No se puede aquilatar el talante artístico de Álvaro Torres, sin sopesar su procedencia de un país que no tiene relevancia en la industria musical a nivel internacional, sus orígenes rodeados de carencias materiales en su natal Concepción Batres (Usulután) junto a su madre, María del Carmen Torres, quien cortaba algodón, sus vivencias en el entonces semiurbano cantón San Luis Mariona, de la populosa ciudad de Mejicanos, de ahí que su ascenso al pináculo de la fama es doblemente meritorio.
viernes, 17 de junio de 2022
ALVARO TORRES, ARTIFICE Y PROMOTOR DEL ROMANTICISMO
No se puede aquilatar el talante artístico de Álvaro Torres, sin sopesar su procedencia de un país que no tiene relevancia en la industria musical a nivel internacional, sus orígenes rodeados de carencias materiales en su natal Concepción Batres (Usulután) junto a su madre, María del Carmen Torres, quien cortaba algodón, sus vivencias en el entonces semiurbano cantón San Luis Mariona, de la populosa ciudad de Mejicanos, de ahí que su ascenso al pináculo de la fama es doblemente meritorio.
domingo, 5 de junio de 2022
LUCÍA MENDEZ, LA EMPERATRIZ DE LAS TELENOVELAS
Por Joaquín Rivera Larios
La transfiguración del rostro de Lucía Méndez, a fuerza de cirugías estéticas, en un esfuerzo por perpetuar la juventud, ha eclipsado una belleza arrolladora y espectacular que dominó la TV, la radio y el cine en México que es y era el Hollywood del espectáculo en Latinoamérica. No obstante, la conmoción que su presencia en los escenarios generó en el espíritu de sus fans en los años setenta y ochenta es una experiencia abrumadora cuyas efectos se prolongan a nuestros días.
La indiscutible reina de las telenovelas mexicanas, que se catapulto a la fama con la célebre película “El Ministro y yo” (1975), estelarizada por Mario Moreno “Cantinflas”. Qué mozalbete de aquella época no clavó su pupila en el rostro angelical y el despampanante cuerpo de “Colorina”, “Vanesa”, “Diana Salazar”, “Marielena”, varios de los múltiples personajes que protagonizó en la pantalla chica. Si bien su voz es agradable y bien modulada, su capacidad vocal carece de la potencia de otras cantantes, sin embargo, popularizó temas que marcaron época “Culpable o inocente”, “Margarita”, “Mi amor, amor”, “Don corazón”, “Enamorada”, “Atada a nada”, “Corazón de piedra”
En su período de mayor apogeo los medios de comunicación no eran sobreabundantes como hoy, consecuentemente el catalogo de artistas era sustancialmente menor, eso probablemente contribuía a que la efervescencia, la exaltación, el morbo por una actriz o cantante específica fuese más intenso, fascinación que suele agudizarse en la adolescencia, por ello fue una experiencia inolvidable ver a Lucía en los vídeos de sus canciones o en el programa “Siempre en Domingo”, icónico espacio de Televisa, que durante 28 años presentó Raúl Velasco (1969-1998).
En cada vídeo musical, entrevista o escena de telenovela la estrella literalmente nos atrapaba y nos trasladaba a un mundo de fascinación que lindaba con la alucinación. Fue una diva en el sentido integral de la palabra, combinaba la atracción física con la mental y el efecto en sus admiradores era fulminante. En YouTube, se aprecia un vídeo que es un verdadero “premio a la vista”, ya que reúne en un verdadero ramillete a Adela Noriega que también tuvo gran suceso en las telenovelas y a Lucía, interpretando el tema “Corazón de Fresa”.
