Carlos Ernesto Panameño Merlos nació en el antiguo Barrio Santa Lucía de San Salvador a los treinta minutos del 7 de noviembre de 1941, bajo el severo régimen del General Maximiliano Hernández Martínez. Justo un mes después de su natalicio, el 8 de diciembre de ese año, El Salvador le declaró la guerra a Japón, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.
Sus padres fueron Angelina Merlos de Panameño, originaria de San Miguel y Juan Antonio Panameño, sastre, originario de San Vicente, quienes fallecieron en su orden los días veinticinco de junio de mil novecientos ochenta y nueve y primero de enero de mil novecientos noventa y uno. Los hermanos Panameño Merlos fueron cinco: Carlos Ernesto, José Antonio, María Luisa, Eduardo Román, Norma Alicia, de ellos solo sobreviven el primero y la última.
ESTUDIOS
Estudió primero, segundo y tercer grado en Escuela República del Brasil de San Salvador (1951-1953), cuarto y quinto grados en el Grupo Escolar Antonio José Cañas de Soyapango (1954-1955). Curso sexto grado Escuela República del Brasil. Los tres años de Plan Básico y los tres años de bachillerato los realizó en el Instituto Nacional Nocturno General Manuel José Arce. Estudió Licenciatura en Ciencias Jurídicas primero y segundo ciclos en la Universidad de El Salvador (1977) y en la Universidad Manuel Luis Escamilla (1997-2001), un un centro de estudios cuyo nombre rendía tributo a uno de los más grandes educadores y filósofos salvadoreños.
TREINTA AÑOS EN EL MOP La primera estancia en su trajinar por el aparato burocrático fue el Ministerio de Obras Públicas (MOP), concretamente la Dirección General de Urbanismo y Arquitectura (DUA), ubicada entonces sobre la Primera Avenida Sur de San Salvador, donde ingresó el 30 de junio de 1962, hasta su retiro el 30 de septiembre de 1992, desempeñándose como mecánico enderezador de automóviles. En 1967 lo trasladaron a las instalaciones de Talleres El Coro, sobre el final del Boulevard Venezuela, cerca de la Dirección General de Caminos.
TALLER PROPIO DE ENDEREZADO Y PINTURA
Cuando aún prestaba servicios en la Dirección de Urbanismo y Arquitectura (DUA), allá por 1982 alquiló un pequeño local en la Colonia Luz, y trabajaba a nivel particular en enderezado y pintura después de su salida de su empleo unos días hábiles de 5: 00 a 8:00 p.m. y los fines de semana, así como en vacaciones. Y antes de pensionarse alquiló en 1989 un pequeño local en la Colonia San José, Mejicanos, para continuar ejerciendo dicho oficio hasta el año 2002.
TRAYECTORIA EN LA PDDH
El 2 de febrero de 2004 el licenciado Panameño Merlos se presentó por primera vez a laborar a la PDDH, cuando las oficinas centrales estaban en el Edificio AMSA, sobre la Quinta Calle Poniente y Noventa Avenida Norte. Los primeros rostros que vio al ingresar al edificio fueron los de Esmeralda Mejía, José Luis Martínez y Oscar Castro (QDDG). Su andadura en la institución comenzó en la Unidad de Adquisiciones y Contrataciones Institucional (UACI), en ese entonces a cargo de Juan Ely Martínez, prolongándose relación laboral hasta el 31 de diciembre de 2023.
Su ingreso a la PDDH se dio en tiempos de mucha efervescencia tanto en la institución como en el país, siendo Procuradora la abogada de origen italiano, Beatrice Alamanni de Carrillo (1943-1922) y en los últimos meses de la presidencia de Francisco Flores Pérez (1 de junio de 1999-31 de mayo de 2004), bajo cuyo gobierno se implementó el plan de seguridad “Mano dura” que buscó en vano neutralizar el accionar de los grupos pandilleriles.
En el área administrativa estuvo bajo el mando de tres jefes: Juan Ely Martínez, Jesús Gonzalo Contreras y Roberto Antonio Velasco Carpio, estos dos últimos estuvieron a cargo del Departamento Administrativo. En el Departamento de Procuración (área de Tutela) tuvo seis jefes y jefas: Wilfredo Hernández Calderón, Héctor Alexander Escobar, Verónica Hernández, Lorena del Carmen Torres (QDDG), Carolina Hernández y Heidy Barrios Zamora.
