miércoles, 13 de noviembre de 2024

ERNESTO ARNOVIO GUANDIQUE: LA GENEROSIDAD EN PERSONA

Por Joaquín Rivera Larios



El cinco de mayo de 2012 en Nueva York (Long Island) cerró los ojos físicos hacia la eternidad Ernesto Arnovio Guandique Sanchez, nuestro compañero de Bachillerato, quien desparramó talento y esfuerzo desde su tierra adoptiva, para unir en una majestuosa reunión a la promoción 86 del Colegio Bautista de San Salvador aquella noche del sábado 8 de octubre de 2011 en el Hotel  Sheraton Presidente. 

Nació el 21 de junio de 1968. Sus padres fueron José Ernesto Guandique y María del Carmen Sánchez de Guandique. Contrajo nupcias con Aracely Noemy Guevara Guandique y procreo una hija de nombre Nicole Gabriela Guandique.


                                            
Nos queda solo evocar su memoria y valorar el enorme legado de caballerosidad, amabilidad y servicio que nos dejó, admirar en el recuerdo sus chispazos de buen humor que le imprimían alegría a su entorno. La sonrisa y la broma agradable y respetuosa siempre acompañaron a Ernesto Arnovio.







El fue el baluarte principal que unificó a la promoción del Colegio Bautista 1986 produciendo inolvidables vídeos repletos de ingenio en los que motivaba el reencuentro de sus compañeros y compañeras para evocar los años dorados de la infancia y adolescencia.
                                               
 

Yo pertenecía a la opción químico-biológico, y Arnovio al físico-matemático, pero pude departir con él y con Norman Aguilar, porque los tres hicimos las horas sociales dando clases de alfabetización en una comunidad del Barrio San Jacinto, en una casa comunal que nos facilito gentilmente el padre Juan José Mendoza (QEPD), un sacerdote que destacaba por su nobleza y compromiso social. Para ello pegamos carteles en los postes de la comunidad e invitamos a los moradores casa por casa.

                                        
Previo a este esfuerzo hicimos juntos del 8 al 19 de julio de 1985 el curso de capacitación para alfabetizadores voluntarios que impartía la Dirección General de Educación de Adultos del Ministerio de Educación. Eran los tiempos de la guerra que nos desangraba y al parecer las autoridades militares llamaron al Colegio pensando que podría tratarse de un trabajo de adoctrinamiento en la comunidad y las jornadas de alfabetización se suspendieron. 



Cuando me enlazo en retrospectiva con el 2012, recuerdo que ese año volaron hacia el infinito, además de Ernesto Arnovio Guandique, grandes personalidades que dieron brillo a la ciencia, la música, la literatura, de la talla del cuentista y novelista Carlos Fuentes (1928-2012), la cantante afroamericana de música disco, Donna Summer (1948-2012) y el astronauta Neil Armstrong (1930-2012), el primer hombre en caminar sobre la luna en aquel histórico viaje a bordo del Apolo 11.





Es difícil asimilar su prematura partida en la flor de la edad,  cuanto apenas superaba las cuatro décadas, pero a veces los designios divinos son inexplicables. Solo nos queda agradecer al Supremo Hacedor por el privilegio que tuvimos de haber gozado de su gentileza y de su don de gente.






EL VIDEO "GLORIA", UNA PUNTADA DE ARNOVIO Y GLORIA RENEE

Cuesta interiorizar que tan solo ocho meses después de aquella majestuosa celebración del 25-86, que tuvo lugar en el Hotel Sheraton Presidente el 8 de octubre de 2011, Ernesto Arnovio, el principal mercadólogo, el productor, el motivador, cineasta e impulsor de aquella inolvidable gesta, estaría en presencia del Altísimo. Pero por fortuna, nos obsequió invaluables muestras de talento, de su peculiar espíritu creativo, una de ellas es el video “Gloria”.



                                        

En su video de tres minutos cuarenta segundos de duración, recorre parajes de su ciudad adoptiva, la gran urbe de Nueva York, la multicultural y multiétnica ciudad de los rascacielos que nunca duerme, el centro comercial y financiero del mundo, y recurre como fondo musical al éxito mundial “Gloria”, que estremeció el planeta tierra a principios de los ochenta con la potente y magistral voz de Laura Branigan (1952-2004), que también se despidió prematuramente el 26 de agosto de  2004.