Su estatus de diva asediada por una lluvia de pretendientes de alto perfil, le pasó factura en la telenovela “Tú o nadie” (1985), prueba de ello fueron las consecuencias de la ruptura de su romance con el argentino Héctor “Toti”, Maselli, el manager de José Luis Rodríguez “El Puma”, quien explicó en vídeo que se puede apreciar en YouTube titulado “El Puma Rodríguez confiesa a Lucía Méndez por qué se fue de Tú o Nadie”, que Maselli influyó en él para que abandonara la telenovela antes de comenzar la grabación en Acapulco, diciéndole que todo el protagonismo lo llevaba la actriz en el guión, presumiendo Lucía en su relato que ello fue por el despecho que Maselli sentía hacia ella.
Al navegar en la red para rastrear las conexiones de Lucía Méndez con El Salvador, lo más próximo que encontré fue su presentación en la Teletón 2003 que tuvo lugar en el anfiteatro del Centro de Ferias y Convenciones (CIFCO) el viernes treinta y uno de enero y el sábado uno de febrero de ese año, donde alternó en la franja estelar con una pléyade de artistas internacionales, entre ellos Alexandra (ex Sentidos Opuestos), Alejandra Guzmán, Vilma Palma, Amanda Miguel, Diego Verdaguer, Francisco Céspedes, contándose con la animación de Adal Ramones.
Eleonor Roosevelt, ex primera dama estadounidense, dijo: “Las mujeres hermosas, son accidentes de la naturaleza, pero las ancianas hermosas son obras de arte”. Sin hacer a un lado, la gratitud hacia Lucía por tantos momentos luminosos que me obsequio en la adolescencia, quizá deba objetársele su obsesión por refugiarse en las cirugías, a fin de negarse a mostrar abiertamente sus arrugas y exhibir con dignidad el proceso de envejecimiento, dado que continúa bajo los reflectores inmersa en sus proyectos artísticos.
El Príncipe de las Letras Castellanas, Rubén Darío escribió: “Juventud divino tesoro/que te vas para no volver/cuando quiero llorar no lloro/ y a veces lloro sin querer”. Al escudriñar los recuerdos a través de estas memorias, imágenes y tonadas que rompen la barrera del tiempo, me reencuentro con la juventud pérdida, al evocar una estrella que con su rostro y capacidad histriónica enamoró a las cámaras de televisión y a toda una generación, de la que honrosamente formo parte, erigiéndose en un paradigma de belleza, en un modelo ideal de mujer ampliamente deseado y admirado, en un símbolo resplandeciente de una época entrañable.
martes, 10 de mayo de 2022
BIBY GAYTAN, "LA BARBIE MORENA"
Por Joaquín Rivera Larios

Nacida en Tapachula, el 27 de enero de 1972, el talento artístico con el que cautivo a sus fans hasta el delirio tiene raíces genéticas, al tiempo que se pulió y acrecentó en el ambiente familiar: es hija de la maestra de ballet clásico Silvia "Bibi" Barragán y del arquitecto Daniel Gaytán. Tiene cuatro hermanos que han figurado en el ambiente artístico, entre ellos, Gonzalo "Chacho" Gaytán, quien formó parte de los grupos musicales Gravedad Cero y de Sentidos Opuestos y hoy en día es uno de los compositores musicales más importantes de México; Daniel "Mano" Gaytán, quien también fue parte de Gravedad Cero y el exitoso grupo Timbiriche.
Huberto
Batis narra en el articulo titulado “Sábado, el destape erótico” que Biby
Gaytán causó sensación entre los escritores. Por su causa vimos un fenómeno
pocas veces visto: los poetas empezaron a dedicarle poemas a una estrella de la
farándula. Relata lo que hizo el poeta
tapatío Jorge Esquinca cuando llegó al aeropuerto de Villahermosa de Tabasco,
se bajó del avión y lo primero que hizo fue besar el suelo, como hizo el papa
Juan Pablo II en su primera visita a México. Le preguntaron si era muy católico
y Esquinca respondió: “No, es que aquí nació Biby Gaitán”.