RASGOS DE PERSONALIDAD
En cierto sentido Panameño Merlos atesora una vasta cultura vital, por su conocimiento de la historia nacional, gracias a sus vivencias, su trajinar de más de casi cinco décadas por el aparataje burocrático del país y el conocimiento de primera mano de varias personalidades de la política, la iglesia, el empresariado, el deporte, la música, el teatro, la televisión, la radio, el movimiento social que han dejado huella en la vida del país.
Poseedor en menor escala de cultura libresca, tiene una gran memoria de corto, mediano y largo plazo, almacenando con gran facilidad detalles de acontecimientos, nombres de personas, fechas, lugares y demostrando una admirable capacidad de asociación para manejar todos esos datos en sus amenos e ilustrativos relatos.
Sin sopesar sus arraigadas convicciones cristianas y su fe en Dios, no se puede justipreciar la conducta de Panameño Merlos, el amor que profesa a su familia, a la memoria de sus padres, su disciplina laboral que lo hacía no faltar a su trabajo, aunque estuviera enfermo, su costumbre de enaltecer y reforzar las cualidades de las personas, siendo muy mesurado para criticar.
Escuchaba en las madrugadas las predicas del hermano Toby padre (QDDG) que pasan en Radio Bautista 89.7 FM, meditaba serenamente en sus enseñanzas y me decía que eran indispensables para alimentar su alma y conducirse con acierto por los laberintos de la vida.
COLABORADOR ADMINISTRATIVO EN COLEGIO
Fue colaborador administrativo del Colegio “Margarita Zaldivar de Wilson ", propiedad de su hermana María Luisa (QDDG), licenciada en Ciencias de la Educación, fundado en enero de 1981, en honor a una mujer que fue enfermera y Primera Dama de la Cruz Roja salvadoreña, siendo benefactora de a muchas personas de escasos recursos económicos. El Colegio estuvo ubicado Calle al Volcán No. 656, Mejicanos.
María Luisa falleció el 30 de abril del 2008, tras fungir 28 años como Directora, el licenciado Eduardo Román Panameño Merlos, su hermano menor, asumió la dirección y lo nombró como colaborador administrativo del Colegio. A partir del mes de mayo del 2008 le correspondió pagar las facturas de los servicios de agua y luz, compra de materiales y trabajó junto a su hijo Carlos Antonio en el mantenimiento de las instalaciones.
Al renunciar Eduardo Román por motivos de salud en noviembre de 2013, asumió en enero del año siguiente la conducción del colegio su sobrina Angelina Barrientos Panameño, licenciada en psicología, hasta el cierre de dicho centro de estudios en abril de 2019 por incosteabilidad de sus operaciones, totalizando 38 años de fructífera labor educativa.
Procede de una cuna humilde, pero tiene familiares cercanos ilustres que han marcado la vida del país. Para el caso es sobrino del doctor Julio Alfredo Samayoa hijo que fue Ministro de Trabajo en el gobierno de la Junta Revolucionaria de Gobierno y Ministro de Justicia en el gobierno de José Napoleón Duarte(1984-1989); y de Mario Samayoa, Magistrado del Consejo Central de Elecciones, Embajador de República Dominicana y Magistrado de la Cámara de Familia.
Es tío por la vía materna del licenciado Julio Guillermo Bendek Panameño, ex Procurador Adjunto para la Defensa de los Derechos Humanos en el período de Apolonio Tobar, actual Magistrado de la Corte de Cuentas de la República y ex docente de Doctrinas Políticas de la Escuela Militar Capitán General Gerardo Barrios.
APOYO AL SINDICATO
Muy consecuente con la lucha sindical, no faltaba a las asambleas generales ordinarias ni extraordinarias de SEPRODEHES, el sindicato de empleados de la PDDH, lo apoyaba decididamente y encomiaba los logros, inclusive cuando le pedían aportaciones económicas especiales.

Cada vez que se hacía efectiva una prestación, contemplada en el Laudo Arbitral con carácter de Contrato Colectivo, vigente desde el año 2013 y revisado el 2016, ensalzaba la lucha sindical, evocando los logros que obtuvo cuando fue miembro de la asociación de trabajadores del Ministerio de Obras Públicas.