Y para añadir espectacularidad y suspenso incorporó hábilmente elementos adicionales: emotivos y sugestivos textos, la presencia y carisma de Gloria Renee Ochoa Erazo, su madre y su hija, representantes de tres generaciones recorriendo las calles y edificios históricos de la gran urbe; y la invitación al evento 25-86, salpicada con las típicas pinceladas de buen humor que definieron la personalidad única e irreemplazable de Arnovio. Gloria Renee por supuesto complementó perfectamente bien el talante humorístico de nuestro amigo.

EXEQUIAS Y TRIBUTO 


Juan Francisco Segura, “John Frank”, compañero de la promoción 86, quien viajo a Long Island (Nueva York) para acompañar el sepelio, escribió en Facebook el 8 de mayo de 2012: “Estimados amigos, dentro de media hora se efectuará la cremación. Ernesto Arnovio Guandique dejo instrucciones explicitas sobre este momento. Sera a las 9:00 am hora de NYC (7:00 am hora de El Salvador), estaremos acompañando a la familia, pero lastimosamente no lo podremos ver por respeto a las instrucciones que dejo. Como algo personal, presiento que él no quiere que su última imagen sea inanimada”.

El 11 de mayo de 2012 John Frank nuevamente  escribió en Facebook : “Es emotivo sentir tanta energía positiva de muestra de solidaridad en la ceremonia este día. Había sido reservada una sala, y tuvieron que abrir 2 más para acondicionar el tributo que se le hizo a Ernesto Arnovio Guandique, quien toco al pueblo anglo sajón, latinos solo el 5%, el 95% made in USA, y todos expresando el mismo sentimiento, hacia una persona que unió a dos pueblos sin saberlo, solo con la fuerza de su corazón noble y sincero. Agradezco a Lilian Padilla por acompañarme en este viaje de amor fraternal”.

La noche del 9 de mayo de 2012 en Salón de Actos del Colegio Bautista de San Salvador, sus compañeros de promoción realizamos un homenaje póstumo a Ernesto Arnovio. Fue muy emotivo escuchar anécdotas de nuestro compañero Arnovio, desde los primeros años de escolaridad. A este tributo asistieron la señora Lilian Guatemala (entonces Directora del Colegio), Juan Francisco Cerna, Sonia Osegueda, Ruth Varela, Lissette Marisela Paz, Jorge Oviedo, Francisco Panameño, Claudia Shuttin, Lizeth Rivas, Zenaida Irasema Moreno, Sandra Peraza, Gloria Renee Ochoa, Lorena Zelaya, entre otros.







LEGADO ESPIRITUAL

Patricia Orellana, residente en Estados Unidos, escribió en Facebook el 7 de mayo de 2012: “Yo realmente aun no salgo del shock que me provoco saber de la noticia de Ernesto Arnovio Guandique en pensar que hace algunos dias estuve viendo todos sus chistes, mensajes con algunos de nuestros compañeros de la Promo 25/86 y pensaba en todo lo que hizo para reunir a la Promo en El Salvador, el entusiasmo que le puso, los videos con todo y sus locuras, todo un acontecer que marco la vida e historia de varios compañeros con el reencuentro...Lo recordaré siempre y que Dios lo reciba en su Gloria ... Gracias Amigo por dejarnos ese legado que formo parte de nuestra historia...!!! Que descanse en Paz...!!!”

                        


Hoy que nuestro amigo Ernesto Arnovio Guandique ya no esta, recuerdo su legado espiritual, la magnífica despedida de sus compañeros por la puerta grande: la que está reservada para aquellos que hacen real la infalible máxima que debemos dar antes que recibir, que hacen de la cortesía y la generosidad un modo de vida, que viven para crear una atmósfera de amistad y camaradería, y para endulzar a sus paso la existencia de quienes los rodean, a fin de robarle terreno a la amargura.









domingo, 10 de noviembre de 2024

REMINISCENCIAS MUSICALES DEL COLEGIO

Por Joaquín Rivera Larios




En 1985 tuve el privilegio de ingresar al Colegio Bautista de San Salvador y alternar con una pléyade de jóvenes progresistas. Todo marchaba bien hasta que me reencontré con una pesadilla llamada matemáticas. Afortunadamente una compañera que no era un prototipo clásico de belleza, -pero también distaba mucho de ser "la Mujer que no soñé" que describe Ricardo Arjona en su famosa rola-, al verme atribulado, se conmiseró de mí y en recreos y horas libres dispuso explicarme con pasmosa paciencia los indescifrables ejercicios.




