Por Joaquín Rivera Larios
Pero ¿cuál es el verdadero el origen del “Pulgarcito de América”? Relata el historiador Carlos Cañas Dinarte que el 15 de septiembre de 1937, desde los estudios de la radioemisora oficial RDN, el poeta y químico farmacéutico, Julio Enrique Ávila (San Miguel, 4 de agosto de 1892- San Salvador, 16 de noviembre de 1968) ofreció el discurso “El Salvador, Pulgarcito de América”, que después difundió como artículo en diversos medios capitalinos, como Cypactly. Revista de variedades (año IX, no. 140, 25 de agosto de 1939, portada).
Esa frase -atribuida hasta la saciedad a la escritora
chilena Gabriela Mistral (1889-1957)-, Premio Nobel Literatura, fue estudiada y desmitificada entre 2010 y
2015 por el antropólogo y escritor salvadoreño Dr. Rafael Lara Martínez, con
base en abundantes pruebas documentales.
Tal apelativo le era atribuido a la escritora chilena probablemente por el cariño que ésta le tenía a
nuestro país, al que visitó en 1931, generado en parte por su amistad con
escritores salvadoreños, especialmente Claudia Lars (1899-1974) y Salarrué (1899-1975).
Independientemente de quien provenga este sobrenombre con
que se identifica a El Salvador, la idea del símil fue tomado del personaje
principal de los cuentos del escritor francés, Charles Perrault (1628-1703),
cuentos que fueron famosos desde el Siglo XVII hasta nuestros días.
Pulgarcito, tal como refiere Beto Sánchez Ch. en su libro de relatos “Anónimos” (2018) es el personaje principal de Perrault, hacen alusión a los defectos de
un niño pequeñito, víctima de burlas, engaños y desprecios de los otros
personajes. Sin embargo, en sus relatos el escritor francés le atribuye una astucia
y vivacidad muy cercana al heroísmo.
Prosigue Sánchez Ch. diciendo que Perrault quien acostumbraba
incluir una moraleja al final de sus cuentos, concluía que algunas veces los defectos o debilidades físicas, son recompensados con astucia,
inteligencia y agrado. Espera Sánchez Ch. que esta dualidad de defectos y
virtudes en un mismo personaje, es lo que los literatos han querido destacar al acuñar el sobre nombre “El
Pulgarcito de América” para referirse a nuestro país.
Hablando del personaje en cuestión, me gustó mucho la
mascota "Pulgarcito", híbrido de dedo pulgar y paloma, que simbolizó los Quintos Juegos Deportivos
Centroamericanos San Salvador 1994, organizados en la etapa final del gobierno
de Alfredo Cristiani. La había buscado en la red en varias ocasiones
infructuosamente. La encontré por fin en un suplemento especial que publicó La
Prensa Gráfica, el 10 de mayo de 2015, con motivo del centenario de dicho
periódico.
Recuerdo que en la inauguración de dicho evento Álvaro
Torres entonó el himno nacional, desfilaron la lanzadora de jabalina, Ana Mercedes Campos (1930-2013) y la
Selección de futbol, liderada por Conrado Miranda Sasso (1928-2021), ganadores de la Medalla de Oro en los VII Juegos Deportivos
Centroamericanos y del Caribe en 1954, celebrados en México.
No hay comentarios:
Publicar un comentario