Recuerda con mucha satisfacción que en su calidad de empleado de la Unidad de Adquisiciones y Contrataciones Institucional , entonces dirigida por Juan Ely Martínez, llevó al Diario Oficial para su correspondiente publicación el acuerdo que institucionalizó el bono anual el año 2004, en el período de Beatrice Alamanni de Carrillo.
En agosto de 2015 se concretó la nivelación de 43 compañeros y compañeras, entre ellas mujeres profesionales que sufrían el escarnio de la iniquidad salarial. En esa nivelación Panameño Merlos que ostenta el titulo de licenciado en ciencias jurídicas, fue ascendido de Citador Jurídico a Jurídico. En gratitud por esa conquista que fue una bandera de lucha de la Junta Directiva 2014-2015 que presidí en mi calidad de Secretario General, me invitó a comer junto a mi hijo.
GESTOS DE SOLIDARIDAD
Cuando murió su hermano Eduardo Roman, licenciado en ciencias de la educación, el 7 de julio de 2018, Panameño Merlos tuvo gestos de solidaridad con la compañera de vida sobreviviente y con sus sobrinos. Lo apoye juntos con otros colegas en la promoción y seguimiento de un proceso de declaratoria de unión no matrimonial, a efecto de que una vez declarada judicialmente la convivencia, la compañera de vida obtuviera una pensión. Sufragó con gran empeño las carencias del núcleo familiar de su hermano hasta las medida de sus posibilidades.
Su apoyo fue providencial cuando escribí el libro "La música en palabras" en 2018. Me aportó valiosos datos sobre cantantes, orquestas, tríos, grupos de "las buenas épocas" que yo desconocía, inclusive me compartió fotos de portadas de discos de algunos grupos de los sesenta. Me obsequió una foto a colores nítida de un CD de Doris Elizabeth, una talentosa y versátil cantante que mencionaré más adelante.
Fue compañero en el Ministerio de Obras Públicas de la estrella del basquetbol nacional Adolfo “Chorro de Humo” Pineda (1926-1982), quien se cubrió de gloria al liderar el quinteto salvadoreño que ganó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se disputaron en Caracas (1959). Panameño Merlos lo trató y menciona que era una persona humilde y respetuosa.

Cuando me disponía a escribir una crónica sobre el extinto colegio Unión 890, otrora ubicado sobre la Alameda Juan Pablo II, el cual desapareció después del terremoto de 1986, Panameño Merlos que conoció a su directora, Margarita Espinal de Rivera Pino, me contactó con su hermana Norma Alicia, profesora de preparatoria en ese colegio en los años setenta. Ella me proporcionó la explicación del curioso nombre del colegio. También me puso en contacto con el exalumno, Nelson Chávez Zaldivar, quien me ilustró sobre su vivencia en el mismo en la etapa de parvularia.
DEFENSOR DE DERECHOS DEL CONSUMIDOR
Lo vi defender con mucha pasión los derechos del consumidor en gestiones extrajudiciales, tanto con empresas telefónica, cooperativas de ahorro y préstamo, empresas que comercializan computadoras y ganar siempre los casos sin recurrir a acciones legales en tribunales. Estudiaba la base legal que lo amparaba y defendía de manera vehemente su posición, tanto en llamadas telefónicas como en las oficinas de atención al cliente de las respectivas empresas.
OBSEQUIOS
Panameño Merlos es coleccionista de anécdotas del futbol de nuestro país y conocedor de muchos exfutbolistas, actores, ex funcionarios y musicos de antaño, entre ellos el ex centrocampista argentino Juan Andres Ríos, con quien le une una fuerte amistad. El 2019 tuvo la gentileza de obsequiarme los dos tomos de “Corazón Futbolero I y II ”, escritos por Manuel Jesús Cañadas, exfutbolista salvadoreño y periodista, psicologo, historiador que recoge decenas de historias desconocidas sobre el futbol nacional.
En el tomo II que fue presentado en diciembre de 2018 contó con la colaboración de Ramón Alfredo Fagoaga, recio defensor central de la Selección que participó en España 82, quien aportó sus recuerdos en esa creación literaria. Manuel Cañadas, el autor de los libros protagonizó en 1971 la hazaña de anular al Rey Pelé mediante una marca férrea en un partido que el Santos disputó contra el Atlético Marte en Panamá.