Escudriñando en la red alguna otra conexión de la “Barbie morena” con nuestro terruño, me encuentro con un vídeo en YouTube titulado “Biby Gaytan en El Salvador” que data del 2011 relativo a una imitación de Biby que escenifica la modelo y conductora salvadoreña Celina Chanta en un programa matutino de variedades de Canal 12. Y las criticas que fluyen en la red en su mayoría son ácidas hacia Celina, y es que no es fácil calcar la peculiar capacidad de hacer suya una tonada, de inyectarle sentimiento y emotividad a la interpretación, es muy fatigoso replicar esa milagrosa habilidad de conectar con el público, hasta llevarlo al éxtasis, exclusiva de artistas ungidos.
Siendo todavía un mozalbete, ver a Biby Gaytan recorrer la playa en el vídeo de la canción “Tan solo una mujer”, cuya letra es de Ricardo Arjona, me aceleraba el ritmo cardíaco, al tiempo que me hacía reflexionar sobre las apariencias y espejismos que suelen estremecer la vida de las estrellas del espectáculo: por un lado, bajo los reflectores despliegan su fulgurante presencia y concitan la admiración colectiva, pero en privado son seres apesadumbrados, carentes de amor y caricias emocionales.
sábado, 16 de abril de 2022
SOPLOS DE MADUREZ
La dinámica de la existencia es acelerada y estresa, la violencia impregna todos los espacios y relaciones, conservar la cordura y la sensatez, cada vez es más difícil, pero debemos hacer un esfuerzo para gobernar nuestras emociones sin desbordarnos, aunque los estímulos sean tan fuertes que pareciera que no dan otra opción.
Debemos amar con intensidad y sin reservas, pero saber decir adiós cuando la relación es insostenible. Hay que tener una elasticidad espiritual, para amar sin ser posesivos y ser desprendidos cuando la relación ya no es viable. Debemos interiorizar que la ley es dar para recibir. Y no esperar gratitud de las personas, porque hay una ley de compensación que opera inexorablemente.
Recorrer la senda de la excelencia y el éxito conlleva ineludiblemente la comisión de errores que deben ser bien interiorizados y capitalizados. No debemos temer al fracaso, solo a no aprender. Toda situación adversa nos da una oportunidad de aprendizaje y perfeccionamiento. El entusiasmo y la buena vibra son los hilos conductores del éxito. Debemos explotar nuestras potencialidades, sin desconocer nuestras limitaciones.
Los vínculos afectivos con el sexo complementario, son claves para nuestra estabilidad emocional. Deben ser una fuente inspiración para crecer y desarrollarnos y no una obsesión que nos deprima. Debemos procurar que las relaciones de pareja nos transmitan fuerza, no que nos la quiten.
El sentido de humor debe ser un compañero en nuestro trajinar, para mitigar las penas, aminorar la neurosis y resolver envenados problemas. Es imperativo no tomarnos muy en serio y aprender a reirnos incluso de nuestros propios defectos. Lo que no significa andar salpicando a los demás con sarcasmos, burlas o ironías.
Debemos hacer un plan para desactivar los obstáculos que se oponen a la consecución de nuestras metas y propósitos. Hay que construir una visión clara fundada en valores. La autocrítica y la auto evaluación deben ser ejercicios constantes.
viernes, 8 de abril de 2022
RACIONALIZAR EL AMOR
Por Joaquín Rivera Larios
El trovador mexicano Nicho Hinojosa canta con todo sentimiento “Así son ellas”: “No hay que comprenderlas, solamente amarlas…” Circula por doquier aquella frase de Blaise Pascal: “El corazón tiene razones que la razón no entiende”.
Hay quienes piensan que si te pones a filosofar, a buscarle la "lógica" al romanticismo o encuadrar un sentimiento como si fuera conocimiento, entonces deja un poco de ser amor para volverse reflexión. Parafraseando a Jacinto Benavente amar cuerdamente es no haber amado nunca.
Parece una tarea infructuosa amarrar la pasión, el
sentimiento al entendimiento, a la inteligencia, para que la fuerza emotiva se
canalice por cauces racionales. Al parecer así piensa la famosa cantante
Shakira: “El amor y la razón son dos viajeros que nunca habitan juntos en el
mismo albergue: cuando uno llega, el otro se va”.
