En sus últimas horas la ex reina desplegó su amor patrio por hermosos parajes de su tierra natal. Momentos antes de ser asesinada comentaba en su cuenta de Twiter el deleite que le generaba disfrutar de su terruño.
Quizá la muerte de una diva, de un ícono de belleza, que embelesa a millones de espectadores, desenmascara la descomunal sin razón y barbarie que se anida en la criminalidad común y organizada. Si una figura tan querida y de tan elevado perfil mediático es asesinada así, sin ningún tipo de miramientos y contemplaciones, qué podemos esperar los habitantes comunes y corrientes no investidos de fama y sin ningún status quo que nos socorra.
Maracaibo, Estado de Zulia, una urbe petrolera de gran pujanza económica, embellecida por edificios coloniales, un gran lago y costas en el Atlántico, vio nacer a Mónica Spear el lunes 1 de octubre de 1984 en el hogar formado por Rafael Spear e Inge Mootz.
La costera y turística ciudad ha dado a la patria del libertador Simón Bolívar dos señoritas Venezuela, incluyendo Mónica, y cuatro Miss Mundo Venezuela, incluyendo Ninibeth Beatriz Leal, quien ganó el certamen mundial en 1991, disputado en Atlanta, Georgia el 28 de diciembre de ese año.
Pero más allá del talento escénico, de la deslumbrante belleza física que atesoraba, era una chica de férreo carácter que se abrió paso con determinación en el competitivo mundo del espectáculo como lo revela la última entrevista que sostuvo en el programa “Detrás de la cámara”, con el conductor Luis Olivarrieta.
En ese espacio televisivo explicó cómo venció la incredulidad de sus compañeros mientras estudiaba arte dramático en la Universidad La Florida Central, quienes no le auguraban éxito por su acento, quienes le aconsejaban solo quedarse como modelo y las burlas de otras participantes del concurso Miss Venezuela.
Irma Dimas, nacida en San Salvador en 1986, quien fue estudiante de ciencias jurídicas en la Universidad José Simeón Cañas (UCA), recordó: “Era una persona amable, abierta, amigable. Entre las latinas éramos unidas y ella era parte de ese grupo…." Luego enfatizó vía telefónica que Monica Spear, quien fue cuarta finalista en Miss Universo, se destacó por ser disciplinada y enfocada en lo que hacía; además, no se le notaba que estuviera nerviosa, disfrutaba lo que hacía.
No se entiende los designios de Dios, no siempre se cumple aquello que una vida bien usada produce una dulce muerte, y probablemente no es plenamente cierto que somos autores de nuestro propio destino, ya que los percances y las casualidades suelen entrecruzarse para estropear los proyectos. Dudo que la muerte sea un sueño eterno, lo que si es cierto es que la muerte es un largo viaje por las calles de la memoria de quienes evocan al ser extinto.
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