Le comenté a Panameño Merlos allá por diciembre de 2019 que en el mega kiosco de libros, ubicado en la segunda avenida norte, edificio #320, se encontraban en oferta diez ejemplares nuevos del libro "Cienfuegos, fútbol de una sola cara" (2003), y los fue a comprar todos para obsequiarlos a sus amigos, entre ellos reconocidos exfutbolistas salvadoreños.
ILUSTRE ABOLENGO
Procede de una cuna humilde, pero tiene familiares cercanos ilustres que han marcado la vida del país. Para el caso es sobrino del doctor Julio Alfredo Samayoa hijo que fue Ministro de Trabajo en el gobierno de la Junta Revolucionaria de Gobierno y Ministro de Justicia en el gobierno de José Napoleón Duarte(1984-1989); y de Mario Samayoa, Magistrado del Consejo Central de Elecciones, Embajador de República Dominicana y Magistrado de la Cámara de Familia.
Es tío por la vía materna del licenciado Julio Guillermo Bendek Panameño, ex Procurador Adjunto para la Defensa de los Derechos Humanos en el período de Apolonio Tobar, actual Magistrado de la Corte de Cuentas de la República y ex docente de Doctrinas Políticas de la Escuela Militar Capitán General Gerardo Barrios.
APOYO AL SINDICATO
Muy consecuente con la lucha sindical, no faltaba a las asambleas generales ordinarias ni extraordinarias de SEPRODEHES, el sindicato de empleados de la PDDH, lo apoyaba decididamente y encomiaba los logros, inclusive cuando le pedían aportaciones económicas especiales.

Cada vez que se hacía efectiva una prestación, contemplada en el Laudo Arbitral con carácter de Contrato Colectivo, vigente desde el año 2013 y revisado el 2016, ensalzaba la lucha sindical, evocando los logros que obtuvo cuando fue miembro de la asociación de trabajadores del Ministerio de Obras Públicas.
Recuerda con mucha satisfacción que en su calidad de empleado de la Unidad de Adquisiciones y Contrataciones Institucional , entonces dirigida por Juan Ely Martínez, llevó al Diario Oficial para su correspondiente publicación el acuerdo que institucionalizó el bono anual el año 2004, en el período de Beatrice Alamanni de Carrillo.
En agosto de 2015 se concretó la nivelación de 43 compañeros y compañeras, entre ellas mujeres profesionales que sufrían el escarnio de la iniquidad salarial. En esa nivelación Panameño Merlos que ostenta el titulo de licenciado en ciencias jurídicas, fue ascendido de Citador Jurídico a Jurídico. En gratitud por esa conquista que fue una bandera de lucha de la Junta Directiva 2014-2015 que presidí en mi calidad de Secretario General, me invitó a comer junto a mi hijo.
GESTOS DE SOLIDARIDAD
Cuando murió su hermano Eduardo Roman, licenciado en ciencias de la educación, el 7 de julio de 2018, Panameño Merlos tuvo gestos de solidaridad con la compañera de vida sobreviviente y con sus sobrinos. Lo apoye juntos con otros colegas en la promoción y seguimiento de un proceso de declaratoria de unión no matrimonial, a efecto de que una vez declarada judicialmente la convivencia, la compañera de vida obtuviera una pensión. Sufragó con gran empeño las carencias del núcleo familiar de su hermano hasta las medida de sus posibilidades.
No faltaba a la vela o sepelio de algún compañero o compañera, estaba presto a dar el pésame a la familia doliente. Hubo un período en que acostumbraba a obsequiar un pastel para degustarlo en el Departamento de Procuración, a fin de alimentar la camaradería y la armonía que debe prevalecer en el accionar de un equipo. Otro rasgo que lo distingue es la gratitud, solía decir que gracias al Presidente Julio Adalberto Rivera los empleados públicos gozábamos de aguinaldo.
Su apoyo fue providencial cuando escribí el libro "La música en palabras" en 2018. Me aportó valiosos datos sobre cantantes, orquestas, tríos, grupos de "las buenas épocas" que yo desconocía, inclusive me compartió fotos de portadas de discos de algunos grupos de los sesenta. Me obsequió una foto a colores nítida de un CD de Doris Elizabeth, una talentosa y versátil cantante que mencionaré más adelante.
