martes, 1 de enero de 2019

CÉSAR RIVERA, PASIÓN POR LA LOCUCIÓN Y EL CANTO

Por Joaquín Rivera Larios



Una vida dedicada a la locución en las cabinas de radio (en “La Femenina”, “La Monumental”, “Poderosa YSKL”), en la televisión, presentando programas de rifas o sorteos (Carnaval de Regalos de Diario El Mundo y sus anunciantes), entrevistas, concursos de belleza, noticias, música o bien en los fastuosos escenarios donde se presentan los mejores artistas nacionales e internacionales. Su existencia ha sido por y para la locución y su herramienta por excelencia: el micrófono.

En YouTube aparece una entrevista que le hicieron Sergio Gallardo y Ricardo Rivas el 6 de julio de 2015  en el programa “Éxitos Musicales” de Canal 6, donde se repasa su trayectoria en la radiodifusión, el canto, su paso por la disquera DICESA y su contacto  con algunas figuras del espectáculo nacional e internacional.  En “Éxitos Musicales” destacaron su  interpretación de la versión salvadoreña del  “Bikini amarillo”, en la que se aprecia la voz en los coros de la vocalista Lety García de “Las Hermanas García”.     

COMIENZOS EN LA LOCUCIÓN

Sus comienzos en la locución se remontan a 1967 en Radio Vanguardia (que estaba cerca del Cinelandia, en las proximidades del Parque Centenario), cuando colaboraba en un programa llamado “Dimensión Artística”, dirigido por el locutor Victor Tizon, una especie de programa escuela en el que daba participación a futuros prospectos de la animación para hacer entrevistas a artistas nacionales. A César le correspondía cubrir la entrevista que se transmitía los sábados.

Buscando una oportunidad para animar el Festival de la Canción Juvenil que organizaba el Ministerio de Educación en la época del ministro Walter Béneke, evento que era conducido por presentadores consagrados y famosos de la farándula nacional, se contactó con José Luis Valle, quien lo remitió a Radio Nacional (entonces ubicada en el Teatro Nacional), bajo la conducción de Leonardo Heredia, para que hiciera pruebas de voz y se pudiera escuchar. 


La presencia de Leonardo Heredia fue providencial en Radio Nacional, ya que se buscaba ordenar su programación y potenciarla como órgano de información del gobierno, de cara a las campañas divulgativas que demandó “la Guerra de las Cien horas” contra Honduras(1969). En esa época de lunes a viernes se transmitía una franja infantil que cubría la actriz Irma Elena Fuentes, la franja juvenil, noticias a cargo de Roberto Flores Bernal, un segmento dedicado a la industria disquera nacional, entre otros.

En Radio Nacional condujo el programa “Mundo Juvenil”, junto con Alirio Mena y Vladimir Navarrete, contando en este espacio con la guía del locutor Roberto Flores Bernal. Allí Heredia lo conectó con Radio Femenina, donde se formó bajo la orientación de Rolando Orellana y del mismo Leonardo. 




SU PASO POR “LA FEMENINA”  

En 1971 estando en “La Femenina” (ubicada en la quinta planta del Edificio Palomo, desaparecido con el terremoto de 1986), César formó parte de una generación espontánea de talentos que revolucionó la locución, junto a Leonardo Heredia, Tito Carías, Sergio Gallardo, Willie Maldonado, Rolando Orellana, Victor Hugo “Snoopy” Sánchez, John Ricardson, Pipo Aragón,   pasando de la locución tradicional a la juvenil que tenía otros formatos, otro tono de voz y otra proyección.  




Se cambió el concepto de locutor por el de animador. Luis Balibrera, un animador de "La Femenina" de los años ochenta, cuando vio mi parecido con él me pregunto si yo conocía a César. Me comentó Balibrera que para los disc jockey de los años ochenta, sus maestros habían sido los animadores de la generación anterior de "La Femenina".

En 1979 hizo su último turno en La Femenina, en la franja de doce a  dos de la tarde, el cual estuvo  marcado por eventos   trascendentales: por un lado, la presencia del grupo vocal español Mocedades que había visitado la radio en horas de la mañana, y por otro, la toma de la emisora en la tarde por guerrilleros de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), que amarraron a sus operadores para transmitir un comunicado.    



Nuestra madre tenía guardado varios recortes periodísticos que revelan la trayectoria de César en diferentes facetas de su vida, como locutor de radio, como promotor de los artistas nacionales e internacionales y de eventos benéficos. Guardaba con primor una hoja volante donde aparece César como animador del II Festival de la Canción Juvenil, organizado por la Dirección de Artes Escénicas del Ministerio de Educación, que tuvo lugar en el Teatro Nacional en 1970, alternando con el gran Tito Carías. Desde que comenzó en el mundo del espectáculo, alternó con los más grandes en su género.