Respondía al nombre de Claudia Susana y era un verdadero portento de inteligencia y buena conducta, lo que a la postre la llevó a ser la Alumna Integral de nuestra promoción. Desde que la veía llegar al colegio, sonreír y recorrer los pasillos en los recreos, en mi mente resonaba aquella inolvidable canción del grupo Menudo: “Susana te veo cada mañana/con tu falda azul marino/con cara de colegio sonríe al destino/Melena, de puro color platino…”

RECUERDOS CON TRASFONDO MUSICAL 

Sin duda los recuerdos más sentidos suelen tener trasfondo musical. Veía a mis compañeras de bachillerato más galantes en el Colegio Bautista y de inmediato recordaba “Cómo te va mi amor” (1985), el tema insignia del trio mexicano Pandora,  escrito por el cantautor nicaragüense Hernaldo Zúñiga, mas creo que no hubo adolescente en aquellos aciagos años que cuando contemplaba una chica, apreciaba sus gestos, la candencia de su caminar, se deleitaba con su mirada, se guardaba un suspiro, echaba a volar sus sueños y entre nubes de algodón no escuchara a lo lejos esa entrañable tonada: “Como te va mi amor, cómo te va/era en silencio la pregunta entre tu yo/eres feliz mi bien, sin engañar/porque a mi puerta el amor nunca volvió”.




 

Ciertamente, la adolescencia es una época crucial de cambios físicos, psicológicos y además es el período propicio para el romanticismo idílico, y el trío mexicano Pandora que emergió en escena en 1985 con fuerza telúrica, apadrinado por el tenor continental Pedro Vargas (1906-1989), de manera formidable nos obsequiaron los temas, las tonadas para dar cuerpo y forma a nuestros enamoramientos platónicos.





En la agitada, ilusa y febril mente de un adolescente la devoción por las actrices, cantantes que nos arrancan suspiros, se entrecruza con la admiración por figuras del entorno cercano en la que vemos reflejadas algunos dones o rasgos físicos o de personalidad que proyectan las luminarias del espectáculo. 



Y las bellas y carismáticas vocalistas de Pandora (las hermanas Isabel y Mayte Lascurain, junto con su prima Fernanda Meade) fueron un símbolo y un referente que alimentaba e inspiraba el romanticismo en aquellos turbulentos años.

EL ENCUENTRO CON JOHN FRANK 

En el colegio alterné con un contingente de jóvenes entusiastas y visionarios, entre ellos  figuraba un compañero con una enorme retentiva, Juan Francisco Segura, autodenominado John Frank, oriundo de San Juan Nonualco, departamento de La Paz, con admirable facilidad para las matemáticas, así como para escribir y hablar el inglés y por si eso fuera poco, una innata capacidad para la música: de manera autodidacta había aprendido a tocar guitarra y teclado, destrezas que lo volvieron el protagonista por excelencia de las veladas y actos escolares. No era extraño que participara en más de un número en una velada.




Pues bien, el contacto de primera mano con la música, fue cuando conocí a John Frank. Antes de John percibía la música como un espectador pasivo que se solazaba oyendo una melodía; gracias a él, comprendí las dificultades que encierran la creación y la ejecución musicales. Juntos tuvimos innumerables conversaciones sobre los modelos ideales de belleza femenina, fútbol, literatura, política, religión, música, guerra popular prolongada, familiares y amigos. Juntos compusimos algunas canciones y desahogamos nuestras penas y alegrías juveniles al son de una guitarra, ansiando atraer a las chicas que capturaban nuestra admiración.