CONOCIMIENTO DE PERSONALIDADES
Panameño Merlos practicó el futbol a nivel aficionado y fue un férreo marcador que no permitía que pasara la pelota ni el jugador, al punto que marcó en 1973 en las canchas de la Colonia IVU a Jorge “el Mágico” González, en los comienzos de su fascinante carrera y no le permitió desplegar sus jugadas de ensueño. La marca fue tan asfixiante que el Mágico no pudo sacar a relucir su culebra macheteada, sus túneles, sus globitos, sus autopases.
Panameño Merlos practicó el futbol a nivel aficionado y fue un férreo marcador que no permitía que pasara la pelota ni el jugador, al punto que marcó en 1973 en las canchas de la Colonia IVU a Jorge “el Mágico” González, en los comienzos de su fascinante carrera y no le permitió desplegar sus jugadas de ensueño. La marca fue tan asfixiante que el Mágico no pudo sacar a relucir su culebra macheteada, sus túneles, sus globitos, sus autopases.
Fue compañero en el Ministerio de Obras Públicas de la estrella del basquetbol nacional Adolfo “Chorro de Humo” Pineda (1926-1982), quien se cubrió de gloria al liderar el quinteto salvadoreño que ganó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se disputaron en Caracas (1959). Panameño Merlos lo trató y menciona que era una persona humilde y respetuosa.
Entabló amistad con el exvolante central Conrado Miranda Sasso, (1928-2021), figura estelar del representativo nacional que conquistó la medalla de oro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1954, en un equipo que era conducido por Carbilio Tomasino y que contaba con jugadores como Luis Regalado, Conrado Miranda, Juan Francisco “Cariota” Barraza, Ricardo “Chilenito” Valencia y Alfredo “Baiza” Ruano


Su conocimiento de muchas personalidades me ha permitido construir algunas pequeñas semblanzas de ellas. Panameño Merlos y yo descubrimos que una compañera secretaria era hija de José “Chirilagua” Rivas, un destacado ex futbolista salvadoreño asesinado el 30 de septiembre de 1983, que figuro en los años sesenta del siglo pasado.
Panameño Merlos consultó con sus amigos conocedores de futbol, y me proporcionó por escrito un pequeño bosquejo del trajinar en los canchas de “Chirilagua” Rivas, precisando que fungió como interior izquierdo, cuando se jugaba con cinco delanteros, habiendo figurado en el Quequeisque de Santa Tecla, junto al portero Walberto “el Pulpo” Fernández. También brillo en el Atlético Marte, y en C.D. Millonarios.
Panameño Merlos consultó con sus amigos conocedores de futbol, y me proporcionó por escrito un pequeño bosquejo del trajinar en los canchas de “Chirilagua” Rivas, precisando que fungió como interior izquierdo, cuando se jugaba con cinco delanteros, habiendo figurado en el Quequeisque de Santa Tecla, junto al portero Walberto “el Pulpo” Fernández. También brillo en el Atlético Marte, y en C.D. Millonarios.
Aun conserva amistad con una artista bellísima que enamoró al público salvadoreño en los sesenta. Ciertamente, en aquellos años México tuvo su “novia” que fue Angélica María, España tuvo a Rocío Dúrcal, y si pensáramos en la “novia de El Salvador” tendría que ser Doris Elizabeth, una cantante dulce, primorosa, de multifacética personalidad, que deleitaba el oído con su timbrada voz, dotada de un amplio registro. Tuvo sus inicios en el programa Televariades de canal 6, cuando la televisión era blanco y negro.
Pues bien, la amistad con Doris Elizabeth que en sus inicios fue vocalista de la Orquesta de Lito Barrientos (podemos apreciarla en YouTube interpretando “Coatepeque”), se remonta a la década de los cuarenta y es una herencia de doña Angelina Merlos de Panameño, compañera de trabajo de doña Catalina Martínez, madre de la artista, quien falleció el 2010. Ellas vivían en una residencial que estaba en la Calle Modelo de San Salvador.
Doris Elizabeth residió en Chile, su esposo era Alan (QDDG), un piloto aviador, sobrino de Augusto Pinochet, exgobernante de Chile, además fue piloto de los expresidentes George Bush padre y Omar Torrijos, de Estados Unidos y Panamá respectivamente.