INCURSIÓN EN LA TELEVISIÓN

Corría el año de 1975, yo  era un niño de siete años y esperaba ver con impaciencia por Canal 2 "Aquí El Salvador", que se transmitió los martes a las siete de la noche hasta principios de los 80,  programa de artistas nacionales que presentaba César, un animador gallardo con prodigiosa voz juvenil que se dio a conocer en la emisora pionera y líder en música juvenil. Y luego ha continuado proyectando al artista nacional en el programa “Monumentales KL”, que se transmite los viernes en la “Poderosa YSKL”.




En tales espacios César ha destacado los atributos y logros de las más destacadas figuras de la música popular, que iluminaban la farándula criolla. Por ese escenario pasaron figuras como Pablo Ríos, Eduardo Fuentes, Luis López, Glenda Gaby, Doris Elizabeth, Alirio Guerra, el grupo Macho, Fiebre Amarilla, Vía Láctea, Andrómeda.






Nunca olvidaré una escena cuando era un infante que frisaba los nueve años, en la que vi a César alternar como jurado junto a Patricia Buitrago, "el Hada Madrina", y Altagracia Arévalo, "Miss El Salvador 1977", en un concurso televisivo en el que elegían niñas parecidas a Heidy, la preciosa niña de los Alpes. Ello evidencia que no solo ha alternado con los mejores locutores, sino también con las más grandes bellezas.



Su última incursión en la televisión se dio a partir del 2018  en el programa “Siempre Éxitos”, que se transmitió  todos los sábados por tres años en el Canal 33 y que a partir de enero de 2020 a través de Canal 23. En ese espacio comenta los éxitos musicales de los años setenta, ochenta, noventa, predominantemente en inglés, junto a John Richardson y Evelyn Figueroa.     







Una anécdota simpática tuvo lugar una  noche de mayo de 2008, alrededor de la piscina del Hotel Camino Real. Mi madre, César, Eduardo y yo fuimos al show de Leo Dan y del ahora extinto Nelson Ned “El pequeño gigante de la canción”, de repente apareció Joshe Aguiñada, del grupo “Lora”, compositor del “Atol de elote” y “A mí me gustan las pupusas”, y le grito quizá a una distancia de unos cinco  o siete metros: “¡César Rivera, la leyenda de la locución!”

PROMOTOR DE ESPECTÁCULOS

Su devoción por la música no solo se limitó a presentar a los artistas, sino también a promocionarlos en los medios sin ningún interés económico, la idea era posicionar a nuestra música, frente a la avalancha de productos extranjeros que aniquilan los espacios de proyección para los nuestros.

Y así fue como organizó conciertos con gran pompa y algarabía, como “El Salvador canta”, que tuvo lugar en el Gimnasio Nacional en 1984, en el que actuaron Jaime y Ana Ruth Turish, Luis López, Oscar Alejandro, Rockinflas, grupos Bronco y Andromeda. Recuerdo una columna de César Temes en El Diario de Hoy, destacando su rol de mecenas, subrayando que El Salvador necesitaba más promotores como él.



En los ochenta organizó y promovió la presentación en El Salvador de artistas extranjeros: “Los Chamos” de Venezuela, “Los Chicos” de Puerto Rico, “Los Tres Ases”, “Aniceto Molina y su Orquesta, Elizabeth de Guatemala.  De esta época es la anécdota de un altercado que tuvo con Chayanne en 1982, estrella de “Los Chicos”,  cuando éste era un niño pequeño no el individuo que llego a ser de 1.88 mts. de estatura.

LA FACETA DEL CANTO

Sin duda una personaje con múltiples facetas y talentos para las comunicaciones. Así como obtuvo reconocimiento como comunicador verbal, también se sumergió en las veleidosas aguas del canto, en las que también cosecho aplausos y notables logros. Parece fácil pero lograr el espaldarazo del público, ese juez en ocasiones severo e inescrutable, no lo es. 




César tuvo pegue desde que saltó a la palestra. Estudió dos años en la tarde del Plan Básico en la Escuela República de  Chile, 1965-1966.  En la clausura de 1966, mi hermana Gladys  recuerda verlo feliz acompañado al piano por su profesor de música y cantando “Celia” de Leo Dan, éxito de aquella época. El vestía el uniforme de la escuela y estaba muy bien  plantado ante  un auditorium lleno de alumnos, padres de familia y profesores que alegremente le aplaudieron al finalizar su presentación.




Rememora Gladys que  su presentación en la  clausura de 1965 no la tiene  tan vívida como la anterior.  Pero sí la miro a él, muy realizado, con una seguridad absoluta, cantando  “Dame felicidad”  de Enrique Guzmán que era su ídolo de aquel entonces.

A finales de los sesenta, con amigos del barrio, armó un grupo musical y se erigió en voz líder, emulando a su referente artístico, Enrique Guzmán, “el Rey del rock en español”. Fue así como siendo menor de edad, voló con su canto a tierras hondureñas. Esa fugaz aventura dejó como legado una canción original “Ciento cincuenta pecas”, cuya letra siempre me ha inquietado.