En un convivio de nuestra Sección (Tercer Año B), se dio una de las puntadas musicales protagonizadas por John, en la que acompañado de su guitarra, y con los acordes de "Casas de cartón", del cuarte venezolano Los Guaraguao, musicalizó algunas vivencias escolares, dejando entrever que la entonces Directora no comprendía a los jóvenes de la sección.





TERCEROS EN DESCONCIERTO

El momento de mayor frenesí sobrevino de la mano del show “Terceros en Desconcierto”, que último año de bachillerato ofrecía como despedida al resto de compañeros. En el Colegio Bautista de San Salvador, era costumbre que los terceros años ofrecían show de despedida. El de nuestra promoción tuvo lugar en 1986 y se llamó “Terceros en Desconcierto”. Fue sin duda un momento de frenesí al calor de parodias, humor, sátiras, fono mímicas, dramatizaciones, coreografías de tonadas de moda, llamativos vestuarios, entre otros atractivos.
                                    


Aquella cálida mañana en el salón de actos el aire estaba saturado de energía y el ánimo colmado de emotividad, las luces multicolores brillaban con intermitencia y en medio del sonido estridente, que se apaciguaba cuando aparecían los animadores Jorge Portillo y María José Peresantos, se iban sucediendo las diferentes actuaciones.

Abrió el telón Eugenia de Lourdes Artiaga (Gema), personificando a una artista de hermosas facciones, espigada figura y cabello largo, Daniela Romo, con la versión en español del súper éxito “Yo no te pido la luna”, un tema que en italiano interpretó Fiordaliso.




Acto seguido irrumpió en escena Lenev Pérez, enfundándose el traje de Billy Ocean, con el tema, “When the Going Gets Tough, the Tough Get Going”, que fue el fondo musical de la película La Joya del Nilo, auxiliado en los coros por Mirna López, Jorge Meléndez y Rubén Regalado.
                                                    


Para personificar fielmente a James Brown, el Rey Soul, Agustín González se vio obligado a teñirse el rostro de negro, a gesticular como Brown y desplegar la coreografía que se aprecia en el vídeo de “Living in América”, un tema que formó parte de la banda sonora del film Rocky IV de 1985.
                                    


Lorena Zelaya, Gloria Renee y Patricia Orellana, arrancaron aplausos llevando de manera precisa el ritmo y los movimientos del despampanante trío de color Pointer Sister con el éxito "Jump", mientras Lorena Vigil hizo saltar al salón de actos emulando la presencia escénica y el lenguaje gestual de Whitney Houston en el vídeo del tema “How Will I Know”.




Mario Guerra hizo una fono mímica de Steve Wonders, con todo su grupo, estrella no vidente que cuando le tocó bajar del escenario no encontraba la salida; Juan Francisco Segura (John Frank) y Beatriz Guzmán, flanqueados por bailarines y bailarinas, hicieron lo suyo con “Caribe”, popular rola de salsa que cantaban Ángela Carrasco y Willie Chirino a mediados de los ochenta.




Pero la actuación más memorable fue la que protagonizó Odir Ruiz, el de más baja estatura de la promoción, con Sonia Mirna Osegueda Martínez, la chica más alta, en la que el primero cantaba “Pienso en ti”, de Fernando Ubiergo. El estruendo de las sonrisas de oreja a oreja dominó el salón de actos, y al bajar del escenario el cómico protagonista pasó a llamarse “Odir Ubiergo”.
                                              

 


Por cierto el mismo “Ubiergo”, cerró con broche de oro la velada, haciéndole de árbitro en una parodia sobre Rocky Balboa, que dio comienzo con la clásica música. Samuel Gálvez interpretó a Rocky y Francisco Cerna Castillo, encarnó a Iván Drago, el boxeador ruso. Así en medio de desaforadas carcajadas se cerró uno de los capítulos escolares más memorables.

No todo fue color de rosa, la velada musical trastabilló cuando por poco no pasa la férrea censura de la señora Directora, quien detectó contenidos que a su juicio reñían con la moral y aparente desorden en los ensayos. Por fortuna ese impasse fue superado por la feliz mediación de la Presidenta de la sección A, Ivanova Vaquerano y otros compañeros, y fue así como "Terceros en desconcierto" se constituyó en una de las páginas más renombradas de aquella fase colegial.


