre convencer a (Humberto) Centeno para que le doblara el brazo a (Salvador) Sánchez Cerén… fue difícil, pero lo logré”.
Ese día 7 de julio Jorge Iraheta tuvo una deferencia adicional hacia mi persona: me llevó a las puertas del edificio de tutela a un periodista de Diario El Mundo que quería captar las impresiones de los empleados sobre el nombramiento del nuevo Procurador. Mi amigo le dijo que el indicado para hablar era yo por ser en aquella época el Presidente de la asociación de empleados (ASEPRODEH).
Ciertamente, con la llegada del licenciado Oscar Humberto Luna, pese a todo lo que pueda objetarse, una nueva era se inició para el personal de la PDDH, las condiciones de trabajo mejoraron sustancialmente (salarios, equipo, se incrementaron las posibilidades de promoción y ascenso), se fortaleció el Sindicato SEPRODEHES, se sucedió una época de respeto a la libertad sindical. Cuando valoro los cambios positivos, veo a Jorge como el héroe anónimo que detrás de bambalinas cimentó esta nueva etapa.
En los mencionados condominios, donde también residían familiares de unos pandilleros de la 18, se estaban suscitando hurtos y ruidos estridentes al grado que los vecinos llamaban a la policía para que fuera a verificar. Todo esto ocurrió por un lapso de dos años.
En otro momento, los problemas se incrementaron y Jorge les expresó que trataran de comportarse. No obstante, la situación siguió igual y la Policía continuó llegando a poner orden. Lo que le generó algún tipo de enemistad con seis pandilleros de la Mara 18, quienes al verse más acosados por la presencia policial, decidieron asesinarlo y planificaron en una reunión la forma en que ejecutarían el homicidio.
Fue así como una infausta mañana del 3 de marzo de 2010, dos hombres armados con corvos le salieron al paso, mientras se dirigía a su trabajo, ocasionándole con lujo de barbarie graves heridas que le provocaron la muerte en el acto.
A la despedida de nuestro amigo que tuvo lugar el 4 de marzo de 2010 en Jardines del Recuerdo varias personalidades: el Comisionado Carlos Ascencio, Director de la Policía Nacional Civil, el licenciado David Ernesto Morales, en aquella época Director de Derechos Humanos de Cancillería, entre otros.
Al momento de pedir la palabra para honrar la memoria de Jorge, María Teresa Torres (1955-2024), entonces Secretaria de la Unidad de Verificación y Observación Preventiva, me dijo que por órdenes superiores ya no habrían más intervenciones. Me retiré del camposanto con la desagradable sensación de estar en deuda con un amigo que cultivó cualidades dignas de admirar y enaltecer.
Se podría decir que era un hombre común, con una historia común, que combinaba un carácter por momentos enfadado y árido y por momentos extremadamente humano y solidario, un salvadoreño de a pie que tuvo la osadía de alzar la voz justiciera frente a la criminalidad despiadada que asola el país, en defensa de la comunidad a la que pertenecía. Murió como vivió: defendiendo causas justas.
Aunque no fue escritor, filósofo o filántropo, la vida de Jorge nos deja un gran legado, un ejemplo de sencillez, de humildad, de autenticidad, de amor a su familia, a las personas desvalidas, excluidas, que carecen de voz, a su terruño, nobles sentimientos que manifestaba a su manera. Agradezco a la vida, la oportunidad de haberlo conocido y tratado, el enorme privilegio de considerarme su amigo, de recibir su enseñanza y sus consejos. ¡Hasta siempre amigo Georgio!
LILIAN GUATEMALA: EL BALANCE PERFECTO ENTRE AUTORIDAD Y GENEROSIDAD
La noche del sábado 25 de octubre de 2025 la promoción Colegio Bautista 1985, aprovechó el espacio elegante y acogedor del salón Mesoamérica 4 del Hotel Hilton para desarrollar la celebración de sus cuarenta años, y a su vez para tributar un merecido homenaje a la señora Lilian Guatemala García, correspondiéndole al compañero Julio Barillas, el honor de pronunciar unas vibrantes y emotivas palabras que colocaron a muchos asistentes al borde de las lágrimas.
Sostuvo que
decir gracias parece tan pequeño por todo lo que la señora Guatemala García ha dado,
porque ella no solo les enseñó química, les enseño con el alma. Les enseñó que la
ciencia no es solo números y formulas, sino curiosidad, asombro y búsqueda de
sentido. Enseñó que el conocimiento es un acto de amor y que educar es una forma
de transformar el mundo.
Añadió que la señora Guatemala durante más de cuarenta años, fue testigo y
protagonista de historias incontables, ha visto pasar generaciones de
estudiantes, ha acompañado a familias enteras, ha construido con paciencia y
amor una comunidad basada en valores, respeto y compromiso. Su legado no se mide
en títulos y reconocimientos, sino en las miles de vidas que tocó, inspiro y
que ayudo a crecer.
Atendiendo las nobles enseñanzas de mi padre sobre el deber cívico de rendir tributo al mérito donde quiera que se manifieste, enaltezco la vida y obra de Lilian Guatemala García, una Maestra distinguida que ha hecho patria, esparciendo la semilla del conocimiento y la virtud en un terreno altamente fértil: la legión de connotados alumnos y alumnas del Colegio Bautista de San Salvador.
jueves, 9 de mayo de 2019
FRANCISCO MEDRANO VALENCIA, DE ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS A GUÍA ESPIRITUAL
LORENA TORRES: UN LEGADO DE DEDICACIÓN Y EXCELENCIA
El año 2003 estalló el escándalo de los títulos irregulares, evidenciado por el Informe del fiscal especial Vidales, lo que dió lugar a la destitución de jueces y a la suspensión de abogados por parte del pleno de la Corte Suprema de Justicia. Los profesionales afectados se agolpaban en la PDDH, exigiendo una respuesta. El expediente pasó por varias manos, pero ningún operador elaboraba un proyecto de informe satisfactorio a juicio de la doctora Alamanni de Carrillo, hasta que tomó el caso la licenciada Lorena Torres y confeccionó un proyecto muy bien motivado y convincente, que declaró violación al derecho al debido proceso y a la seguridad jurídica en perjuicio de 38 profesionales del derecho. Así fue acumulando prestigio Lorena Torres.



















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