Algunos consideran que cuando encontramos el amor,
encontramos la razón, porque aquél le da sentido a la vida, nos proporciona un
motivo, un propósito para luchar, sacrificarse, trabajar por esparcir dicha
sobre el ser que nos cautiva.
Entre los diversos conceptos y criterios sobre el amor que los teóricos han formulado, me llama la atención uno que combina la racionalidad, la voluntad y el humanitarismo y es justamente el que menciona en la red el sacerdote Guillermo Oviedo Gambetta: "Capacidad constante de desear el bien conveniente a la persona amada, aunque se sufra y no se note".
Eduardo Galeano sostuvo que le gustaba la gente
sentipensante, que piensa y siente a la vez, sin separar la cabeza del cuerpo,
ni divorciar la emoción de la razón. Y en internet sale un meme que simula un
pequeño manual de miles de páginas denominado “Cómo entender a las mujeres”.
La canción “Cada cosa en su lugar”, entonada por Guillermo
Dávila en los ochenta, pone en el tapete de discusión esta dicotomía de razón
vrs. emoción: “Por qué no esperas un momento/busquemos la razón/Por lo qué hoy
tan solo hay dudas/en lugar de nuestro amor/tratemos de poner cada cosa en su
lugar…” Alguien escribía en la red que el amor es un deporte extremo de alto
riesgo. Y en efecto en un sentimiento que nos coloca en una situación
equidistante del gozo y del dolor.
Como se advierte, se ha creído errónea y peligrosamente que
el amor no hay entenderlo, solo sentirlo y disfrutarlo, y son justamente las
creencias que tenemos sobre el amor las que nos generan sufrimiento, aquellas
que indican que este sentimiento todo lo sufre, todo lo suporta, al no poder
desprendernos o desligarnos cuando las otra persona no nos quiere bien.
Erich Fromm despoja al amor de sentimentalismos y de enfoques
emotivos, para verlo como un arte que hay que cultivar, que demanda paciencia, concentración,
fe, disciplina y hacer a un lado el
narcisismo. Sostiene que es una práctica, no un sentimiento.
No hay que perder la fe en el amor, aunque muchas veces, hallamos resultado mortificados en su búsqueda. No perdamos el optimismo que encontraremos ese ser complementario que sea capaz de iluminar nuestra existencia, sin caer en esperas ilusas de amores utópicos, como relata la historia de la Loca en el Muelle de San Blas, que inmortalizara el grupo Mana, en su famosa canción.
En efecto, a veces emprendemos luchas infructuosas para
revertir realidades irreversibles, como querer reconquistar al ser amado,
desarticulamos o descuidamos nuestros proyectos de vida en un intento de
complacer a quien no nos corresponde, o nos sumergimos en estados de depresión
prolongados. Estas actitudes nos pueden llevar a empantanarnos en una relación
tóxica, de la que saldremos más lastimados. No aceptes una cruz, si puedes
elegir otro destino.
El sufrimiento que puede ser útil y fecundo es aquel que
genera progreso interior, aquel que tiene un sentido trascendente, cuando el
sufrimiento nos ayuda a encontrar un significado a nuestras vidas. Pero el
dolor que genera el desamor puede ser caldo de cultivo para emociones como la
ira, venganza, impotencia, tristeza, desesperación, devastación, incredulidad,
negación, baja autoestima, delirios, alucinaciones que pueden malograr nuestra
existencia.
Debemos focalizar todas nuestras fuerzas en construir amores
racionales que sublimen los talentos del ser amado y se encaminen hacia una
comunión en todos los aspectos con éste, buscando el bienestar integral de
nuestra pareja. Si no se logra esto no hay amor. Puede haber pasión y ésta casi
siempre está vinculada a la obsesión y ello puede en muchos casos distorsionar
el sentimiento amoroso.
















