EL GRUPO DE ALABANZA 

Días después de “Terceros en desconcierto”, gracias a un préstamo de instrumentos que hizo la Iglesia Nazareth de San Salvador, los músicos de Tercero año “B” armaron un grupo de alabanza (entonaban entre otros cánticos el Salmo 113), figurando en los coros Claudia Jeannette Jiménez, Claudia Georgina Muñoz y Roxana Yanira Ayala, John Frank tocaba la guitarra, Samuel Gálvez la batería y Sandra Peraza el teclado. Ensayaban en la Iglesia Nazareth, pero la vida de esta agrupación fue fugaz.

Con mucha expectación la agrupación actuó en el auditórium del Colegio Bautista de Santa Ana, mi persona como maestro de ceremonias tuvo el honor de hacer una emotiva presentación, pero para sorpresa de todos, los escasos asistentes que estaban al inicio del concierto se fueron retirando poco a poco. Al final el recital solo lo escucharon tres o cuatro alumnos del colegio santaneco. Siempre recordaré con cierta tristeza aquel auditórium vacío, como una muestra de la indiferencia, displicencia y hasta del rechazo que suele sufrir el artista que con tanto esfuerzo prepara su obra.




El rechazo no termino allí. A mediados de 1986 yo mataba el ocio escuchando en una vieja radio casetera a “Runaround sue” (Leif Garret), “el Tigre” (Cesar Costa), “Buen rock and roll esta noche” ( Enrique Guzman y Los Tin Tops). En 1982 mi hermano César Edmundo (1949-2021) grabó “el Tigre” en un disco de vinilo 45 revoluciones y yo abrigaba la esperanza de entonar ese tema en una velada escolar, cuya versión original en inglés “Tiger” fue grabada por el cantante estadounidense Fabian en 1959. 

Insistí con John Frank, para lograr el acompañamiento de los músicos que integraban el grupo de alabanza, pero al final John me confesó que aquellos no querían, aduciendo que yo carecía de métrica y desentonaba. Así se abortó la tentativa más relevante que tuve de pararme en un escenario y cantar frente a un público.




jueves, 31 de octubre de 2024

HERMANADOS POR LA ADICCIÓN A LA MUSICA

Por Joaquín Rivera Larios




Durante 1986 Juan Francisco Segura, John Frank para sus compañeros del Colegio Bautista, me invito a visitar su terruño natal, San Juan Nonualco, un pueblo pintoresco, enclavado en el departamento de La Paz, con algunas calles adoquinadas y otras empedradas, elevado a la categoría de ciudad durante el gobierno del General Salvador Castaneda Castro mediante Decreto Legislativo de 29 de junio de 1946.

Cuenta aquel terruño, cuna de la danza del tigre y el venado, con una preciosa iglesia, pintada de rojo y anaranjado, con ribetes blancos, que atesora las reliquias del Padre franciscano, Cosme Spessotto (1923-1980), quien durante 27 años fue el párroco de San Juan Nonualco, hasta que fue asesinado el 14 de junio de 1980. Oriundo de Treviso (Italia), fue el responsable de la construcción de la imponente iglesia Juan Bautista que conserva en exhibición la sotana ensangrentada del religioso. La vida, obra y muerte de Fray Cosme, impactaron a John Frank y reforzaron sus ideas progresistas.








EL OFICIO DE ESCRIBIR CANCIONES

Lo más impresionante de San Juan Nonualco es el trato cálido y fraternal, uno podía entrar a cualquier casa como si fuese la suya, y más aún, con la carta de presentación de ser amigo invitado de John Frank. En ese entorno tan acogedor, tuvimos la osadía de componer canciones. Francisco Medrano Valencia, otro entrañable amigo y mi persona, escribíamos las letras y John les ponía las melodías. 

