El día sábado 10 de diciembre de 1983, en horas de la tarde
dos personajes de talla mundial visitaron El Salvador, el vicepresidente
estadounidense George Bush, y la leyenda de la comedia mexicana, Mario Moreno
Reyes “Cantinflas”, considerado uno de los máximas glorias de la época de oro
del cine azteca, quien vino a animar la Teletón 20-30, que tuvo lugar durante
27 horas en el Teatro Presidente, ubicado en la Colonia San Benito.
La presencia del gran mimo fue anunciada con bombo y
platillos, como la máxima atracción de la Teletón El Salvador 1983, acompañada
de la promoción de su único disco “Con los niños del mundo”, conformado por
doce canciones que terminó de grabar en septiembre de ese año, con temas como
“Yo soy Cantinflas”, “Soy barrendero”, “Obertura, entre otros, compuestos por
Raúl Vale, Ricardo Cerratto y Mario Cannavati. El disco fue producido por
Carlos Ávila, del grupo Los Babys. Creación musical que por cierto le generó
severas pérdidas al productor, que esperaba apuntalar con la grabación su
naciente sello discográfico.
Las críticas a la conducta del mimo con el gobernante
salvadoreño no se hicieron esperar, al punto que el editorialista Manuel de
Jesús Aguilar dejó entrever en un artículo que publico el Diario de Hoy el 14
de diciembre que el comediante se había inmiscuido de manera intolerable en
asuntos internos del país, como si nuestro máximo humorista Aniceto Porsisoca,
hubiese llegado a criticar en México a los gobernantes por la corrupción
campante y las violaciones a derechos humanos. Por su parte, el Frente Femenino
Salvadoreño, organización de ultraderecha, denunció también lo que consideraron
actos de irrespeto del comediante en un campo pagado aparecido el 19 de
diciembre.
Y esos desplantes no eran extraños en la compleja
personalidad de Mario Moreno “Cantinflas”. Hacia 1945 se erigió en líder
sindical, participando junto al cantante y actor Jorge Negrete y al director de
cine, Gabriel Figueroa, en la escisión del Sindicato de Trabajadores de la
Industria Cinematográfica, creando una nueva organización denominada Sindicato
de Trabajadores de la Producción Cinematográfica, división que estuvo a punto
de desembocar en hechos violentos al punto que Cantinflas armó a sus huestes,
para defenderse de los eventuales ataques de los afiliados al antiguo gremio.
Meses más tarde el entonces Presidente de México, Manuel
Ávila Camacho, procuró reconciliar a los agremiados en pugna, y les dijo que
tenía igual estima ambos sectores, a lo que el cómico replicó: “A mí de plano
me da vergüenza lo que está pasando señor Presidente como puede tener en igual
estima a esta bola de ladrones y a este grupo de trabajadores honestos”. Aun
así el gobernante insistió “Vas a invitar a comer a estos señores…pago yo”. Y
el cómico sentencio: “Ni así, yo con estos rateros no me siento a la mesa”.
Al cierre del evento la Teletón logró recaudar 1,760, 570.00
colones que sirvieron para equipar el Centro de Rehabilitación Funter. Se contó
con la participación del cantante Ernesto Guerra, del animador Toño Lemus Simun
y del boxeador nicaragüense, Alexis Arguello, tres veces campeón mundial en
diversas categorías.
El antecedente de otra visita del gran comediante azteca a El Salvador que pude ubicar en las redes, tuvo lugar el sábado 10 de abril de 1965, cuando el artista arribó al Aeropuerto Internacional de Ilopango en San Salvador, para hacer tres presentaciones en el Gimnasio Nacional. Venía procedente de Managua, Nicaragua, donde se presentó en el Teatro González los días 8 y 9 de ese mes. En la terminal aérea fue recibido, entre otras personalidades, por Edgardo Castellanos "Pepito" y Carlos Álvarez Pineda "Aniceto Porsisoca".
Los personajes se van, los legados e historias quedan,
aunque por momentos se oculten en las brumas del tiempo. Cantinflas fue
denominado el padrino de la Teletón 1984, pero nunca más volvió al país.
Falleció a la edad de 82 años, el 20 de abril de 1993, es decir 9 años cuatro
meses después de aquel incidente.
El presidente Magaña abandonó el poder el 1 de junio de 1984, se retiró de la vida pública para dedicarse a escribir ensayos de carácter jurídico. Solía verlo frente a mi casa cuando salía de Casa Presidencial en su caravana fuertemente custodiado. La última vez que lo ví fue en un evento al que asistió como parte del Consejo Consultivo que organizó el primer Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, doctor Carlos Mauricio Molina Fonseca allá por 1994. Abandonó este mundo el 10 junio de 2001, dejándonos como legado ensayos sobre "Derechos Fundamentales y Constitución" (1997) y "La Constitucionalización del Principio de Reserva de Ley Tributaria en El Salvador" (1997), entre otros estudios.
Interesante
ResponderEliminarI didn't know that but I think Cantinflas was right
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