Cuando me disponía a escribir una crónica sobre el extinto colegio Unión 890, otrora ubicado sobre la Alameda Juan Pablo II, el cual desapareció después del terremoto de 1986, Panameño Merlos que conoció a su directora, Margarita Espinal de Rivera Pino, me contactó con su hermana Norma Alicia, profesora de preparatoria en ese colegio en los años setenta. Ella me proporcionó la explicación del curioso nombre del colegio. También me puso en contacto con el exalumno, Nelson Chávez Zaldivar, quien me ilustró sobre su vivencia en el mismo en la etapa de parvularia.
DEFENSOR DE DERECHOS DEL CONSUMIDOR
Lo vi defender con mucha pasión los derechos del consumidor en gestiones extrajudiciales, tanto con empresas telefónica, cooperativas de ahorro y préstamo, empresas que comercializan computadoras y ganar siempre los casos sin recurrir a acciones legales en tribunales. Estudiaba la base legal que lo amparaba y defendía de manera vehemente su posición, tanto en llamadas telefónicas como en las oficinas de atención al cliente de las respectivas empresas.
OBSEQUIOS
Panameño Merlos es coleccionista de anécdotas del futbol de nuestro país y conocedor de muchos exfutbolistas, actores, ex funcionarios y musicos de antaño, entre ellos el ex centrocampista argentino Juan Andres Ríos, con quien le une una fuerte amistad. El 2019 tuvo la gentileza de obsequiarme los dos tomos de “Corazón Futbolero I y II ”, escritos por Manuel Jesús Cañadas, exfutbolista salvadoreño y periodista, psicologo, historiador que recoge decenas de historias desconocidas sobre el futbol nacional.
En el tomo II que fue presentado en diciembre de 2018 contó con la colaboración de Ramón Alfredo Fagoaga, recio defensor central de la Selección que participó en España 82, quien aportó sus recuerdos en esa creación literaria. Manuel Cañadas, el autor de los libros protagonizó en 1971 la hazaña de anular al Rey Pelé mediante una marca férrea en un partido que el Santos disputó contra el Atlético Marte en Panamá.
Le comenté a Panameño Merlos allá por diciembre de 2019 que en el mega kiosco de libros, ubicado en la segunda avenida norte, edificio #320, se encontraban en oferta diez ejemplares nuevos del libro "Cienfuegos, fútbol de una sola cara" (2003), y los fue a comprar todos para obsequiarlos a sus amigos, entre ellos reconocidos exfutbolistas salvadoreños.
El libro versa sobre las peripecias en el balompié de Mauricio Cienfuegos, exvolante creativo de la Selección salvadoreña, ex jugador Luis Angel Firpo, Chalatenago, del Morelia y Santos de México (1991-1993), y de los Angeles Galaxi durante ocho temporadas, hasta su retiro en el 2002. Fue escrito por Ivan Miranda, reconocido periodista ya fallecido de La Prensa Gráfica.
DESPEDIDA
El 22 de diciembre de 2023 despedimos en el Departamento de Procuración con un suculento almuerzo al licenciado Carlos Ernesto Panameño Merlos, después de 19 años once meses de laborar en la PDDH. Me correspondió a mi dar unas palabras en su honor destacando su nobleza, su integridad, tolerancia, espíritu de servicio, su sentido de solidaridad y caballerosidad, su disposición permanente a reconocer el mérito y las virtudes ajenas. Alguien cien por ciento comprometido con su familia.
En lo particular me deja el recuerdo de un conversador muy reflexivo, que percibe y procesa el mundo de una manera diferente, dotado de una memoria privilegiada, con quien tuve el agrado de compartir anécdotas de diversos personajes y eventos históricos. ¡Hasta pronto licenciado Panameño Merlos!
DESPEDIDA
El 22 de diciembre de 2023 despedimos en el Departamento de Procuración con un suculento almuerzo al licenciado Carlos Ernesto Panameño Merlos, después de 19 años once meses de laborar en la PDDH. Me correspondió a mi dar unas palabras en su honor destacando su nobleza, su integridad, tolerancia, espíritu de servicio, su sentido de solidaridad y caballerosidad, su disposición permanente a reconocer el mérito y las virtudes ajenas. Alguien cien por ciento comprometido con su familia.
En lo particular me deja el recuerdo de un conversador muy reflexivo, que percibe y procesa el mundo de una manera diferente, dotado de una memoria privilegiada, con quien tuve el agrado de compartir anécdotas de diversos personajes y eventos históricos. ¡Hasta pronto licenciado Panameño Merlos!
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