Y al calor de la inspiración juvenil, fueron surgiendo espontáneamente canciones:  “Pequeña golondrina”, “Las Fuerzas doradas”, “Despierta señor”, “La reina de mis sueños”, “Adelante juventud", “Basta ya”, “Quisiera retornar contigo”, “Triunfó el amor”, “Obsequiemos amistad”, “Quiéreme”, “Romántico de profesión”. Las dos primeras fueron de la autoría de Francisco Medrano  y las siguientes de mi creación.



En dos de los temas de mi autoría “Despierta señor” y “Obsequiemos amistad”, aparte de los acordes de guitarra, se les incorporó arreglos de teclado, gracias a la valiosa colaboración de Abo Solano, quien después fue tecladista de “Lora”, de la “Orquesta de Quique Samour” y de la “Raza Band”, actualmente es un reconocido cantante de bachata en Estados Unidos y ha popularizado “Oh Babe” y “Pensando en ti”, inclusive ha actuado en el programa “Doce Corazones” de Penélope Menchaca, vídeos que se pueden apreciar en YouTube. Con el tema “Despierta Señor” John Frank y quien escribe, participamos en las eliminatorias preliminares del Festival OTI Nacional en 1987.




Tengo presente la enorme facilidad con que John compuso la música de “Las fuerzas Doradas”, una canción escrita por mi amigo Francisco Medrano Valencia que denunciaba la manipulación de conciencias, la distorsión de la realidad y la pérdida de identidad que generan los grandes medios de comunicación, así como la promoción de los valores aparentes(lujo, belleza, comodidad)

En una estrofa de "Las fuerzas doradas" se criticaba el fenómeno de la transculturización (la adopción de formas culturales de otros lugares y sustituirlas por las propias), más o menos decía: “Sanas costumbres y valores solemos olvidar, por corrientes extranjeras que nos vienen a implantar". En esta parte John con una chispa de ironía dispuso ponerle acordes del tema “New York, New York”, que popularizara Frank Sinatra.

FESTIVAL OTI EN LA MIRA

En el tema “Obsequiemos amistad”, con el que pretendíamos participar en el Festival OTI Nacional 1988, contamos con la valiosa colaboración de Abo Solano, en el teclado, pero se suscitaron discrepancias creativas. John le hizo arreglos de balada pero al estribillo le puso una melodía muy rítmica similar a la rumba. Abo era más partidario de aplicarle arreglos de salsa a todo el tema, incorporándole un puente propio de ese género. La propuesta de Abo era más rítmica y bailable. 
                                            

Las discrepancias consumieron nuestras energías y no concluimos la composición. Recientemente he visto documentales sobre The Beatles, Duran Durán, Soda Stereo, Guns N’ Roses, y pude darme cuenta cómo dichas bandas se disolvieron en gran parte por diferencias creativas.                                            


LA CENSURA

Gracias a la feliz iniciativa de John Frank que pertenecía al grupo de música andina “Raíces”, éste me hizo el favor interpretar mi primera composición "¡Despierta señor!", pero la retiraron de su repertorio, porque sectores del público la censuraron. Esta agrupación estuvo integrada por Rafael Reyes, Daniel Urrutia, David Flores, Abo Solano, Pedro Doño, Juan Carlos Cárcamo.
                                


La censura no solo provenía del público sino también de esferas estatales. De hecho, David Flores, un integrante de “Raíces”, tuvo que salir para Australia debido a amenazas en su contra después de una presentación. Le llamaron del cuartel para que declarase sobre el contenido de las canciones

Antes de recalar en la música comercial, como bajista del cuarteto tropical “Las nenas del grupo Caña”, con quienes recorrió Estados Unidos y Canadá, John Frank  integró varios grupos que ejecutaban música de protesta: el denominado Anastasio Aquino, Guinama que después pasó a llamarse Teosinte (este último formado en la Universidad de El Salvador).

VELADA ESCOLAR

A mediados de 1989 el Instituto Salvadoreño de Superación Integral “Isaac Newton” (INSSI), organizó en el auditórium del Ministerio del Interior, hoy Gobernación, un agasajo en honor a las madres. El maestro de ceremonias fue Mario de Jesús Machado, el Director del Instituto. Francisco Medrano Valencia estudiaba allí y participó con dos canciones: “Pequeña Golondrina” (balada) y “La reina de mis sueños” (rock), ambas con arreglos en teclado de John.