A principios de los ochenta grabó tres canciones en discos de cuarenta y cinco revoluciones: “El tigre”, que popularizara en español César Costa , “Diana” de Paul Anka, y las más célebre de todas sus grabaciones fue “La chica del bikini amarillo”, que fueron producidas por el maestro Héctor Rodas, integrante de importantes agrupaciones “Vía Láctea”, “Espíritu Libre”, “Los Hermanos Flores”. A finales de 1981 Canal 2 cerró el año con un bello programa de vídeo clips de artistas nacionales, figurando César con el tema “Oye nena”, que popularizaran en los sesenta Enrique Guzmán.





Laborando en la Delegación Departamental de la PDDH en San Vicente, organizamos un concierto en la Penitenciaria Oriental el 11 de febrero de 1995, con la Orquesta de la Quinta Brigada de Infantería y el grupo de rock “Anarquía”. Llegaron altas autoridades del departamento a la Penitenciaría, el director del Penal estaba lleno de pánico, porque temía que los reos pudieran tomarse de rehenes a los funcionarios, pero los reos se portaron bien. César por iniciativa propia decidió llegar a cantar y animar el evento, contribuyendo al éxito del mismo.

En los umbrales del presente milenio,  César hizo varias presentaciones como vocalista en los restaurantes Dallas, Puerto Escondido  y otros,  con el acompañamiento  de  “Colección Privada”, integrado por Benjamin   Sermeño (guitarra líder), Jaime Sermeño (batería),  Roberto Sermeño ( segunda guitarra),  Moisés Arias (teclado), el ex integrante de los Mustang Memo Ayala (bajo), en la percusión menor y mixer Ricardo Romero, y en la delantera, Miguel Mejia. Este  grupo   con el nombre de “Eco”  acompañaba a Luis López, legendario vocalista de los “Supersónicos”, mejor conocido como  “el Monseñor del rock”.  



  
A mediados del 2016, retornó al canto, esta vez incorporándose a una nueva versión de “Los Supersónicos”, conservándose del grupo original solo el tecladista, Raúl Monterrosa. La agrupación que causó sensación en los sesenta con temas como “Ilusión”, “Tan lejos de ti”, “La vi pasar”, “Mundo imposilble”,  volvió a la vida con Oscar Alejandro (bajo), Leonel López (cantante), René López (Guitarrista). Se presentaron el 14 de mayo  en el Restaurante Sombrero Azul y el 9 de julio en el Teatro Nacional de Santa Ana.   

AMOR POR LAS ARTES GRÁFICAS

La comunicación visual ha sido otra de las áreas en las que ha incursionado. Lo recuerdo recortando anuncios, diseños de letras, fondos de colores, haciendo bocetos diversos, concibiendo afiches, logotipos, slogans, y hasta jingles. 

Lo ví concebir y concretar tres logos que fueron famosos en su época, el de la “Pandilla Luminosa”, que era una discoteca móvil, el de “Costa del sol club”, un centro turístico y el del grupo musical "Espíritu Libre", el mejor grupo show de Centroamérica en los ochenta y noventa. 

En el segundo lustro de los setenta diseñó las fundas de los LP de la extinta disquera DICESA. Junto con su amigo, el periodista Santiago Castellanos, escribía los poéticos textos. Sirvan estas líneas como un modesto reconocimiento a un cultor de las bellas artes y que además por aquellos azares del destino es mi hermano mayor.





5 comentarios:

  1. Descanse en paz César Rivera, excelente artículo me trajo mucho recuerdos de mi infancia y que César era un joven, de los que eran modelo a seguir

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  2. Gracias Joaquín por este Blog, y este en particular de Cesar Rivera, anécdotas, recuerdos e imágenes de tanto que se puede seguir hablando, Saludos y que Descanse en Paz el genial Cesar Rivera

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  3. Cesar, único, especial, un gran amigo confidente y profesional de amplia trayectoria.
    Te extrañaremos amigo. Descansa en paz.

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  4. Gracias por tan grande historia los que lo conocimos sabemos el valor q el tenia.t tambien se reunían en un restaurante del centro a veces decía que Hera su oficina allí también hizo muchos amigos que lo querían mucho,hera una estrella ahora brilla en el cielo.ahora César de grata recordacion.

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  5. Le conocí en 1976, en el Colegio Salvadoreño Alemán; asimismo, recuerdo haberle solicitado alguno que otro pick al 216914. Por ese tiempo, yo residía en Soyapango, pero siempre que nos encontrábamos en alguna calle capitalina, nos saludábamos afectuosamente, su alegría era contagiosa, siempre con speed y buena onda. Años más tarde, entre 1991 y 1997, me fui a vivir a la 43a Avenida Norte, en la Colonia Flor Blanca; los encuentros fueron más frecuentes, por el café don Pedro o por el Happy Boy, y constaté que siempre andaba como predispuesto para musicalizar frases o expresiones que salían espontáneas de la gente. Tuvo la gentileza de escuchar algunos de mis versos e inquietudes de entonces; lo recordaré siempre como un buen amigo y muy buena persona... Inolvidable sencillamente.

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