Durante la actuación, en el intervalo entre una canción y otra, mi amigo logró convencer a unas jovencitas que lo acompañaran en la coreografía, con el propósito de darle más vistosidad al número de rock. La presentación fue un éxito, pero ciertas secuelas de la misma no le cayeron en gracia a Francisco: sus compañeros le llamaban “Vaselina”, y luego de esa actuación mutaron su apodo a “Vaselina rocanrolero”. Y dado que Francisco estudiaba en la nocturna, estábamos en pleno desgarramiento bélico y los apagones eran recurrentes, se produjo otra secuela: cuando la luz se iba en el salón de clases, sus compañeros exclamaban: “¡Qué baile Vaselina!”

ASIDUO LECTOR Y ESCRITOR

Francisco Medrano Valencia era un lector compulsivo. Había leído muchas veces Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, El túnel, de Ernesto Sábato. Tenía una facilidad enorme para escribir canciones, cuentos y poemas, adquirió una gran capacidad dialéctica, que a la postre lo catapultó para un nuevo rol: misionero evangélico en el Petén, Guatemala, en parte gracias a los forcejeos verbales con sus compañeros Alcohólicos Anónimos

Escribió dos libros de poemas, dedicados a una chica de la que se enamoró, los empastó primorosamente y los obsequió a la destinataria de sus sueños. Creo que no los reprodujo para nadie más. En un mueble de madera guardaba cientos de canciones manuscritas de su autoría. Un día gris sufrió un ataque de depresión y lanzó al fuego todas sus composiciones.

MUSICA EN LUGARES SOMBRÍOS

A veces la música nos conecta con parajes sórdidos. A finales de los ochenta en un nauseabundo mesón de la Calle Modelo del Barrio Candelaria, rodeado de personajes sombríos con olor a droga y alcohol y de damas de la noche, con la música melancólica de cinquera de fondo, pernoctaba Rubén Paz, quien consolaba sus penas cantando baladas al son de una guitarra.




Rubén solía llamarnos a sus amigos “Carnales”, yo lo saludaba afectuosamente diciéndole “Carnal boy”. Lo visitaba para que cantara mis canciones, les hiciera arreglos y grabarlas en un casete. Regularmente mis temas no le gustaban. Al verme me decía “¿Has escrito una nueva canción carnal?” A veces dejaba entrever un gesto de desánimo o desaprobación, creo que veía mis letras como cursis y su lenguaje lírico como trasnochado. 

Aun así, me hizo el honor de cantar “Quiéreme”, “Jamás, jamás”, “Frente a frente”, “Triunfo el amor”. Un buen día “Carnal boy” se juntó providencialmente con otro guitarrista y le hicieron arreglos a “Triunfo el amor”, lo grabó y me dijo “Carnal te tengo una sorpresa” y me obsequió el casete. Aquellos preciosos acordes de guitarra que acompañan mi canción y las noches tarareando tonadas con Rubén Paz y Francisco Medrano Valencia constituyen lo mejor de mis andanzas juveniles.


sábado, 19 de octubre de 2024

TALENTOS DE LA MUSICA FALLECIDOS EN CARRETERA

 Por Joaquín Rivera Larios



A raíz de un aparatoso accidente de tránsito, falleció el gran cantante español Nino Bravo (Luis Manuel Ferri Llopis), a la edad de 28 años, famoso intérprete de “Un beso y una flor”, “Te quiero, te quiero”, “América”, “Noelia.” La tragedia ocurrió la mañana del día 16 de abril de 1973, a la altura y de la ciudad de Talancón, Kilometro 95 de la Carretera Nacional Valencia-Madrid, el vehículo BMW Automático en que se conducía al tomar una curva a demasiada velocidad se salió de la calzada y volcó. El cuerpo del artista entró a la Ciudad Sanitaria Francisco Franco de Madrid, ya sin vida. Su sepelio tuvo lugar en Valencia, su ciudad natal, y fue una verdadera manifestación de duelo popular.



La única española en el Club de los 27, que engrosan Jim Morrison, Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Kurt Cobain y Amy Winehuose, es la cantautora Evangelina Sobredo Galanes más conocida como Cecilia (1948-1976) que popularizo temas como “Amor de medianoche”, “Dama, Dama”, “Nada de nada”, “Mi querida España”, falleció la madrugada del 3 de agosto de 1976 a raíz de la colisión de su coche contra un carro de bueyes que transitaba sin luces en el pueblo de Zamora, mientras viajaba dormida en el asiento trasero a tan solo meses de cumplir 28 años de edad. Era considerada junto a Mari Trini las más grandes cantautoras españolas de los setentas.





La madrugada del 16 de febrero de 1985 abandonó este mundo terrenal una de las voces más representativas de la música de protesta, el cantautor venezolano Alí Primera, autor de “Casas de cartón”, “No basta rezar”, su deceso se produjo en la Autopista Valle-Coche de Caracas, donde se estrelló con su Wagoneer, luego de salir del estudio de grabación en el que preparaba un álbum. Las últimas palabras que profirió a su esposa Sol Mousset antes de marcharse de su hogar fueron: “Mi vida te amo. Mis hijos los quiero”. Aunque oficialmente su muerte se produjo a raíz de un accidente, no se descarta la hipótesis de un atentado orquestado por sus adversarios políticos, dado que por su militancia de izquierda y la temática de sus canciones, fue objeto de múltiples persecuciones.




Pocas veces coincide el ascenso vertiginoso al pináculo de la fama, con la muerte abrupta. Tras permanecer en coma varios días, Freddy Zelada (1967-1992) falleció el 6 de octubre de 1992, luego de ser impactado por un microbús de la ruta 9 cuando viajaba en su moto en el Barrio San Jacinto de San Salvador; fue el popular intérprete de “Mentiras”, original de Marito Rivera y su grupo Bravo. La muerte trágica de Freddy y sus melodías marcaron mis primeros días como Agente Auxiliar de la Fiscalía General de la República, adscrito a los Juzgados de Hacienda. Lo que más me gusto de sus canciones, fue el estribillo de “He vuelto a recordar”: “Ámame sin condición/entrégame tu corazón/porque siempre/en mi mente vives amor…”
            
                   

Muchos recuerdan el  homicidio de Valentín "El Gallo de Oro" Elizalde (1979-2006), la estrella de la música de banda sinaloense, perpetrado el 25 de noviembre de 2006 en Reynosa, Tamaulipas.  Pero ignoran que su padre, el también cantante Everardo "El Gallo" Elizalde (21 de noviembre de 1940 / 23 de noviembre de 1992), otro de los ídolos de la música sinaloense,  falleció en Villa Juárez (Sonora), cuando la camioneta en que viajaba salió en una curva de la autopista, dejando así a su viuda Camila Valencia con 4 hijos, entre  ellos el futuro cantante Valentín que en ese momento solo tenía 13 años.
  


El propietario, director y fundador de “Espíritu Libre” y “Bongo”, Luis Felipe Aguiñada, hermano de Jhose Lora, murió atropellado la noche del 4 de diciembre de 2017 en la Calle San Antonio Abad de San Salvador. Las dos agrupaciones tuvieron gran protagonismo en la farándula nacional las últimas tres décadas del siglo pasado.



Una gran perdida para el canto y el teatro de El Salvador fue el deceso de Adriana Mojica, a la edad de 19 años, quien pereció en España el jueves 5 de septiembre de 2024, a raíz de accidente ocurrido a la altura de la localidad de Torrelodonesa, kilómetro 31,5 de la vía, cerca de las 7:35 a.m. (hora de España). La hipótesis inicial apunta a que la joven salvadoreña caminaba hacia una parada de autobuses cuando fue atropellada.
                                


Para septiembre de 2022, Adriana Isabel Mojica Trabanino, debutó como Esperanza Cladwell, cantante principal en el musical "Urinetown", producido por la compañía teatral Black Coyote. Migue Siman, el fundador de dicha compañía, escribió en redes sociales con motivo del deceso: "Adri, apareciste de la nada con una avalancha de talento y energía. Tu sonrisa era rebeldía y revolución. Hoy perdimos esa voz que levantó almas, reventó techos y calmó tormentas. Nos vemos en el río”.